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La estatua del Morro y los pactos sociales pendientes

El sábado 19 septiembre, 2020 a las 7:00 pm
La estatua del Morro y los pactos sociales pendientes

La estatua del Morro y los pactos sociales pendientes

La estatua del Morro y los pactos sociales pendientes

No es fácil opinar sobre la situación presentada por el derrumbe de la estatua del Morro de Popayán. Es necesario entender que hay visiones encontradas, que se dan posiciones soportadas en relaciones afectivas, paisajísticas, de la misma imagen visual que se forma en la mente y en el pensamiento de un lugar, y que como lo anota Yi-Fu Tuan, hacen parte de la casa y del mundo de los afectos.

A esta situación se suma en algunos sectores, la malquerencia con las comunidades indígenas por los temas de posesión de las tierras, por los taponamientos de la vía Panamericana; porque no se adelantaron programas educativos enseñando la importancia de la diferencia, entonces mientras el resto del mundo habla de las ventajas del Cauca por su diversidad, aquí no hacemos nada por siquiera comprenderla.

Pero es prudente algunas reflexiones, mirar el sector histórico, cuántos daños no se le han infligido, porque la permisibilidad ha sido sin límites, a tal punto que los intereses particulares han dominado todo principio de autoridad… ¿acaso no se va a caer el centro comercial Anarkos? Absolutamente nadie dijo nada.

Hay quienes critican la derribada de la estatua de Sebastián de Belalcázar. No es la primera que cae en el mundo, muchas en Europa y en Estados Unidos, son problemas relacionados con la simbología de los distintos monumentos, la que se cayó ayer, varios gobernadores tuvieron la intención de al menos cambiarla de lugar.

El libro “ Destrucción del imperio confederado de los Pubenenses” del autor payanés Carlos Vergara Cerón, (1.950), prologado por los escritores Rafael Maya, Arcesio Aragón, Enrique Arroyo Arboleda, Gerardo Paz Otero, Antonio M. Tafur, Diego Castrillón Arboleda, connotados historiadores de la ciudad, resaltan la dimensión de este trabajo de investigación histórica, conforme a la cual se deduce la participación directa del llamado fundador con los asesinatos colectivos que ordenó para aniquilar las comunidades primitivas, precisamente en la Loma del Morro, lugar de sus templos sagrados.

El editorial del periódico de la ciudad traza una línea clara y precisa para la comprensión de estas situaciones, el columnista Francisco Varona Muñoz, realizó interesante escrito sobre este acontecer de la historia.

Esta situación es propicia para adelantar el diálogo que tiene pendiente el Cauca desde hace mucho tiempo, en el caso de los continuos asesinatos, marginar su ocurrencia tácitamente es aceptar que no nos percibimos como un territorio. 

No está la situación de seguridad ciudadana como para aumentar las dificultades, se está en un círculo perverso de varias décadas porque el atraso da paso a los cultivos ilícitos, y estos a la violencia. El último informe del BID, Busso y Messina, “La crisis de la desigualdad” demuestra la afectación a toda la región.

La reacción debe estar dirigida a un necesario examen de las realidades, sin apasionamientos, con el interés puesto en la construcción de futuro, sobre la base cierta, de que aquí tenemos que caber todos con equidad.

Preguntar por ejemplo cómo establecer ejercicios de comprensión y tolerancia, para hacer bucles con los cuales amarrar los asuntos que competen a todos, fijar los mojones de las diferencias, como lo que son, normales, en un ejercicio de cultura política para un urgente pacto social.

Rondan amenazas para la economía, mientras el gobierno de los Estados Unidos presiona para que se fumiguen los cultivos de coca, de otro lado otorga patente a un particular para que el proceso de producción de la panela sea tenido como de su propiedad, puede arruinar las quince mil familias que derivan su sustento de este producto, cuando llegue panela por los tratados de libre comercio.

Hay una  verdad que preocupa: si no hay procesos equitativos de sustitución de cultivos ¿cómo se atenderán las comunidades de estas zonas y en que quedará la economía de Popayán? ¿Acaso no se acepta que esta se mueve por los flujos en gran parte de los dineros de la coca?

Estas situaciones sociales son la fuerza que tumba las estatuas. Se requiere prudencia, allí se tiene un evento de hace casi cinco siglos, una estatua que se colocó hace ya casi una centuria, decisiones equivocadas, que muestran la disparidad de nuestra sociedad en formación y el riesgo de sus ajustes.

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Nelson E. Paz Anaya
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Un comentario en "La estatua del Morro y los pactos sociales pendientes"

  1. No cuajó la pretención de Isabel La Católica que «Debían conversar e intimar». Reunir Negros, Amarillos, y Blancos, para producir el Ser Universal, es un fracaso estruendoso, y no se sabe que es más contradictorio, si él que se siente indio puro (aunque de indio no tenga un pelo) que tiene como religión la católica, monta a caballo, toma leche de vaca, etc. O el que se dice mestizo, pero que en realidad es una mezcla, ya que sus componentes mantienen su identidad, produciendo seres que en sus propias venas, se libran batallas, entre sus diferentes sangres. Mientras los anglosajones se sientes los más bellos e inteligentes y los franceses los más chic, aquí es malo, lo español, lo indígena, lo negro, algo que beneficia a los otros que se aprovechan de lo mejor de estas tierras.
    Recomiendo los estudios de Bethany Aram.

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