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La economía gringa: La pirámide más grande del mundo

El domingo 30 noviembre, 2008 a las 9:08 pm

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Por cosongo el 30 de Noviembre 2008 3:11 AM

Las pirámides colombianas son pirámides de juguete comparadas con la economía gringa: una pirámide que no hubiera sido el sueño de los faraones de Egipto, tan alta de aquí a la luna y lista a caerse al piso. Sin embargo, las pirámides económicas no se las inventaron en Egipto. Según el escritor, novelista e historiador Eric Zencey, la civilización industrial es una pirámide y curiosamente tuvo sus orígenes en los EE. UU., donde en 1920 el inmigrante italiano Carlo Ponzi, (foto a la izquierda) encontró la forma más rápida de hacer dinero del mundo, prometiendo intereses del 2466% al año. Ponzi fue a parar a la cárcel y moriría años más tarde en Brasil sin un centavo, pero su legado del esquema piramidal, quedaría de herencia para generaciones futuras de estafadores o de economistas, pues a veces es difícil distinguir los unos de los otros.

La base de toda pirámide, como la inventada por Ponzi, es captar dinero y prometer grandes intereses a cambio. El problema es que el dinero no se invierte en nada productivo y los intereses se pagan con el dinero que aportan los nuevos inversionistas.

El esquema inicial de Ponzi, explica Zencey, era muy simple: él había caído en cuenta de que si compraba cupones postales internacionales, los cuales eran usados como estampillas, en donde fueran más baratos, y los vendía en los EE. UU., podía obtener ganancias hasta del 400%. Pronto le empezaron a llover inversionistas, en febrero de 1920 firmó su primera cuenta y para marzo del mismo año ya había recibido medio millón de dólares. La pirámide subía como espuma: para principios del verano estaba recibiendo 250 mil dólares diarios. Los periódicos alabaron el sueño igualitario de Ponzi, quien estaba repartiendo riquezas a diestra y siniestra, mientras que los bancos se especializaban en explotar los escasos ahorros de los inversionistas. Sin embargo, cuenta Zencey, algunas personas dieron la señal de aviso de que allí se cocinaba algo extraño: Para poder pagar los intereses que Ponzi pagaba, éste debía tener 160 millones de cupones postales en su poder, cuando sólo existían 27 mil en circulación. Ni siquiera se sabe si alguna vez Ponzi llegó a comprar los famosos cupones postales.

Y aquí es donde viene la analogía del esquema de pirámide inventado por Ponzi con el sistema capitalista actual según Zencey: «Yo presto el precio de un galón de leche hoy y prometo pagar el precio de un galón y cuarto el próximo año. Multipliquen por millardos, la economía tiene que crecer , tiene que producir un galón y un cuarto el año entrante por cada galón producido este año, en caso contario alguien se va a quedar reclamando algo que no vale nada».

Cuando las deudas crecen más rápido que la economía, tendremos gentes en las calles protestando porque los papeles que dicen respaldar su dinero carecen de valor, entonces ocurren los dos fenómenos que están azotando al sistema capitalista: inflación y bancarrotas.

Sin embargo, el mejor esquema de pirámide jamás inventado no se lo debemos a Ponzi sino a los Rockefeller, quienes no descubrieron el petróleo sino su rentabilidad. En su caso, la pirámide sí funcionaba, ya que de cada dólar invertido en petróleo, lograban extraer 100 de ganancias. El petróleo era la riqueza acumulada de la tierra, producida a través de millardos de años, y reemplazó al oro como el bien de cambio más necesario y productivo del planeta. Sin embargo, como bien lo sabemos con la fluctuación del precio del petróleo que de 150 dólares el barril puede bajar a 50 y viceversa, los mercados pueden ser manipulados, monopolizados y se pueden crear carteles de corporaciones y naciones para apoderarse del recurso más importante de la humanidad en determinado momento histórico. Exactamente eso es lo que ha pasado con las grandes compañías de petróleo, tales, como Exxon, Shell, etc. las cuales ha utilizado este recurso colectivo para enriquecer a unas cuantas familias, mientras que el resto de la población se empobrece cada día más.

La economía actual de los EE. UU. es la pirámide más grande en existencia del mundo: gasta más de lo que produce y se sustenta con los dineros de los inversionistas, ya sean los contribuyentes o préstamos de otros países, como la China. Lo peor de todo es que los gastos van a parar en cosas completamente inútiles, como la guerra en Irak que le cuesta a los EE. UU. 10 millardos de dólares mensuales, los cuales jamás serán recompensados con todo el petróleo que puedan sacar de Irak, paradójicamente en lo que fuera una guerra de conquista para apoderarse de esos mismo recursos petroleros. Invirtieron en la guerra y resultaron produciendo un colapso económico como el que estamos viendo en este momento en los EE. UU., aunque la guerra no fue la única causa de dicho colapso, pero ése es tema de otro blog.

Finalmente, continuando con la comparación de Zencey con la pirámide de Ponzi, éste sobrevivió el colapso de su pirámide, así tuviera que pagar cárcel por ello. La pregunta es, ¿sobrevivirá el sistema capitalista el colapso de la pirámide que lo sustenta?

Publicado en: El Tiempo, Opinión con etiquetas: Carlo Ponzi, Economía USA, inflación, Pirámides

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