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Viernes, 27 de noviembre de 2020. Última actualización: Hoy

LA DISCRIMINACIÓN CULTURAL UN LASTRE DE LA SOCIEDAD COLONIAL

El miércoles 18 noviembre, 2020 a las 2:36 pm
LA DISCRIMINACIÓN CULTURAL UN LASTRE DE LA SOCIEDAD COLONIAL

LA DISCRIMINACIÓN CULTURAL UN LASTRE DE LA SOCIEDAD COLONIAL: LA OTREDAD, UN NUEVO TERRITORIO A SIGNIFICAR Y CONSTRUIR

Para que pueda ser he de ser otro, salir de mí, buscarme entre los otros, los otros que no son si yo no existo, los otros que me dan plena existencia.

Octavio Paz

POR: LUIS FERNEL BONILLA ROSERO

Asesor mesa etnoeducativa afrocolombiana

La diversidad cultural es el referente fundamental de toda la humanidad y es un factor básico para su desarrollo. El avance social de todos los pueblos y comunidades esta mediado por el reconocimiento del otro y el encuentro productivo de la diferencia. Dentro de la sociedad mundial, Colombia es uno de los países que presenta una riqueza cultural y étnica que se manifiesta en una gama de identidades y manifestaciones culturales al interior de un gran número de pueblos que estructuran la nación. 

La diversidad de cultural es un referente estructurante de la Constitución Política de nuestro país que hizo visible las luchas históricas de los grupos culturales por tener un sitial real y jurídico en la vida nacional; es un patrimonio común de la humanidad que le da un matiz de riqueza cultural que engrandece la vida social de los pueblos. La multiculturalidad es la mejor oportunidad de potenciar las posibilidades de crecimiento de los seres humanos y de toda sociedad.

Nuestra carta política decretó el reconocimiento de todas las expresiones culturales y étnicas que les dan forma a los pueblos que estructuran la nacionalidad colombiana y la importancia del diálogo entre culturas, promoviendo de esta forma la comprensión mutua, el respeto, la solidaridad y la cooperación entre todas las personas y los pueblos del país.

Nuestro departamento recoge la esencia de la conformación étnica y cultural de la nación, es una reducción de la grandeza cultural de nuestro país que se movió a un territorio rico en expresiones culturales y en diversidad biológica. Es un territorio que sueña en edificar su futuro con una cultura que aprenda a sentir lo que trasmite un currulao de socavón , el bambuco patiano, los violines negros del norte del cauca, la chirimía de “Alma Caucana”, y todas nuestras expresiones artísticas como consideración y respeto por la cultura de los otros: edificar la otredad desde cada cultura. Territorio que se enorgullece cuando su cotidianidad se viste de diversidad como lo expresa el himno del cauca “blancos, indios y negros una sola ilusión hijos de la misma tierra frutos de la misma flor”.

En días pasados, un envalentonado personaje, de quien se desconoce su identidad, promovió la suplantación y ridiculización del secretario de gobierno del Cauca, Luis Cornelio Angulo, por su acento de hombre negro de ascendencia del norte del Cauca, lo cual es propio de una cultura diferente de otras regiones, que merece respeto y consideración. Rechazamos de forma rotunda este trato racista y discriminador que tira al piso la política de diversidad que promueve la nación y el departamento del Cauca, que valora y propende por el reconocimiento de los distintos grupos poblacionales y por el fortalecimiento de su capacidad de apropiación, gestión cultural y salvaguarda de la diversidad de sus expresiones culturales. Con estas actitudes racistas no solo se ofende a un individuo, sino a todo un conjunto de factores culturales que caracteriza a los pueblos afrocaucanos quienes han luchado históricamente por ubicarse en los escalones del progreso y del desarrollo social del departamento.

Desde los recónditos parajes de la costa pacífica en mi añorado Guapi, donde el viento que mueve las aguas en la mañana y direcciona un sentimiento de hermandad que aglutina a sus residentes por un mejor vivir y edificar un Cauca cultural incluyente, una unidad diversa que organiza la vida del pacifico que se mueve al son de un currulao y de la voces roncas de sus gentes, y el roncar del canalete; cultura que salta en Timbiqui llegando hasta López del Micay, un sustrato propio, la cultura del hombre y la mujer de la costa del pacifico. Una cultura que se entronca en un referente cultural organizado alrededor de la marimba, los esteros, ríos y la majestuosidad del mar pacifico.    

La cultura patiana que su cotidianidad se impregna de bambuco patiano y de “ve mozo” que le da esa identidad que nos encanta a quienes hemos vivido en el valle del patia. Ese norte del Cauca que sabe a caña y plátano hartón, donde el violín hace mover a nativos y foráneos, sin importar los movimientos, pero que trasmite una forma de vivir la cultura. Un puñado de hombres y mujeres negros (as) y mestizos(as), que por su cercanía al valle del Cauca llenaron las aulas de las universidades de la región, con el sueño de cambiar la forma de vida y el abandono estatal que ha sumido en el olvido a las poblaciones negras del país, por parte de los gobiernos de turno en la era republicana de la nación.

Todo este referente cultural es el legado histórico de los pueblos afros a la cultura caucana, que debe engrandecer a nuestro departamento, y debe ser motivo de orgullo de para todos los que entendemos que significa “ser diverso” para edificar futuro y desarrollo endógeno, que potencie la diferencia para edificar sueños y prospectiva de desarrollo propio, y no esperar que otros, con otras lógicas culturales sean quien nos diga cómo debemos avanzar. Esta riqueza cultural debe estructurar el florecimiento de un Cauca incluyente como lo proyectó el actual gobernador del Cauca, el doctor Elias Larrahondo Carabali, en su paso por la Secretaria de Educación.    Es inamisible que todavía, en el siglo XXI, existan reductos de la sociedad colonial-esclavista que se quedaron anclados en las mentes de algunas personas, y quieren avergonzar y minimizar el profesionalismo de las mujeres y hombres negros que están al frente de los destino del departamento y lo están haciendo con dedicación, compromiso y gran responsabilidad, en este momento que los delincuentes quieren apoderar de la sociedad caucana. Ser diferente no es delito es parte de la grandeza de la humanidad. Solicitamos a estos personajes que cambien la actitud frente a quienes somos diferentes y reconozcan que la diversidad es connatural de la vida en sociedad.

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