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La Cuchilla del TAMBO una batalla disolutiva

El sábado 9 diciembre, 2023 a las 9:12 am
La Cuchilla del TAMBO una batalla disolutiva
La Cuchilla del TAMBO una batalla disolutiva
Foto: El rincón de Neo

Episodios nacionales: La Cuchilla del TAMBO una batalla disolutiva.

Víctor Paz Otero

Con esta derrota dolorosa y estruendosa, sufrida en esa batalla, que ya pocos recuerdan, se celebraron los funerales de nuestra primera, incierta y maltrecha República. Con ella culmina un ciclo para una patria, cuyo mayor y más sonoro éxito, parece haber sido el que se la designara con un nombre que nunca olvidara nadie: LA PATRIA BOBA.

Nuestra república, y la confusa y precaria democracia, con la cual hemos intentado disfrazarla, sin lograrlo, a pesar de sus dos largos siglos de existencia, no hay que olvidarlo, nació “discapacitada” mental y moralmente. Esa tara y esa marca parece afectarnos colectivamente; ha sido trágico que la condición de bobería se haya perpetuado y reciclado en muchos momentos de nuestro turbulento y poco inteligente devenir histórico. La patria boba fue nuestro bautismo a la hora del nacimiento, y el bautismo, si le creemos al catecismo del católico, es un sacramento que imprime carácter indeleble sobre nuestra condición humana.

Esa patria boba fue un engendro que se originó por el conflicto político-económico, que enfrentó al FEDERALISMO, acaudillado por un “prócer” payanés, Don Camilo Torres Tenorio, que había ganado exagerada fama y notoriedad en su tiempo, a causa de un escrito llamado EL MEMORIAL DE AGRAVIOS, que examinado hoy con objetividad y sin sesgos ,más que agravios contiene suplicantes  lamentos , para que la monarquía española  le concediera más prebendas y sobre todo más cargos públicos de importancia, a la casta mal perfumada de señoritos criollos . Entonces Don Camilo y su federalismo, entró en abierto conflicto, personal y político, con el abanderado del otro partido  EL CENTRALISMO, orientado a su vez por otro señorito de la rosca santafereña, llamado Don Antonio Nariño, que justo es recocerlo y conocerlo, que si bien se le nombra como el precursor de la independencia también habría que conocerlo como el precursor del PECULADO, tema sobre el cual tendremos oportunidad de tratar posteriormente.

El enfrentamiento de don Camilo Torres con Antonio Nariño, próceres de la fallida independencia, de alguna y de muchas maneras encarna y reproduce el conflicto entre dos ciudades relevantes de la época, el conflicto entre Bogotá y Popayán. Por esas calendas Popayán se caracterizaba por algunos elementos de opulencia y de prestigio social, derivados de la explotación de las minas de oro, que se alimentaban de la infamante de la institución de la esclavitud. Pero ni esa riqueza, ni esa aparencial forma de prestigio que nacía de simular condición aristocrática, no se correspondía con el papel y el predominio político de Santa Fe de Bogotá, sustentado en ser la sede administrativa y la capital del virreinato.   

Lo anterior era evidentemente una fuente importante y real para engendrar enemistad, envidias y codicias entre las ciudades y los ciudadanos.

Don Antonio y Don Camilo fueron entonces enemigos personales y políticos, y su pleito, trataron de resolverlo inútilmente en una guerra sangrienta y fratricida que vino a facilitar la llamada conquista española.

En algún momento, cuando desembarca el general Pablo Morillo y su poderoso ejército, en el interior del virreinato, había logrado por un efímero tiempo, convertirse en presidente de las provincias unidas Don Camilo Torres. Fue justo, en ese trágico instante, cuando el ejército español, después de aplastar y castigar a Cartagena, envía sus tropas para que avancen y sometan a Santa Fe de Bogotá.

Don Camilo, ni corto ni perezoso, se apresura a renunciar a su comprometedor cargo de presidente y pone pies en polvorosa para evitar la venganza y el castigo que, por traición y rebelión, se imponía. Castigo que casi siempre era la terrible e irremediable visita al patíbulo.

En arreglos de salón y también a toda velocidad arreglan la farsa de nombrar un sucesor para la presidencia, presidente que debería impulsar un proyecto de reconciliación con el ejército invasor, ejército que predicaba un cierto nivel de entendimiento con los rebeldes pero que era mucho más adicto a los rituales del fusilamiento.

El nuevo presidente elegido fue José Fernández Madrid, nativo de Cartagena, la otra ciudad importante en el Nuevo Reino de Granada. Médico de profesión, bastante joven y hacedor de muchos y malos versos. Por supuesto también de la cofradía de los señoritos.

LA república de la cual quería fugarse el renunciado presidente Camilo Torres, ya no tenía ejército, sus pocas e inexpertas tropas habían sido desbaratadas en la batalla del páramo de Cachirí; donde en ese tiempo Francisco de Paula Santander, coronel de pluma y de escritorio, demostró también sus habilidades para lograr derrotas y practicar la fuga.

Estos son algunos elementos previos que anteceden a la batalla disolutiva que se llevaría a cabo en La Cuchilla del Tambo y que tal vez para fortuna o para desgracia, canceló el ciclo de esa primera Patria Boba.

Continuaremos con la batalla del Tambo y sus consecuencias.

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