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La crisis del Cali, se veía llegar

El lunes 10 febrero, 2014 a las 7:53 pm
Luis Enrique Delgado

Por Luis Enrique Delgado
Periodista Acord-Valle

En noviembre del año inmediatamente anterior, poco antes de la Asamblea que eligió al hoy desvertebrado Comité Ejecutivo del Deportivo Cali, advertimos la inconveniencia de los llamados mecenas en el fútbol.

Hicimos referencia, concretamente, a las colaboraciones de la doctora María Clara Naranjo y, obviamente, a su influencia, para no decir manipulación, en los miembros del Comité Ejecutivo que por entonces vencía periodo en la institución caleña.

María Clara Naranjo

María Clara Naranjo

Comentamos, de paso, la presión de la doctora Naranjo a los electores de la asamblea, amenazando con retirarse, o no aceptar cargo alguno, en caso de que su plancha completa, cinco miembros, no fueran escogidos, todos, para integrar el Comité Ejecutivo.

Pero no nos detuvimos en ese presente, sino que nos atrevimos, si así puede decirse, a vaticinar lo que podría ocurrir en el momento en que la doctora Naranjo tuviera algún desacuerdo en el Comité, o tomara una decisión unilateralmente, o de manera personal, dado su poder en la institución. Allí, dijimos, se verá la inconveniencia de los llamados mecenas y, en el caso concreto, de doña María Clara con el Deportivo Cali.

Pues dicho y hecho.

En estos casos, la verdad es que uno quisiera no tener nunca la razón. Y menos tan pronto.

Deportivo Cali

La semana pasada el Deportivo Cali fue un polvorín completo – y lo sigue siendo – y así algunos lacayos de los medios de comunicación hayan querido y quieran aún esconder la gravedad, la realidad es que la institución deportiva profesional más organizada y supuestamente más seria de Colombia, está viviendo en las puertas de una crisis de profundidad insondable.

Como dijo alguien con espíritu guasón y descarnado, pero no alejado de la verdad, “el Cali se ha convertido en una verdulería… con el perdón de las verduleras”.

Crisis anunciada

Alvaro Martinez

Ocurre que la doctora María Clara (la mecenas) por un desacuerdo con el presidente Álvaro Martínez, llegado al alto cargo por voluntad de ella, ha decidido marginarse definitivamente de la institución y, para iniciar lo tormentosa que puede llegar a ser la situación del Deportivo Cali, ha dicho que el señor Martínez es un desagradecido, que no reconoce que está allí porque ella lo llevó. Agrega que se cansó de que a toda hora y momento le pidan y le pidan, cuando ella le ha aportado al Cali más de diez mil millones de pesos.

Dice, igualmente, que al Cali le negaron un préstamo de cuatro mil millones de pesos, que ella tuvo que asumir y que ahora se los tienen que pagar.

Claro, eso ha dicho, por ahora, respecto a dineros; porque igualmente ordenó suspender el patrocinio del Ingenio San Carlos, que es su empresa, a partir del mes de junio próximo.

Leonel Alvarez

Dice ella, la doctora Naranjo, que el técnico Leonel Álvarez le manifestó que si ella se iba, él también lo hace. Y seguramente así será. Porque así son las cosas entre los mecenas y sus súbditos.

Es probable, también, que el Comité Ejecutivo se desintegre por razones elementales: dos de sus miembros, Oscar Bohórquez y Daniel Azcárate, fueron elegidos de la mano de ella. Y, como si fuera poco, el doctor Azcárate es el director de la Escuela de Fútbol Carlos Sarmiento Lora, que es propiedad de doña María Clara, y el doctor Bohórquez es el director de mercadeo del Ingenio San Carlos, la empresa de ella.

¿Ven, pues, tan terrible manipulación?

No obstante, otros más aventurados creen que Azcárate y Bohóquez podrían seguir en el Comité, como lo han prometido, y así la señora Naranjo seguiría mandando desde afuera. Y, además, resulta que la doctora María Clara, puede sugerir a la persona que la sustituiría en el Comité, según los reglamentos de la institución, y así, desde afuera, tendría todo el manejo, gracias a tres de los cinco miembros impuestos por ella ¿qué tal?

Y, claro, como consecuencia de ese maremágnum, el equipo cumple una paupérrima labor en el torneo y, para colmo, su presidente Álvaro Martínez dice que no ha podido volver al estadio porque lo han amenazado de muerte.

Entonces, la triste realidad es que el Deportivo Cali vive una crisis profunda que puede, incluso, ahondarse mucho más, como le pasó al América – guardando las proporciones – cuando sus mecenas pidieron sus dineros aportados.

“Amanecerá y veremos”, dijo un invidente. 

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