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Kufiyya

El miércoles 4 febrero, 2009 a las 8:04 pm
A Nubia Carvajal

Yo soy demócrata con eso basta para ser palestino.
Miguel Angel Bastenier.

Los palestinos portan una prenda bellísima llamada Kufiyya, tiene nombre de poema. En occidente se les dice chalinas o afganas. Es un pañuelo tradicional árabe, hecho de algodón o lino y a veces también lleva lana. Pero en los años 60 fue que se identificó con la causa palestina, de ahí su nombre palestina o pañuelo palestino. Los estudiosos dicen que la kufiyya tradicional de este país es negra.

Un diseñador francés en el 2007 la puso de moda. Ahora existen de variados colores y hombres y mujeres las usan. Pero las originales por así decirlo son en negro y rojo. Todas tienen figuras triangulares y fondo blanco, pero el color también depende de la región de Palestina. En los tiempos modernos los miembros de la izquierda se identificaron con kufiyyas de dibujo rojo y las de color negro fueron para los militantes de Fatah. Sirven para protegerse del calor del día y el frío de la noche, envueltas sobre la cabeza, además de la arena y la ventisca del desierto. Se volvieron famosas en el orbe, porque los revolucionarios del mundo las portan, tapándose la cabeza y el rostro que solo deja ver los ojos.

Una novia a la que quise muchísimo, portaba una. Me impacto su belleza y el aura que le daba tan bello atuendo. Era un kufiyya negro con fondo blanco, como la que me regaló una hermana en la navidad pasada -siempre quise tener una-. Son suaves al tacto como seda y de verdad te protegen contra el sol y te dan calor cuando hace frío.

Deben existir miles de cosas más, indescriptiblemente sencillas y bellas del pueblo palestino. Pero creo que gritarle al mundo “oigan, aquí estamos y seguiremos”, es su mayor honor y legado. Hasta que lo justo sea reconocido.

Es difícil tratar el tema de Palestina, sabemos que es un problema religioso, social y de razas. Demasiado complejo para un occidental, tan acostumbrados a colocar las cosas en blanco y negro. Pero no es difícil escribir sobre el asalto desmedido de Israel contra un pueblo, buscando a un fantasma -miembros de un grupo terrorista-. Los periodistas en Gaza, nos lo dicen a diario. Es como bombardear una casa para destruir a una paloma dentro de ella. Igual seria bombardear el país vasco, buscando a los de ETA o en su tiempo bombardear Úlster buscando a los miembros del IRA.

Cuando el terrorismo indiscriminado de Sendero Luminoso en el Perú, estaba en su apogeo, cuentan los historiadores y los periodistas que llegaba el ejército a un poblado y como no encontraba el fantasma, léase los senderistas, arrasaban con todo. Aplicando la máxima tal vez es “mejor meter en la cárcel a un justo, que dejar libre a un criminal”.

Me hace recordar a un político americano que decía que el problema del narcotráfico en Colombia se arreglaba invadiendo y bombardeado Medellín y Bogotá, o como en la película de Schwarzenegger “Daño Colateral” que arreglaba el problema de la guerrilla en nuestro país, viajando el mismo a matarlos.

La respuesta brutal de Israel, buscando un enemigo invisible, lo que hará es que más niños y jóvenes palestinos crezcan con sed de venganza. No entienden como diablos se bombardea un edificio de apartamentos, matando y destruyendo todo, buscando a una persona que ni conocen. Allí reside la ganancia del terrorista, camuflarse entre los civiles, servirse de ellos y hacer creerle al resto del mundo que son amados y respetados por el resto de la población. Ningún grupo terrorista del mundo puede afirmar eso. Ni son queridos, ni representan la mayoría de las personas que dicen representar. Desde Sendero Luminoso, hasta las Brigadas Rojas, pasando por la banda Baader-Meinhof hasta nuestras FARC y ELN. Su terrorismo sin distinción contra seres humanos, enemigos o no de su causa, no hacen que sean aplaudidos. El caso concreto, el “No más”, en España, aún en el propio país vasco, contra las separatistas. Un intelectual comprometido como Savater puso su nombre y vida a nombre de esta noble causa.

Con el terror buscan un terror igual o desmedido como represalia, que llene su organización de miembros y hacerles creer a los no leales que son la única opción.

La ONU, que ya se parece a la Sociedad de Naciones, organismo que no pudo evitar la Segunda Guerra Mundial, no sirve para nada. No detuvo el ataque excesivo de Israel a un pueblo que en general no lo está atacando -solo los ataques de cohetes de los terrorista Hamas que atacan su territorio- ni tampoco están ejerciendo una guerra de guerrillas contra ellos. La mayoría son civiles desarmados y asustados. La Cruz Roja Internacional no ejerció tampoco libremente su labor. Aún un político israelita de alto rango afirma que se debe hablar con Hamas, para poner fin a la tragedia.

El organismo de las Naciones Unidas se ha convertido en un espectáculo de circo, un acto hollywoodense. Un descanso para las estrellitas del cine que viajan por todo el mundo, coleccionado niños de todas las razas, como ventas de supermercados. Haciéndonos ver lo “buenos” que son.

El mundo entero no ve que una de las causas fundamentales del conflicto, es el no reconocimiento del Estado Palestino. Los Estados se componen de territorio y nación. La nación palestina existe, pero le falta a la Autoridad Nacional Palestina tener un territorio demarcado oficialmente y reconocido internacionalmente por las naciones y la ONU. La Autoridad Nacional Palestina es una organización administrativa autónoma que gobierna transitoriamente desde 1994 en partes de Cisjordania y la Franja de Gaza, esto se dio conforme a los acuerdos de Oslo entre la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Gobierno de Israel.

Este reconocimiento debe ser realizado de inmediato y reconocido por el mundo, para dejar sin piso a los terroristas de ambos lados, los de Hamas con sus cohetes y los políticos judíos con sus bombardeos e invasión. La mayoría de los palestinos solo desean paz y tranquilidad, vivir en su tierra libres y ser objeto de respeto por el resto del mundo. Igual para la nación israelita.

El valiente pueblo palestino que ha sufrido lo indecible, sobrevivirá, a pesar de “Plomo Fundido” y a pesar del mundo que le ha dado la espalda. Algún día cerca, lo sé, mi hijo dirá que este mundo no ha perdido la esperanza. Existirá un Estado Palestino, en suelo palestino con el pueblo palestino. Se verá claramente e identificable en los mapas el país Palestina, su capital será Jerusalén como ciudad abierta. Y la hermosa bandera de los cuatro colores en recuerdo de sus califatos y dinastías ondeara libre en su propio parlamento.

Hoy todos los hombres libres de todo el mundo, debemos vestir la Kufiyya como un homenaje a un pueblo valiente y orgulloso. Los hombres de profecía hablan de los tiempos venideros, justicia para Palestina y la paz para Israel, de este cometido depende la paz mundial.

Gustavo Adolfo Constaín R.

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