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Lunes, 29 de noviembre de 2021. Última actualización: Hoy

Investigación de Fajardo: Uribismo a tres bandas

El martes 6 abril, 2021 a las 9:38 am

Investigación de Fajardo: Uribismo a tres bandas.

Por: Omar Orlando Tovar Troches -ottroz69@gmail.com-

Teniendo en cuenta, que al igual que el suscrito, es posible que muchos de los aspirados lectores de esta nota, conozcan poco del deporte de las bolas y los palos (el billar); se cree necesario explicar que lo de las Tres Bandas se refiere a una de las variantes de este juego-deporte: “El billar a tres bandas consiste en hacer carambolas. Se considera carambola cuando la bola jugadora golpea las otras dos bolas en la misma tirada. Pero para que sean válidas la bola jugadora debe haber tocado como mínimo tres bandas, que pueden ser distintas o repetirse, antes de golpear a la segunda bola”. (Ver: Guía para aprender a jugar al billar a tres bandas (poolmania.es)).

Ahora bien, la billarística expresión: “jugada a tres bandas”, se explica en el contexto político colombiano, como aquella acción de quien desea lograr varias consecuencias con una sola acción. Es claro que tanto en el ejercicio de la política colombiana, como en el del billar a tres bandas, se requiere de mucha habilidad y mucha práctica, para alcanzar actuaciones y resultados sobresalientes. Tanto en la política tradicional colombiana, como en el billar a tres bandas, es preciso que el ocasional político y/o jugador, tenga el pulso, la fuerza, pero sobre todo, el cálculo, bien desarrollado, para lograr que sus golpes sobre la bola en el billar y/o sobre la denuncia o el chisme en la política; golpeen adecuadamente, tanto a las demás bolas (otros políticos) como a las bandas (opinión pública de base), de forma tal que la carambola (hecho político) sea una realidad y le permita al hábil jugador y/o político, ganar la partida o la elección.

No sobra hacer notar que, para que la jugada de billar a tres bandas sea un éxito, es indispensable contar con un buen taco (palo con el que se golpean las bolas) que permita que la sapiencia, la fuerza y el cálculo del eximio billarista, golpeen a tiempo y en el lugar indicado a la bola correcta. Así mismo, el eximio político, requiere de un instrumento similar al taco, para este caso, al igual que los tacos de billar profesionales, compuesto por dos cuerpos; un ente de control y un medio de comunicación afines, que le aseguren una buena jugadita.

La práctica de billar a tres bandas en la política colombiana no es nueva, de hecho, tiene una versión comunicativa similar, bastante replicada en otras esferas de la vida social común, conocida como: hablarle a Juan para que entienda Pedro, y que, entre otras consecuencias, busca una acción disuasiva, de forma que el receptor indirecto sepa, lo que el hábil jugador político quiera que sepa, sin que nadie más sepa, en ocasiones, ni el mismo destinatario. En fin. Volviendo a las delicias del billar a tres bandas político, en los últimos tiempos, la figura del muy diestro jugador; Álvaro Uribe V., es muy reconocida y hasta temida por otros jugadores del billar político nacional.

Uribe Vélez, además de su extraordinario cálculo, ha desarrollado la fuerza y sobre todo la firmeza de mano suficientes, para encumbrarse como el más exitoso y sobrecogedor jugador de las tres bandas políticas, teniendo a su disposición, excelentes tacos comunicacionales, financiados, todos ellos, por barristas patrocinadores suyos. Este intimidante poderío, ha logrado para sí, el muy útil concurso de sus asistentes en las barras, incluida la presidencial, quienes le han provisto de un especializado juego de tacos (entes de control y medios) para permitirle, variaciones de juego tales, como aquella de escoger a conveniencia las bolas a las que va golpear, incluso saltándose o negando turnos.

En esta última partida del billar político nacional, el billarista, caballista, ex senador-ex presidente, decidió que para seguir manteniendo el turno, debería volver a hacerle una variación a su juego, por lo que escogió su taco-fiscalía, para golpear a la bola (color verde/amarillo fajardista), de modo que, con este golpe, la bola fajardista tocara a las bandas de derecha, de centro y de izquierda, sobre todo la del centro, de forma tal que el golpe a las bandas (opinión pública de base), le ayudará a acentuar el efecto que el golpe asestado con el taco fiscalía, ya le había imprimido a la bola verde /amarilla, de forma tal que lograra golpear las otras bolas (posibles contrincantes del centro y de izquierda) y obtener, incluso de “tas – tas”, la posibilidad de un triunfo, así sea golpeando una bola dizque ajena.

Ante tan rebuscada jugada, las reacciones en las bandas, ha sido la esperada, el certero golpe ocasionó que las bandas de centro, derecha y de izquierda, sobre todo la del centro, soltarán un excelente efecto a la bola verde/amarillo fajardista, de forma tal que, es posible que el resultado se traduzca en la corrida de más fichas del *“chorizo”* de las encuestas y le pueda dar, en principio, un golpe de ánimo suficiente a su pasmada fanaticada uribista, para que le metan miedo a otros jugadores, ya no tan “Gallos tapaos” y, sobre todo, a eventuales apostadores, que pudieran poner en riesgo el triunfo electoral del jugador del Ubérrimo.

Empezó el año electoral, y al igual que en el billar, si nos contentamos con deleitarnos en las vueltas de las bolitas y nos descuidamos, es posible que nos estén “dando pasto”, es decir, que estén ocultando tanto jugadores, como habilidades, o nos hagan trampa en el “chorizo”, no sólo el de las encuestas, sino en el que se cuentan los votos (la Registraduría). No hay que olvidar, que al igual que en el Billar Pool, el del Ubérrimo, ya se dio el lujo de cantar la jugada: ¡OJO CON EL 22!

*Marcador de puntos (carambolas hechas) del billar*.

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