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Jueves, 2 de diciembre de 2021. Última actualización: Hoy

Inorca e Ingenio La Cabaña desde el siglo pasado trayendo desarrollo

El sábado 10 julio, 2021 a las 2:52 pm
Inorca e Ingenio La Cabaña desde el siglo pasado trayendo desarrollo al Cauca.

Inorca e Ingenio La Cabaña desde el siglo pasado trayendo desarrollo al Cauca.

Reconocimiento Empresarial 2021: «Comerciante, pasión que nos inspira».

El ejercicio permanente de la actividad comercial como fuente de desarrollo económico de la región y como ejemplo de esfuerzo y pujanza empresarial, la Cámara de Comercio del Cauca reconoció a quienes han dedicado su vida a la actividad mercantil, construyendo un patrimonio y dando oportunidades a la comunidad de acceder a bienes, servicios y proyectos de calidad.

Por ello, el viernes 9 de julio de 2021, fue un día excepcional para el norte del Cauca, debido a un sentido homenaje a los comerciantes que fundaron negocios mucho tiempo atrás y han logrado prosperidad a base de trabajo, consagración y sentido de pertenencia por la región y sus conciudadanos.

Ellos, por la vocación comercial, experiencia, capacidad y visión, han sido artífices de progreso y paz. Estas razones fueron esenciales para destacar el compromiso de Guillermo Enrique López Ramírez de la empresa Industrias Nortecaucanas S.A.S. (Inorca), y Óscar Mora, gerente de Relaciones Industriales del Ingenio La Cabaña.

Inorca e Ingenio La Cabaña desde el siglo pasado trayendo desarrollo al Cauca.

“Los orígenes y trayectorias de cada uno de los comerciantes y empresarios homenajeados este día son diferentes, pero su objetivo siempre ha sido el mismo: la búsqueda del bienestar para sus familias, de su comunidad y su región. Hablar de ellos, es hablar de la historia del Cauca y de cómo se ha ido construyendo este territorio mágico, ubicado como un lugar de progreso y bienestar en medio de dos cordilleras. Este día, se instalarán dos nuevos retratos en la Galería Fotográfica de nuestra entidad, en el Auditorio de los Comerciantes, orgullosamente adornado con las fotografías de los empresarios más destacados del Cauca. Escribiremos un nuevo renglón que quedará para la posteridad, como un libro abierto de nuestra historia económica, comercial y empresarial”, fueron las palabras de Victoria Eugenia Jiménez, directora zona norte de la Cámara de Comercio del Cauca.

Por su parte, Guillermo López Ramírez, gerente y Carmen Ramírez González, presidenta Junta Asesora de Inorca, expresaron “Agradecemos inmensamente a la Cámara de Comercio del Cauca este gentil y generoso reconocimiento y seguiremos fieles a nuestro trabajo, fieles a la memoria de su fundador que nos dejó ejemplo de coraje, empeño, honorabilidad y bondad hacia sus semejantes”.

Ingenio La Cabaña

En 1944 inició Moisés Seinjet La Cabaña. Era la culminación de un largo esfuerzo emprendido por este ciudadano rumano quien había llegado al Valle del Cauca en 1927, e iniciado actividades dulceras vendiendo panela al detal en Buga. Empeño tras empeño, muy pronto, para 1930, tenía ya sembrado un cañaduzal en asocio de los hermanos David y Bernardo Pellman, en tierras de San Rafael, en Barrancas, hacia las afueras de Palmira, con un trapiche movido por rueda Pelton. La panela salía a venderse en la muy activa plaza palmirana. No mucho tiempo después, Seinjet compró la Hacienda El Hato, en Pradera, y para mejorar la molienda adquirió un trapiche Cuba C a la Casa Squier de Buffalo, cuyo representante en Colombia era entonces Mariano Ospina Pérez. En 1938, Seinjet vendió su parte de San Rafael a los Pellman y compró la Hacienda Piedechinche, en compañía de Abraham Black, en cuyas tierras se cultivó yuca, arroz y se plantaron lotes de cañas para abrevar el trapiche de agua que molía al lado de la casona colonial. En 1941, Piedechinche se traspasó al Ingenio Providencia y entonces Seinjet emigró hacia el sur a comarcas de Miranda.

Inorca e Ingenio La Cabaña desde el siglo pasado trayendo desarrollo al Cauca.

Comerciante de visión, convertía sus ganancias en adquisición de parcelas. Participó con Jorge Michonick y Gregorio Fishman, quien fungía como socio industrial, en la constitución del Ingenio El Porvenir. En 1944 a Seinjet le correspondieron 300 plazas de la Hacienda Córcega constituyendo con ellas a La Cabaña, configurándose así el origen del actual Ingenio La Cabaña. Las tierras eran húmedas por lo lluviosas y hubo que zanjar drenajes. Sembró primeramente arroz que se daba bien en la región, pero siempre fiel a la cañadulce, poco después la sembró para venderla a los ingenios Bengala y Meléndez. Sin embargo, en 1953 montó su propia panelería.

Entre tanto sucedió que en 1954 decidió vender a Michonick los derechos sobre el Ingenio El Porvenir, que no sobre las tierras que ambos conservaron a por mitad. Avizorando un futuro más amplio compró la maquinaria del Ingenio La Esperanza, situado en las goteras de Palmira que por entonces se había desmontado ante la irrupción de la ciudad sobre esos predios. En La Cabaña para 1959 ya se sacaba azúcar centrifugado con molienda de 300 toneladas de caña diarias. En ese mismo año, Moisés Seinjet aparece como uno de los fundadores de Asocaña.

En 1972 adquirió en Puerto Rico parte del Ingenio Monserrate. En 1975 compró la maquinaria del Ingenio Berástegui que trajo por carretera desde Ciénaga de Oro hasta Puerto Tejada. Montó este entable utilizando partes del equipo de Monserrate. En 1983 el gobierno del doctor Belisario Betancur otorgó al fundador del Ingenio La Cabaña la Medalla al Mérito Agrícola en reconocimiento al incremento de la generación de empleo en el norte del Cauca.

En 1993 Asocaña otorgó a Moisés Seinjet, en reconocimiento a sus ejecutorias en pro de la caña de azúcar, la Medalla al Mérito Asocaña. En la actualidad el Ingenio La Cabaña es una de las empresas más representativas de la agroindustria colombiana con más de 6.000 toneladas de caña por día de capacidad de molienda, cuenta con un tandem de 6 molinos cada uno de 4 masas, lo cual faculta al Ingenio La Cabaña para producir más de 4.000.000 bultos de azúcar por año. Recientemente construyó una planta para la elaboración de azúcar refinado, la cual tiene una capacidad producción de más de 400 toneladas de azúcar refinado por día.

Inorca

Inorca e Ingenio La Cabaña desde el siglo pasado trayendo desarrollo al Cauca.

El fundador de la empresa fue Enrique Ramírez Calle, nacido en Abejorral, Antioquia, dentro de una familia de 14 hijos. Fue inquieto desde niño y de ideas avanzadas, por eso salió muy joven de su pueblo hacia Bogotá y luego fue designado como comisario del Vichada, en Puerto Carreño, en donde vivió experiencias que recordó siempre.

Luego se radicó en Pereira en donde se casó con Teresa González Echeverri y con ella emprendió su vida de pionero en el Cauca, llegaron a Puerto Tejada con su primer hijo muy pequeño y 5 pesos de capital. Allí tomo en alquiler el único teatro de propiedad del señor Benjamín Mera, rico terrateniente del lugar, quien fue su amigo y apoyo en su nuevo emprendimiento como exhibidor de cine, y que fue su oficio durante 30 años siguientes.

Así, Inició la expansión de esta actividad con la compra del teatro de Santander de Quilichao en asocio con su amigo y empleado Arturo Paz Pizarro, oriundo de Miranda. Allí nació su segundo hijo en 1942.

Continuando con su empuje visionario, construye el tercer teatro en Florida (Valle), el cual se incendió antes de su inauguración. Ante esta adversidad, toman la decisión de reparar las sillas y se las llevaron a la casa en donde vivía en Miranda, la antigua hacienda San Antonio que fuera de la familia Paz. Allí nació la idea de fabricarlas. Cómo emprendedor que era, aunque no sabía poner un clavo en la pared, si sabía encontrar quien pudiera ayudarlo a desarrollar su iniciativa y pronto encontró los colaboradores para ello, iniciando el desarrollo de la misma sin capital propio, apoyándose en préstamos para llevar a cabo una idea que salió adelante y que dio inicio a la empresa Inorca – Industrias Nortecaucanas. Luego llegaron las ensambladoras de automóviles al país y se dio inició la actividad en ese campo, cumpliendo ya 52 años trabajando para Sofasa Renault en la fabricación de asientos completos y partes complementarias para vehículos.

Posteriormente se retomó la actividad de fabricación de silletería para cines, la cual había desaparecido por el ocaso también de los teatros, que tomó nuevo auge con los centros comerciales y su ubicación dentro de ellos. Se hicieron innovaciones en diseño y maquinaria y esa línea tomó gran fuerza en el propósito de diversificación de la empresa, situándose en una de las más importantes marcas del ramo a nivel internacional con importantes exportaciones que llevaron a Inorca a figurar entre las empresas más exportadoras del occidente colombiano. Continuando con la diversificación se estableció una planta de inyección de plástico con nuevas líneas en desarrollo. La pandemia del 2020 golpeó duramente la actividad de los cines y así mismo a la compañía, pero, se sigue trabajando con empeño en las otras líneas, siempre pensando en la conservación de los empleos, especialmente en el Norte del Cauca, una región que necesita brindar esperanza a sus habitantes para salir adelante.

Esa ha sido y será siempre la meta de Inorca, por ello brinda empleo sin ninguna discriminación y específicamente a los habitantes de la zona, sin importar si tienen lazos de familia, solo se pide que tengan capacidad y voluntad de luchar por superarse.

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