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Sábado, 22 de septiembre de 2018. Última actualización: Hoy

Inconformidad sin argumentos, en Popayán

El martes 10 julio, 2018 a las 10:57 am

Inconformidad sin argumentos, en Popayán

Inconformidad sin argumentos, en Popayán

“Y sin argumentos no hay nada”.

Reflexiones

Inconformidad sin argumentos, en Popayán

Primera. Nadie puede desconocer que Popayán viene emprendiendo una serie de obras de infraestructura vial, relacionadas con el proyecto de Movilidad Futura, que sin duda alguna le cambiarán favorablemente la cara a la ciudad dándole un toque necesario de modernización urbana, antes nunca visto en nuestra localidad.

Segunda. Que hay que respaldar ciudadanamente este tipo de inversiones, hay que hacerlo, pues sin plata no se construyen obras y mucho menos cuando éstas tienen un fuerte impacto social y se hacen inevitables su concreción. Y como la plata escasea, hay que conseguirla así sea con préstamos y endeudamientos que finalmente la ciudadanía tiene que pagar. Lo importante es que los recursos lleguen donde deben llegar y las obras y su utilidad hablen por sí solas. Lo demás sería ponerle trabas y obstáculos al desarrollo, al deseo colectivo de contar con una ciudad con buenas calles y avenidas y con una movilidad adecuada. Uno de los principales papeles que tienen los concejos municipales es ejercer control político y dentro de este mismo control el estar pendientes de cómo se adquieren y distribuyen los recursos públicos. Por ello no se puede estigmatizar un concejo municipal  porque aprueba un endeudamiento que se hace inaplazable. En las redes sociales aparecen expresiones de rechazo sobre el mencionado endeudamiento en contra de la Administración Municipal y contra el Concejo; hay inconformidad pero sin argumentos. Y sin argumentos no hay nada. No podemos seguir con la tónica de obras empezadas que nunca se concluyen.

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Tercera. El alcalde César Cristian Gómez viene supervisando las obras con personal experto, inaugura trayectos en la medida en que se concluyen y los cambios que paulatinamente va adquiriendo la ciudad constatan que con algunas dificultades las cosas marchan por buen camino. En Popayán lo que se ve son hombres por toda parte trabajando en obras de interés colectivo y ello es plausible.

Cuarta. Ni habían pasado las elecciones presidenciales, y ya algunos estaban especulando sobre el prisma político regional para la gobernación y las alcaldías, les criticamos que eso aún es prematuro, que hay que dar tiempo al tiempo y que por el momento la gente siente un desgaste electoral después de las presidenciales. Hay algunos periodistas y otras personas que irresponsablemente comienzan  a barajar nombres, a proponer candidatos simplemente porque se les ocurrió o porque desean a sus amigos en los cargos, por ver si de pronto les suena la flauta.

Quinta. En Popayán debe desaparecer la actitud egoísta de que ni hacen ni dejan hacer; ello no implica que haya que apartarse de una actitud crítica y propositiva que en una democracia nunca debe faltar. Lo que no está bien es oponerse sin fundamento a los cambios que la ciudad necesita. Si para construir obras hay que endeudarse, pues hay que hacerlo. El sociólogo Max Weber sostiene que sin economía no hay sociedad. Sin plata, reiteramos, no hay obras. Estas deben hacerse con unos adecuados estudios y diseños técnicos y con excelentes materiales, lo cual es evidente.

Sexta. Es importante que la Administración Municipal de Popayán continúe avanzando en adoptar mecanismos de sensibilización social y en cultura ciudadana. El ruido estridente producido por vehículos automotores, basuras por todo lado, busetas líderes en contaminación ambiental, violación del espacio público, mascotas haciendo de las suyas dejando sus excrementos sobre los andenes de los vecinos, grafitis en el centro histórico, propaganda política caduca que no ha sido retirada, sitios intransitables utilizados como baños públicos, etc.

Séptima. Popayán necesita parqueaderos cercanos al centro histórico, los que existen son inadecuados e insuficientes. En otras ciudades existen parqueaderos modernos y competentes. Construirlos sería una buena inversión, los que existen son lotes de casas viejas improvisadas de parqueaderos. Por respeto al espacio público en casi todo el centro histórico aparecen señales de prohibido parquear, nada coherente porque sin parqueaderos no hay donde parquear y esta limitación es utilizada por las grúas que hacen su agosto de manera ágil y oportuna.

Inconformidad sin argumentos, en PopayánOctava. Ojalá que el nuevo Código de Policía, no sirva para que algunos policiales cometan abusos de autoridad. En las redes sociales aparecen escenas en donde en verdad  a algunos se les va la mano. Lo mismo sucede con algunos ciudadanos con respecto a miembros de la Policía. Hay que hacer pedagogía por el respeto a la ciudadanía pero también de la ciudadanía para que respete a la Policía. Esto hace parte de la cultura ciudadana. Hay escenas donde personas arremeten con violencia contra miembros de la Policía. El cumplimiento del deber debe proceder de toda parte y el respeto y consideración al otro debe ser imperativo. En muchas ocasiones hemos venido sosteniendo que muchos problemas de las ciudades modernas se pueden resolver satisfactoriamente con cultura ciudadana. De poco servirán construcciones de concreto si no se hace énfasis en cultura ciudadana.

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Otras publicaciones de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/carlos-e-canar-sarria/