Martes, 4 de octubre de 2022. Última actualización: Hoy

Idiotizando pueblo

El sábado 16 octubre, 2021 a las 8:28 pm
Idiotizando pueblo

Idiotizando pueblo

Alfonso J Luna Geller

En la última semana cometí el error de ponerle cuidado a las publicaciones que hace la “gran prensa” en Colombia, y quedé arrepentido. Prometo no volver a hacerlo. Hace varios meses suspendí, obviamente, la suscripción que tenía con la revista Semana, y menos mal que hace rato dejé de ver televisión por la gran cantidad de programas para idiotas que cubren casi toda la parrilla.

Como contrapartida, las redes sociales se volvieron una necesidad para las comunicaciones, los negocios, el periodismo, para el entretenimiento, para casi todo, por eso, es casi imposible desvincularse de ellas, así trate uno de sacarle el cuerpo a los majaderos asuntos que allí se ventilan.

Es muy difícil tratar de utilizarlas en beneficio de las comunidades con información relevante que les sirva para la toma de decisiones, con contenidos para el debate, con conocimientos que compartidos fortalezcan la cultura popular. Eso no le interesa a la masa humana[i] que allí moldean para predecir todas sus preferencias.

Las redes sociales se convirtieron en fácil instrumento para manipulación de multitudes, de colectivos anónimos, de la población ciega por su incultura. Son el más cómodo instrumento para controlar y orientar el comportamiento de personas y grupos, y por eso las están utilizando los politiqueros de todos los pelambres de manera oportunista.

Para interactuar en las redes sociales no es necesario pensar, ni analizar, ni deducir, solamente, consumir y asimilar. Y como las ‘mayorías’ son ignorantes, creen que esa es la formación que no tuvieron en la academia.

Las redes sociales son tribunas de mala educación, de falsedades, catálogo de odios, apología del delito, amplio muestrario de toda clase de bajezas humanas, en ellas no interesa la verdad, ni la literatura, ni las ciencias, ni las artes, ni la ortografía, ni nada que sea útil para mejorar la calidad de vida. Obvio que hay contadas excepciones.

De conformidad, a las multitudes que han venido sometiendo las convirtieron en un interesantísimo mercado que compra y da rating (que interactúa). Mantenerlas pegadas consumiendo y actuando al ritmo que les imponen es lo novedoso, y a la masa le encanta hacer parte de esa moda.

Talvez preparando el terreno para las próximas elecciones, para esa gente sin capacidad para tomar decisiones propias, se ha venido implementando una delirante, agresiva y despiadada campaña mediática con unos payasos que llaman “influencers”.

Están de moda, producen “noticias”, supuestamente alegres, auténticas y originales para los “grandes medios de comunicación”: Residente (René), J Balvin, La Segura (que muestra la transformación que tuvo su cabello), Carolina Soto (aparece en traje de baño con su mamá y su tía, enamorando a más de uno), Luisa Fernanda, Katherine Miranda (no soy ‘cuchibarbie’), Daniela Ospina (enternece con video junto al hijo de James Rodríguez, Samuel), Marbelle (se fue de ‘MasterChef’), Carla y Frank (se la volaron a Viña Machado en ‘Masterchef’), Shakira (posó con escotado traje de baño y dejó a más de uno enamorado), Pipe Bueno (confiesa cómo lo afectó rumor de que era homosexual), La Liendra (lo señalan de lavado de dinero en Colombia), Sara Corrales (en body, entró a bar y enloqueció a hombres), Chris Evans y Selena Gómez (¿están saliendo? Los mejores memes de su posible romance), Epa Colombia y Lina Tejeiro (protagonizaron un apasionado beso: sueño cumplido), Andrea Valdiri (transmitirá en vivo su próxima cirugía), Camilo y Evaluna (serán papás: vea el tierno video con el que confirmaron la noticia), y muchas más idioteces con que hipnotizan a la sociedad del espectáculo.

Pero nada de eso es improvisado, responde a los sistemas de sometimiento y control público que el Poder, la minoría privilegiada, siempre ha utilizado con fines políticos. Después de los apasionados besos homosexuales, los veremos diseñando patéticas estrategias para aspirantes al congreso o a la presidencia, amalgamando masas en la red social adecuada[ii], exaltando a los seguidores y desprestigiando competidores.

Todo quedará controlado por unos titiriteros bajo un mensaje único y homogéneo, muy peligroso. La estrategia principal será el miedo. Les dirán a quién amar, a quién hablar, quién es el bueno y quién es el malo. En consecuencia, por quién votar[iii].

Quienes viven del afán de poder, de la sed de dominio, emocionarán súbditos con un supuesto patriotismo y unos hipotéticos héroes, utilizados para anular la racionalidad a punta de fanatismo. Volverán a influir para que los electores vayan a las urnas con rabia, humillados, como les gusta.

Y ahora caigo en cuenta, claro: este sistema es una aplicación de lo enseñado y aprendido de George Orwell, de su obra 1984, en la que expone su concepción sobre los mecanismos psicológicos y propagandísticos del totalitarismo, en una sociedad sometida a un control permanente y total por parte del ‘Gran Hermano’ y a una propaganda partidaria alienante que la desmoraliza y le impide pensar críticamente.

Siguiendo esas instrucciones al pie de la letra, Uribe logró la perversión del lenguaje, adoptó, por ejemplo, el concepto “castrochavismo”, para asustar y el de “ideología de género” para mover las masas con el No como bandera durante el plebiscito del 2016. El discurso a sus súbditos es en realidad un juego de palabras que produce un efecto psicosocial generalizado para mantener el poder, así tenga que asesinar impunemente a 6.402 personas en “ejecuciones extrajudiciales” o falsos positivos, para justificar la violencia contra unos “terroristas”, precisamente porque su estrategia fue la negación del conflicto armado interno. Sacrificó la vida para glorificar la muerte: consagró a Rito Alejo del Río como «Pacificador de Urabá» (pero luego resultó condenado a 25 años de prisión, igual que el coronel Lino Hernández Sánchez Prado, quien fue condenado a 40 años).

Con la estrategia orwelliana bien aprendida, para Uribe cualquier acto de violencia por razones políticas o ideológicas es terrorismo. Y el terrorismo justifica la violación sistemática de los derechos humanos, como lo hizo en nombre de la supuesta «seguridad democrática». Y por esa misma razón justificó la violencia policial contra los manifestantes del pasado Paro Nacional. Se rebuscó el concepto de “Resistir Revolución Molecular Disipada: impide normalidad, escala y copa”, un mensaje en forma de código secreto para su subalterno en la presidencia.

Superada la seguridad democrática contra la guerrilla, fueron las protestas ciudadanas las que se interpretaron como movimientos de guerrillas urbanas desarticuladas que combaten “molecularmente al sistema para imponer su propia dominación”. Por ese eufemismo, Duque negó que lo que ocurría en Colombia era “un estallido social”, y convirtió la protesta social en una carnicería, como se procede contra el terrorismo.

Debemos estar entonces preparados, porque antes de las elecciones del 2022, llegará, con seguridad, la nueva degradación semántica. Frases pegajosas y odiosas que serán, sutilmente, difundidas y apoyadas por ese ejército de “influencers” que vienen ensayando a través de los grandes medios de comunicación y las redes sociales.

Yo creo que pueden volver a ganar y mantenerse en el poder. “La Ignorancia es Fuerza”, debido a que la ignorancia evita cualquier posibilidad de pensar y rebelarse contra el Partido, sentenció Orwell y Uribe es su mejor alumno. En Colombia (Polombia, mejor) circula una copia pirata de la novela 1984; aquí hay unos supuestos ciudadanos de bien, que deben gobernar y todos los demás son enemigos-criminales-zánganos, a los que hay que condenar e ignorar.

No veo por qué esta característica especial de las masas humanas y las estrategias de idiotización vayan a cambiar en estos pocos meses que faltan para que se posesione el nuevo congreso y el presidente para el período 2022-2026. Ojalá esté equivocado.


[i] Definida por el sociólogo francés Gustave Le Bon como «Una agrupación humana pensante con los rasgos de pérdida de control racional, mayor sugestionabilidad, contagio emocional, imitación, sentimiento de omnipotencia y anonimato para el individuo».

[ii] Hay redes sociales donde el gancho fuerte es el contenido eminentemente visual (Instagram y Pinterest por ejemplo). Otras poseen un estilo más estilo álbum familiar (Facebook en los perfiles personales), otras son una revista de lo que las marcas y sitios son (las fan page de Facebook, Pinterest, Tumblr por ejemplo). Otras son más enfocadas en el impacto directo de un mensaje, como Twitter o Reddit por ejemplo.

[iii] “Nosotros, Winston, controlamos la vida en todos sus niveles. Te figuras que existe algo llamado la naturaleza humana, que se irritará por lo que hacemos y se volverá contra nosotros. Pero no olvides que nosotros creamos la naturaleza humana. Los hombres son infinitamente maleables. O quizás hayas vuelto a tu antigua idea de que los proletarios o los esclavos se levantarán contra nosotros y nos derribarán. Desecha esa idea. Están indefensos, como animales. La Humanidad es el Partido. Los otros están fuera, son insignificantes”: George Orwell, 1984.

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