Martes, 16 de octubre de 2018. Última actualización: Hoy

I Congreso Internacional Ciencia y Nación

El miércoles 10 octubre, 2018 a las 3:24 pm

I Congreso Internacional Ciencia y Nación

Las Cartas del sabio Caldas a disposición pública y el Congreso Ciencia y Nación

I Congreso Internacional Ciencia y Nación

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Francisco Joseph de Caldas fue bautizado en Popayán el 17 de noviembre de 1768 y fusilado en Santafé de Bogotá el 29 de octubre de 1816. Pronto se cumplirá el ducentésimo quincuagésimo (250) aniversario de su nacimiento para lo cual un grupo de académicos y familiares del prócer se han dispuesto a divulgar su producción científica y su correspondencia (abajo disponible) en un congreso internacional.

El I Congreso Internacional Ciencia y Nación en homenaje al sabio Caldas lo organizan el exdirector y fundador del Museo Caldas de Bogotá, D. Diego Caldas, el historiador Jorge Eliécer Quintero, Ph.D., Deibar René Hurtado, Ph.D., vicerrector de cultura de la Universidad del Cauca, y el rector, Dr. D. José Luis Diago Franco.

Dicho evento tendrá lugar en Popayán los días 24, 25 y 26 de octubre de los corrientes, con la participación de numerosos expertos internacionales en la vida y obra del Sabio Caldas.

Para mayor información puede contactar a: jorgequintero@unicauca.edu.co

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D. Diego Caldas

Caldas fue el precursor de la divulgación científica y periodística en Colombia con el “Semanario del Nuevo Reyno de Granada” (1808-1810) y el “Diario Político de Santafé” (1810-1811), respectivamente. Dirigió la Academia o Cuerpo de Ingenieros del Ejército (1814) con la fabricación de armas y de pólvora, por lo que se le considera el padre de la Ingeniería Militar en Colombia. Su aporte también versó en los campos de la astronomía y la botánica, por lo que se le reputó como Sabio.

Copiamos aquí una de sus cartas editadas por la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, que pueden ser descargadas en el siguiente link:

http://editorial.udistrital.edu.co/contenido/c-909.pdf

En 1800 hice un viaje al volcán de los Coconucos, montaña elevada y cubierta de nieves eternas. Aquí comencé mis colecciones botánicas y mis primeras observaciones sobre la Geografía de las plantas. Este viaje, dictado por mi afición a estos objetos, me valió un descubrimiento. Yo hallé, y después he comprobado muchas veces, un método para medir las montañas por medio del calor del agua hirviendo; descubrimiento que comuniqué al célebre Mutis, y que aprobó en todas sus partes. Ahora trabajo por darle la última mano o el último grado de perfección de que son capaces mis luces y mis fuerzas. Con este objeto he comenzado medidas geométricas en los alrededores de esta capital, y espero concluirlo dentro de pocos meses. Entonces tendré el honor de consagrarlo a la memoria del ilustre nombre de Vuestra Excelencia (…) Este descubrimiento y algunas otras producciones me valieron la amistad y la protección del ilustre Mutis. Este sabio me agregó a la Expedición de que era director en marzo de 1802, y me comisionó para recoger la vegetación de la Provincia de Quito, y para describir, diseñar y esqueletar todas las especies de quinas que producen esas regiones feraces; para determinar astronómicamente la posición geográfica de esos pueblos; para confirmar con nuevas observaciones el descubrimiento de que he hablado; para levantar la carta geográfica y corregir las equivocaciones de Pedro Maldonado y de La Condamine; para describir los usos, las costumbres, el comercio y las producciones de esa bella porción del Virreinato de Vuestra Excelencia. Para el desempeño de tan grande y complicada comisión me dio un telescopio acromático, un cronómetro, algunos tubos de barómetro, tres termómetros, algunos libros, y para los gastos de transportes y mi honesta manutención, me libró en diferentes épocas, sobre las reales cajas de Quito y Popayán, la cantidad de mil y setecientos pesos. Con estos auxilios, y con los que el patriotismo de don Jph. Ignacio Pombo franqueó, recorrí los distritos de Ibarra, Otavalo, cercanos de Quito; las selvas ardientes y deletéreas de Malbucho y de Santiago; los desiertos de Inta, Tagualó, Riobamba, Alausí, la Gobernación de Cuenca, el Corregimiento de Loja hasta los confines del Virreinato de Vuestra Excelencia, con los del Perú; las Provincias de Pasto, Patía, Popayán, inmediaciones de Cali y Buga, La Plata, Timaná y Neiva. Cerca de cuatro años gasté en esta penosa expedición sin percibir ningún sueldo, y con solo los gastos necesarios para mi transporte y manutención. Yo dirigí el camino de Malbucho, sin interés ninguno; yo le medí a cadena, levanté la carta topográfica y fijé el puerto astronómicamente en beneficio de los navegantes y de la humanidad. La elección de plantas, la preciosa de todas las quinas con descripciones completas, con diseño de mi propia mano; más de 1.000 observaciones barométricas, muchas del calor del agua en ebullición a diferentes niveles; un número considerable de Heptipas, es decir, impresiones de las plantas vivas sobre el papel a modo de imprenta; medidas geométricas; observaciones numerosas en astronomía, en geografía; declinaciones magnéticas; muchas teorías; muchos materiales sobre artes, agricultura, comercio, genio y costumbres de esos pueblos, etc., prueban bien que trabajé con ardor, y que en cuanto estuvo de mi parte, correspondí a la confianza y a las esperanzas del ilustre Mutis”.

-Carta al Virrey Antonio Amar y Borbón, Santafé, julio 1º de 1809

I Congreso Internacional Ciencia y Nación

ORGANIZADORES DEL CONGRESO. De izq. a der.: Andrés Óliver Ucrós y Licht, conferenciante; Beatriz Quintero Espinosa, directora del Archivo Central del Cauca; Jorge Eliécer Quintero, Ph.D., productor del evento; D. Diego Caldas, fundador del Museo Caldas de Bogotá junto a su esposa, la investigadora rusa Nataliya Savitskaya; y Stefany Lemus, representante del Concejo Municipal de Popayán para el evento.

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Otras publicaciones de Andrés Oliver Ucrós y Licht: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/andres-oliver-ucros-y-licht/