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HYBRIS Y NEMESIS (ll)

El sábado 12 noviembre, 2016 a las 3:57 pm
José López Hurtado

José López Hurtado

Hybris, como decíamos enantes, en la mitología helénica, era el prototipo del héroe que llegaba cubierto de gloria a su patria, después de vencer a tirios y troyanos.

Y frente a ese tránsito de victorias debían sucumbir todos. Era el camino hacia la divinización del guerrero, con su poder maximizado y sus excentricidades humillantes.

Dios en la tierra como José, el Zafnat -panea (Salvador del mundo, o el que revela secretos), el del Faraón de Egipto, pero a la inversa.

O más propiamente como Atila.

Personificación más salvaje del hombre triunfador que no admite iguales o superiores.

Es el síndrome de muchos caudillos latinoamericanos que han sucumbido, o que están en camino de formación.

El médico británico Lord David Owen en 2008, quien ocupó los más altos cargos de la política en su país, escribió «En el poder y la enfermedad”, en el que retrata los perfiles patológicos, que en el fondo lo son, de los personajes agonizantes de la política latinoamericana, que han adolecido de dicho síndrome y de otras afecciones de la personalidad, cercanas a la extravagancia, locura y despotismo, y que terminan, por supuesto, afectando las decisiones sobre sus pueblos.

Hybris, en definitiva, en términos y comportamientos de ahora, se identifica con la auto-confianza excesiva de los gobernantes, con rechazo a las advertencias y avisos de los cercanos colaboradores, lo que en términos de Owen, impulsa en algunos, que asuman una representación equivocada de la realidad y elaboren una distorsión paranoide de la misma.

Y entonces, con ínfulas de salvadores, gobiernan para esa sociedad, la que ellos crean en su demencia.

Pasa por el estudio del autor, el presidente Kennedy en 1961, cuando la crisis de Bahía Cochinos y de los misiles y de cómo sus enfermedades pesaron sobre sus decisiones en ese momento, al igual que las del Sha de Persia, y el cáncer de próstata de Mitterrand y de Bush y Blair en la guerra de Irak.

En fin, enfermedades reales y postizas, síndromes como el de Hybris, que como siempre ocurre en la mitología griega, tiene su antítesis, su contraparte, la Némesis, vale decir, el error, la sanción a la autosuficiencia, un obligado volver a la realidad.

Control ciudadano, redes sociales, serán acaso, las nuevas formas de la Némesis, los dioses del castigo de los antiguos griegos.

Pareciera que hoy, ninguno de los pretendidos caudillos de nuestra región, está a salvo del escrutinio público y que en sus casos, tarde o temprano, sus desmanes encontraran condigna respuesta de sus pueblos.

Incluido Chávez, Maduro y el mismo Santos, en los pedestales de su arrogancia.

* Analista internacional, colombiano.

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