Lunes, 17 de febrero de 2020. Última actualización: Hoy

HABÍA UNA VEZ… 9 RÍOS CAUCANOS

El sábado 30 abril, 2016 a las 2:56 pm

CREPITACIONES 2015

La naturaleza ha sido muy pródiga con nuestro gran departamento del Cauca en todos los aspectos. Si escogemos por ejemplo el aspecto orográfico, tenemos la inmensa fortuna de ser atravesados de norte a sur por dos  inmensas cordilleras: la Occidental y la Central en las cuales se asientan la gran mayoría de poblaciones urbanas caucanas, junto a un considerable y rico conjunto de pisos térmicos o climas, de donde dependen una cantidad variada y excelente de productos agrícolas. Si escogemos el aspecto hidrográfico, hemos sido bendecidos en lo geográfico (hasta ahora), por la gran cantidad de ríos y cuencas, que recorren los cuatro puntos cardinales, estando situado sus orígenes precisamente en las dos cordilleras anotadas y en otros sistemas montañosos adyacentes y pertenecientes a ellas. En cuanto a este aspecto, sobresale por su indudable importancia el tesoro caucano del Nudo de Almaguer o Estrella Fluvial Colombiana, en donde nacen cuatro ríos: el río Cauca, el río Patía (que recorren nuestro departamento y el río Magdalena, el “río de la Patria”, que se dirige al norte y el río Caquetá, que va al sureste. Si escogemos los valles y llanuras: están el valle del río Cauca, que se origina precisamente en nuestro municipio y el valle del río Patía; si nos dicen de llanuras, tenemos la llanura del Pacífico. Y así por el estilo, los caucanos somos un departamento privilegiado por la madre naturaleza, porque tenemos de todo un poco, siendo este detalle un motivo muy especial para sentirnos halagados en todo sentido, como una especie de pequeño paraíso (¿será por este motivo que nos apetecen mucho los jinetes del Apocalipsis y demás esbirros del mal?).

Río-Sambingo-en-el-Cauca

El anterior párrafo descrito antes, muestra el lado optimista y esperanzador de esa realidad geográfica caucana en general que ya comenzó a nublarse intempestivamente en la parte fluvial con la noticia triste e infausta de la desaparición de  55 kilómetros del río Sambingo (el primer río que en Colombia desaparece por completo), afluente del río Patía, de parte de la minería ilegal, en un hecho sin precedentes , que motivó la indignación nacional y con justa razón, pues era la primera vez que un suceso ecológico y criminal de esta clase se producía en el mundo. Pensábamos que ante la magnitud y contundencia de esa noticia, junto a las correspondientes investigaciones de rigor se iba a aclarar el panorama, que todo iba a quedar quieto en stand by y hasta íbamos a dormir tranquilos y en paz.

Pero no fue así, pues esa paz relativa se perdió cuando supimos por intermedio de la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC) (según la resolución 05324, véase la edición de El Tiempo, abril 28/16), que hay 8 afluentes más del citado río, que están en alerta por la misma causa: los ríos Quinamayó, Teta, Palo, Esmitia, Quilcacé, Timbío, Guachicono y San Jorge. Es decir, todo un sistema hidrográfico completo está en peligro de desaparecer por completo por la misma causa. De Guatemala pasamos a Guatepeor, siendo el colmo de los colmos, es decir, Estocolmo. Triste panorama, desalentador, increíble, pero cierto.

La ambición y la codicia de algunos seres humanos está llevando a la destrucción de nuestros recursos naturales más importantes y de nuestro departamento. Lástima que sea así, pero es la verdad, monda y lironda. Como decía Khalil Gibrán: “El hombre más digno de lástima es el que convierte sus sueños en plata y oro”.

Deja Una Respuesta