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Jueves, 21 de marzo de 2019. Última actualización: Hoy

Frío en la mañana

El martes 12 marzo, 2019 a las 9:37 am

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

Cali hoy, lluviosa, sola y fría. 8:35 a.m

Frío en la mañana

Ha amanecido frío el día. Sí, está lloviznando y cada vez arrecia más la caída de gotas. No se decide aún el cántaro de arriba en voltear su estómago y dejar caer toda el agua de una lluvia en serio. Hoy martes la ciudad ya ha entrado en el año muy serio y el ruido de los automotores, allá afuera producen el rugido propio de la combustión y las revoluciones de automóviles, camiones y buses allá por la avenida frente al Centro Administrativo Municipal.

He debido arroparme con mi chompa o buzo. Estar en Cali no es sinónimo de estar a toda hora en “modo calor”. Es hoy una de esas mañanas raras, con lluvia y frío, propias de tierra fría. Antes de prepararme el desayuno, como lo hago todos los días, he preferido sentarme aquí, junto a mi enorme ventanal, a escribir sobre este fenómeno de frío, llovizna y mañana friolenta.

Es una mañana inusual. Es una excepción a la regla en Cali. Por lo general, las mañanas son agradables, tibias – que continúan con el calorcito con el que sale uno de entre las cobijas. Miré hacia el pavimento, allá abajo de este tercer piso, y se ve mojado. Cosa rara, repito, en esta ciudad siempre con un clima que invita a estar casi en paños menores. En camiseta y pantaloncillos, ya que aquí yo estoy fuera del alcance de miradas indiscretas.

Por eso es el frío, naturalmente. Como está cayendo una llovizna persistente que poco a poco se convirtió en lluvia, el frío sigue punzando y la ciudad luce hoy martes de trabajo, indómita y desagradable para salir a caminar, distinta a como amanece todos los días.

Sí que hacía falta, no el frío, sino la lluvia. La ciudad aparece cansada, fláccida, agostada. No es la Cali verdeante, acogedora de siempre, como les gusta a tantos extranjeros que se ven frente a los hoteles y que caminan por el centro con su porte descomplicado y cansino. La lluvia se me ocurre poca y propicia para hacer quedarse a la gente otro ratico en su casa haciendo pereza. Porque salir a “coger” el Mío en los paraderos, sin horario, o los otros medios de transporte, da pereza.

Cali está con frío. Yo miro y miro hacia afuera y la llovizna impertinente continúa. La gente pasa con sus paraguas abiertos y con paso perezoso. Cali no es la misma cuando llueve o  apenas la llovizna la hace sentir incómoda para salir de compras o a realizar alguna diligencia.

Y no es porque la llovizna dé la sensación de tierra fría como Bogotá o Silvia. Es por la incomodidad de ponerse más ropa encima o tener que salir con paraguas y mojarse los zapatos y el cabello. No se ve la alegría en la cara de las casas, de los supermercados, ni mucho menos en la forma de moverse la gente en la calle. La ciudad, así, luce fría y casi sola.

12-03-19 – 8:26 a.m.

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