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Francisco Paz Zapata, una historia de lucha y trasformación

El martes 24 noviembre, 2020 a las 9:28 am
Francisco José Paz Zapata, una historia de lucha y trasformación en Guachené y el Cauca

Francisco José Paz Zapata, una historia de lucha y trasformación.

Redacción: Yaritza Cassiani
Redacción: Yaritza Cassiani.

Bajo un frondoso samán del parque principal tuvimos un dialogo en el que rememoramos la trayectoria social y política de un hombre que comparte el sueño de transformar a su natal Guachené. Una persona dispuesta a compartirme su historia con elocuencia, discurso sincero, sin tapujos: Yo he sido un hombre de permanente de lucha, de resistencia, no solamente en lo social y político; sino también en la salud”.

Francisco José Paz Zapata nació en 1963, cuando su pueblo era un corregimiento de Caloto y aunque en su infancia era católico, la filosofía y la literatura lo llevaron a dudar de Dios. Estudió la primaria en la escuela Camilo Torres, continuó su formación académica en el colegio Jorge Eliécer Gaitán, pero fue en el Instituto Técnico de Santander de Quilichao donde se graduó de bachiller.

Luego laboró tres años en Padilla con el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, como promotor del Plan Nacional de Rehabilitación; pero el génesis de su liderazgo comunitario fue otro; su vínculo con el deporte: “fui director técnico de un equipo de futbol, ayudé a formar muchos jóvenes de la cochada nuestra, deportistas con disciplina, entereza, lo cual me compenetró con la comunidad”.

Francisco José Paz Zapata, una historia de lucha y trasformación en Guachené y el Cauca

De esa manera nació el liderazgo comunitario de Paz Zapata, liderazgo que echó raíces en un movimiento cívico: “En ese momento nuestro norte era el mejoramiento de los servicios, de las vías, en el Comité Juvenil transcurrió toda mi juventud trabajando por la comunidad”.

En 1983 un nuevo interés acaparaba la atención de Francisco: “Estuvimos en varios diálogos para la desmovilización del M-19, planteándole a los empresarios que en ese pacto la tierra era fundamental para los campesinos”.

Pero en los diálogos de paz no hubo concertación con el estado, ni con los empresarios; debido a esto aproximadamente 400 campesinos se aliaron con los indígenas de López Adentro y de Pílamo para hacer un proceso de recuperación conjunta que en la primera fase los llevó a recobrar 394 hectáreas.

En poco tiempo la unión con los indígenas se fracturó porque la integración cultural, según Paz Zapata fue muy complicada, muy dura, eran culturas totalmente diferentes: “Tras la separación formamos el proceso de comunidades negras y pusimos en marcha la retoma de 907 hectáreas de la finca. Pasamos seis años en movilizaciones, nos tomamos la Alcaldía de Santander de Quilichao, el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria INCORA, hasta que en una acción de hecho nos metimos a la finca”.

La única esperanza que tenía la comunidad negra de Pílamo para solventar este conflicto era que Otilia Dueñas, quien en 1996 era la gerente del INCORA, asignara los recursos para comprar el predio. Efectivamente ese año firmaron la escritura de compra a nombre la Asociación Agropecuaria Comunidad Negra de Pílamo, un logro que conllevó a una nueva meta.

“Necesitábamos dar el salto, dejar de decir que no hacen, que se roban, para cambiar a una política más proactiva, participativa, propositiva, donde mostráramos nuestra capacidad para hacer las cosas”.

Así surgió el movimiento de integración comunitaria, para tener voz y voto en las elecciones de Caloto. En los primeros comicios obtuvieron dos curules con los concejales Ramiro Zapata y Jesús Elvert González Banguero, seguidamente aspiraron a la Alcaldía Municipal con Félix Manuel Banguero como candidato en dos oportunidades y otra con Francisco Paz.

En el año 2000, en su segundo intento, Francisco José Paz Zapata se convirtió en alcalde de Caloto, con más de 7 mil votos. En su gestión garantizó la educación gratuita para los estudiantes de primaria y bachillerato, invirtió en vialidad y revocó la excepción de impuestos que tenían las empresas del parque industrial.

Francisco José Paz Zapata, una historia de lucha y trasformación en Guachené y el Cauca

“La primera decisión que tome en contra del exsenador Aurelio Iragorri y de la dirigencia del Norte fue revocar un acuerdo de diez años que excluía a las empresas del parque industrial Cauca del recaudo de impuestos; pues era sencillo si los pobres estaban pagando por qué no podían pagar los ricos y cómo desarrollaríamos el municipio sin plata”.

Pero esta decisión le ocasionó muchos problemas, además de los que llegaron con el auge de los paramilitares: “Las AUC me declararon objetivo militar, porque según ellos fui elegido con la colaboración del sexto frente de las FARC, fui retenido y amenazado por los paramilitares, intimidado por la guerrilla, estoy contando esto porque supe manejar las circunstancias o quizás estaba de buenas”.

Culminado su mandato el movimiento postula a Jesús Elvert González como candidato, pero una derrota le daría un giro al panorama político: “Desafortunadamente perdimos las elecciones, pero allí nació la idea de crear el municipio de Guachené”.

Francisco José Paz Zapata

El 26 de febrero del 2005 a través de una consulta popular impulsada por Francisco José Paz Zapata y el Movimiento Unidos por Guachené la comunidad eligió consolidarse como municipio, pero fue con el Decreto con fuerza de Ordenanza N° 653 que se alcanzó el sueño el 19 de diciembre del 2006.

Francisco Paz Zapata fue el segundo alcalde por elección popular en Guachené, el acceso y permanencia en la educación superior se convirtió en el programa insigne de su administración, como le gustaba Carl Lewis lo llamaron El Salto Afro, el impulso de los negros.

A sus 57 años el abogado y escritor Francisco Paz Zapata hizo realidad uno de sus sueños, contribuir para que su natal Guachené avance, prospere, aspire y crezca hasta convertirse en un polo de desarrollo, en un municipio que concibe la educación como una herramienta valiosa para la construcción de sociedad.

“Dejemos de pensar en el cemento y en el diez por ciento que muchos alcaldes plantean al hacer obras de concreto, tenemos que planificar cómo ayudamos a nuestra gente, actuar como estadistas no como politiqueros de turno. Es importante que quienes aspiran a las alcaldías entiendan que únicamente la educación posibilita el crecimiento, ayuda a salir de la pobreza, conduce a la integración y nos impulsa a dar el salto; es momento de comprender que estamos inmersos en una pelea nacional e internacional para posicionar los negros y hay que empezar desde los municipios”, concluyó Francisco José Paz Zapata.

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