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Estudiantes universitarios opinan sobre la educación virtual

El lunes 31 agosto, 2020 a las 2:46 pm

Estudiantes universitarios opinan sobre la educación virtual

Hace aproximadamente 6 meses que el Gobierno Nacional decretó el cierre de los establecimientos educativos en el país, con el fin de evitar el contagio por covid – 19 entre la comunidad estudiantil y administrativa; desde entonces el conocimiento se empezó a transmitir a través de la virtualidad por medio de computadores, tablets y celulares.

Esta transformación en los métodos de enseñanza, visibilizó la falta de formación de los profesores en cuanto al manejo de las herramientas digitales, como también, la brecha social para acceder a la educación, que existe entre los estudiantes.

Para las universidades del país este cambio no fue algo nuevo, ya que poseían las plataformas y se ofrecían cursos virtuales, lo que facilitó la enseñanza de esta manera. 

Sin embargo, por el lado de los estudiantes, esta metodología ha generado aprobación como desaprobación, un ejemplo de ello, es la joven Natalia Rodríguez, estudiante de séptimo semestre de Licenciatura en Educación Infantil de la Universidad Santiago de Cali, quien comenta que las clases virtuales son poco flexibles, haciendo alusión a un día que se fue la energía en su casa y no le brindaron opciones para recuperar esa nota. 

Esto es una desventaja porque, por ejemplo, el otro día se fue la energía y yo estaba en la clase de prácticas y no pude asistir, tuve que mandarle la razón a la profesora y me dijo que no tenía nada que ver y que perdía la nota de la clase”, expresó Rodríguez.

Natalia Rodríguez Vidal.

Sucesos inesperados están presentes en la virtualidad, pero depende de la asertividad de los profesores para atender estos percances. Juan Caicedo, estudiante de noveno semestre de Ingeniería Biomédica en la Universidad Autónoma de Occidente, quien se encontraba de intercambio en México, tuvo el cese de actividades por la pandemia en este país, y realizando un parcial, su conexión a Internet falló, “el único problema que sí tuve fue haciendo un parcial que se me fue el internet, pero no fue tan difícil porque se me fue como media hora, y yo tenia el Whatsapp de la profe, entonces yo le dije: profe se me fue la red, ahora me conecto, puedes mandarme otra vez la liga para hacer el examen y me dijo que claro, voy a ampliar el horario del examen solo para ti”.

Juan Caicedo.

Seguidamente, otro de los aspectos en los que se ha manifestado disgusto, es el costo de la matrícula académica, ya que las instituciones no redujeron sus precios y se incrementó la deserción estudiantil, ya que varios padres de familia, quedaron sin empleos. 

En el caso de Juan, lo dialogó con sus padres, quienes le mencionaron que continuara con los estudios para no atrasarse, “yo le dije a mis papás: van a cobrar lo mismo por ver presencial y parte virtual, qué hacemos, pero nos pusimos a pensar a la larga es mejor eso que seguirnos atrasando, es mejor continuar y tratar de meter materias que no sean necesarias ir a la universidad”.

Natalia, también inició el semestre virtual, pero sin agradarle que la matrícula costará igual, ya que, para ella, el aprendizaje no se transmite en su totalidad, “no estoy de acuerdo, porque para mí es mejor estar presencial, que uno pueda pregúntale al profesor, porque la mayoría de los profesores cuando uno está en modalidad virtual y no entendió, ya se quedó así y a uno le toca complementar por Internet”, mencionó Natalia.

Cabe aclarar, que en ambas universidades, se le comunicó a los estudiantes que tendrían la posibilidad de la alternancia entre clases presenciales y virtuales, pero deberán asumir medidas mínimas de bioseguridad como el uso del tapabocas, distanciamiento, uso de alcohol o gel antibacterial.

Aspectos positivos de la virtualidad

Algunos de los aspectos positivos que proporcionó la virtualidad, fue el apreciar el tiempo en familia, descubrir habilidades y nuevos gustos, realizar tareas que se dejaban para otros momentos, entre otros. 

En el caso de Natalia Rodríguez, aprovechó esta virtualidad para compartir más con su hija, quien próximamente cumplirá dos años, “me favoreció en el sentido que le dedico más tiempo a mi hija, estoy con ella y ella está muy apegada a mi, entonces mantengo muy pendiente de lo que necesite, sus teteros, el cambio de ropa, porque cuando estaba en la presencialidad, me iba desde la mañana y llegaba tipo 9:30 y ya la encontraba era dormida, entonces en ese sentido sí me gusto”.

Por el lado de Juan Caicedo, le sacó provecho a esta pandemia, para darse un descanso, “en mis tiempos libres son para descansar o para jugar, divertirme, pero perdí mucho enfoque a lo que no hacía, o que hacía antes de la virtualidad y que deje de hacer con la virtualidad, como hacer ejercicio”.

Esta transformación demostró que los profesores y los estudiantes se adecuaron a las circunstancias para brindar esa educación que los alumnos necesitan para ser profesionales en un futuro. 

Finalmente, una recomendación que el estudiante Juan Caicedo le envió a los alumnos que reciben las clases virtuales, es que tengan disposición para la clase, es decir, que se alisten para sus lecciones virtuales, como si fueran a clases presenciales, “Pienso que es parte del estudiante más que de la plataforma, siento que nosotros, los estudiantes somos quienes decidimos y quienes actuamos en cuanto al aprendizaje y la forma en que recibimos todo de la plataforma, y sí, los docentes juegan un papel importante para el aprendizaje y para ampliar un poco más los temas, pero siento que nosotros como estudiantes, que somos los que requerimos el conocimiento, tenemos que dar mucho más de nosotros”.

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