ipt>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Miércoles, 25 de mayo de 2022. Última actualización: Hoy

¡Esto no se queda así!

El viernes 28 mayo, 2021 a las 8:00 pm

¡Esto no se queda así!

Alfonso J Luna Geller

Se cumplió hoy el primer mes del Paro Nacional en medio de la más violenta jornada. Muchos muertos y heridos van quedando sobre las vías públicas y los andenes de varias ciudades colombianas, y dicen que flotando inertes en algunos ríos van apareciendo algunos desaparecidos. Datos para la historia, las posibles investigaciones y las estadísticas, por ahora.

Hay que reconocer que, si bien en la mayoría de poblaciones se realizaron marchas pacíficas, en las capitales se logró exacerbar, excitar la rabia, la desesperación y algo así como un instinto de venganza contra un poder político que parece seguir marchando en contravía de las ilusiones y necesidades populares y para rechazar la mediocre respuesta del Gobierno Duque que no decide nada, ni bien ni mal… ni regular, nada. Inútiles consejos de seguridad, infructuosos anuncios de mayor capacidad militar y de policía, anodinas recompensas por información…

Es alarmante la situación, y no parece tener fin. La sistemática destrucción de infraestructura privada y oficial por parte de vándalos, infiltrados criminales de toda clase, algunos provenientes de entidades públicas, el evidente abuso de la fuerza pública y la taimada actitud, por silenciosa, de quienes en otras oportunidades opinaban y trinaban todos los días de todo, es un azaroso ambiente que engloba mensajes subliminales para analistas nacionales y extranjeros.

Todo esto parece una justificación para que no se vislumbre posibilidad de arreglo, negociación, de acuerdos o convenios con los promotores y ejecutores del paro nacional, y todo parezca que marchamos hacia el acabose pleno.

Y en Colombia sólo hay un personaje al que le conviene todo esto. Que a pesar de ser el verdadero jefe de gobierno, dejó solo a su pupilo, porque también le conviene. Cuando esto llegue a su punto de no retorno por el descontrol y caos total, cuando la incertidumbre llegue definitivamente a todos los ciudadanos, cuando comiencen a cerrar empresas y la economía se declare en quiebra, aparecerá el «salvador». El de siempre, el único que necesita que no haya elecciones el próximo año porque sabe que la gente ya no acudirá a votar por el que este le señale.

Entonces, el «salvador», sin dar la cara tampoco, ordenará que saquen a Duque del gobierno por incapaz, porque lo superó la violencia, porque no pudo (no lo dejaron) declarar la conmoción interior, porque al país hay que “salvarlo”.

Me parece que estamos asistiendo al montaje de un escenario propicio para un golpe de estado. Recuérdese que hace 68 años ocurrió otro atentado contra la democracia, cuando el general Gustavo Rojas Pinilla le arrebató el poder al designado Roberto Urdaneta, quien ejercía el cargo ante la ausencia por problemas de salud del titular, Laureano Gómez.  Rojas duró cuatro años en el poder… y le quedó gustando.

Hoy, todo el mundo sabe que las fuerzas militares y de policía adquirieron desde hace rato status político en favor de un supuesto «protector», y el peligro que vislumbro es que podrían ser utilizadas en su favor personal. Todos los días las alaba y a cada uno de sus miembros los tilda de «héroes de la patria», con intenciones siempre premeditadas. A este sujeto no le importa que tenga que sacrificar a su “amigo” presidente, como ha sacrificado en su favor a tanta gente de su primera línea que hoy está en la cárcel o en exilio, o en el cementerio.

Declarado un golpe de estado, repito, no habrá elecciones el año entrante, se podrán cerrar el Congreso y las altas cortes, que son el meollo de todo el asunto que motiva al hipotético «salvador». Ah, y nombrar alcaldes y gobernadores a dedo, para asumir el poder total: la dictadura real.

En fin, estamos frente a una situación muy peligrosa, «inteligentemente» conducida por quien busca réditos de ella, a pesar de los altísimos costos humanos, que a él en su ambición (y necesidad) poco le interesan.

El personaje de marras, será entonces el único «favorecido» con la violencia desbordada que no pudo contener el mediocre gobierno de Duque y sus aliados, que pronto también lo han de traicionar.

Dios no lo quiera, pero, ¡esto no se queda así!

*************************

Otros editoriales de este autor:

Paloma Valencia
Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?