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En medio de una paz derruida, las madres lloran a sus muertos

El jueves 23 mayo, 2024 a las 5:00 pm
En medio de una paz derruida, las madres lloran a sus muertos
En medio de una paz derruida, las madres lloran a sus muertos
Foto: El Tiempo
jesús Alberto Aguilar G.

El clamor y el luto se confunden en un ambiente de zozobra e incertidumbre en diferentes municipios del departamento del Cauca, debido a la escalada guerrillera acaecida en los últimos días que ha cobrado la vida de policías y de personas ajenas al conflicto armado. Esta región, considerada por muchos organismos como neurálgica, enfrenta un deterioro constante en su seguridad. Los pronunciamientos son múltiples, aduciendo que la seguridad en esta parte de Colombia se desmorona cada día más, y culpando a los gobiernos anteriores, sin considerar que la corrección de este flagelo corresponde al mandato actual, ya que los grupos terroristas están atacando en diferentes municipalidades del territorio caucano.

No es justo que mientras existen diálogos o reuniones constantes entre autoridades civiles y militares, con la presencia de organismos internacionales, se sigan asesinando a héroes de la patria como policías, soldados y líderes sociales. Esta situación en el territorio es cada día más precaria, y se vive la desesperanza. Para muchos, «la seguridad se perdió porque el gobierno ha demostrado su incapacidad al no actuar en contra de la delincuencia». Se espera que en la visita del presidente colombiano Gustavo Francisco Petro Urrego a la capital caucana, se comprometa a defender a sus ciudadanos, ejerciendo la autoridad necesaria y dejando atrás confrontaciones personales con la oposición.

Hasta el momento, los voceros de la Casa de Nariño han informado que, ante la crítica situación de orden público en el Cauca, se tomarán determinaciones contundentes para enfrentar la oleada de violencia desatada por las disidencias del Estado Mayor Central (EMC) de las FARC, que hacen presencia en esta zona y también en el departamento del Valle del Cauca. Se anunciarán nuevas medidas para contrarrestar a los grupos armados ilegales y lograr la erradicación total de las zonas en conflicto. Estos compromisos fueron anunciados en el último consejo de seguridad, encabezado por la vicepresidenta y ministra de la Igualdad, Francia Márquez; el ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, y el director del DNP, Alexander López.

El ministro caucano sostiene que estos hechos no se deben «a una debilidad de nuestras Fuerzas Militares y de Policía, sino a las acciones que se adelantan en el departamento después de la suspensión del cese al fuego con el Estado Mayor Central». Por su parte, la vicepresidenta y ministra ha enviado mensajes de solidaridad a las familias de los policías y civiles que fueron vilmente asesinados y a las comunidades que se encuentran en medio del conflicto, expresando el compromiso del Estado para enfrentar esta dolorosa situación que enluta a los caucanos.

La posición del gobierno nacional sobre este recrudecimiento de la guerra sin cuartel en esta tierra de presidentes de Colombia se debe a las operaciones contra la minería ilegal y el narcotráfico que afectan las finanzas de la organización armada, después de que el presidente Petro ordenara incrementar la ofensiva contra estos. Lo único cierto es que se reforzará el pie de fuerza en diferentes estaciones y bases militares en este territorio.

La posición adoptada por el gobernador del Departamento del Cauca, Octavio Guzmán, fue aplaudida y respaldada por muchos entes oficiales y privados cuando, de manera decisiva y contundente, expresó: «Recogemos la fuerza pública para que no sean carne de cañón o ampliamos el pie de fuerza». Con este desesperado llamado al gobierno nacional, ha lanzado un S.O.S. para que se inicie un verdadero proceso de intervención en esta región caucana, que sufre el constante asedio de las disidencias de las FARC y otros grupos al margen de la ley. El mandatario de los caucanos, en su alocución en medio del dolor por el desangre que sufre este territorio, afirmó: «Seguramente me van a criticar, pero si no nos unimos todos para reclamar mayores capacidades y la atención del gobierno nacional para este Cauca, que está en guerra, donde operan 11 estructuras ilegales violando íntegramente los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario, continuaremos llorando a nuestros hijos, consolando a sus madres, a la sociedad civil y a la fuerza pública».

En conclusión, amables lectores, los organismos nacionales e internacionales coinciden en que la fuerza pública debe ser fortalecida porque la guerra se está perdiendo. Solo se espera que la esperanza de vivir en paz en el Cauca sea un hecho y no se pierda, expectantes de nuevas acciones que transformen nuestro territorio.


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