Jueves, 21 de noviembre de 2019. Última actualización: Hoy

En defensa del norte del Cauca

El viernes 23 agosto, 2019 a las 5:11 pm
En defensa del norte del Cauca

Para comenzar, quiero recordar y compartir con ustedes, amables lectores, unos sueños por allí guardados en la mentalidad de los nortecaucanos de hace años, tal vez cuarenta o cincuenta, cuando llegué por primera vez a conocer esta dinámica y pujante región, en razón de mis labores docentes.

En defensa del norte del Cauca

Se comentaba en esos años sobre la necesidad imperiosa de separar todo el norte del Cauca y anexarlo al sur del Valle del Cauca, con capital Palmira. Incluso, hasta se pensó tiempos después de construir por los terrenos cercanos al peaje de ahora, en Villarrica, el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón que ahora pertenece al mencionado municipio vallecaucano. Alguien me comentó después, que no se había construido debido a desavenencias con la clase política de Popayán, quienes se opusieron rotundamente a que se cumpliera ese sueño nortecaucano, que si hubiera sido realidad, otro sería nuestro destino y otro gallo cantaría. 

Estas anécdotas muestran en primer lugar la preponderancia que a lo largo de los años ha tenido la ahora vapuleada y estigmatizada región del norte del Cauca, merced al eterno olvido estatal con más de “cien años de soledad” que los políticos de oficio de todas las marcas y colores, han tenido con esta región fundamental del Cauca, enclave estratégico y emporio regional, en unión del señor Estado, que solamente se acuerda de su existencia cuando ocurren hechos lamentables como los acaecidos últimamente y que se vuelven noticia de primera página en todos los medios de comunicación del país.

En mi opinión, motivo de esta columna, considero que han sido tres los factores que han hecho posible el estado de ostracismo y postración en que ahora se encuentra el Norte del Cauca: la “actuación” apetitosa y politiquera de algunos dirigentes quienes por años y años han hecho del norte del Cauca su fortín, especialmente en las épocas electorales, como las de ahora, buscando afanosamente los votos que los hagan ascender de estatus y de privilegios, para luego “ganar de lo bueno” en el Congreso, vivir a lo bien y olvidarse de quienes los ayudaron a ascender.

El segundo factor es estatal, quien siempre se olvida que existe el norte del Cauca, y nunca, óigase bien, hace las obras sociales que las regiones necesitan, se hacen los ciegos, sordos y mudos, al estilo Shakira, y las inversiones sociales brillan por su ausencia, tal como lo denunció por ejemplo Carlos Negret, el defensor del pueblo al recordarle al Gobierno su obligación de invertir socialmente y  quien se cansó también de hacer las llamadas “alertas tempranas”, sobre el norte del Cauca y nadie del Gobierno le hizo caso. Y así aparece el tercer factor, como siempre, algo paradójico, propio de estos gobiernos, la solución fue enviar “1300 soldados para combatir las incursiones armadas, más 450 soldados de la Tercera División, junto a tres batallones, para combatir el narcotráfico y los grupos residuales”. 

Los 13 municipios que conforman el norte del Cauca, necesitan otro tratamiento más justo, más equitativo, más digno, dada su importancia como región indígena, afro, mestiza y como baluarte económico, social y turístico, pero no como fortín político de ningún gamonal o cacique.   

Para leer más columnas de opinión del autor aquí.

Deja Una Respuesta