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ELECCIONES INCIERTAS

El lunes 24 junio, 2019 a las 9:02 am
Imagen: ELTIEMPO.COM
ELECCIONES INCIERTAS

ELECCIONES INCIERTAS

Desde la instauración de la elección popular de autoridades locales, no se había presentado una situación tan incierta en la elección de alcalde de Popayán y gobernador del Cauca.

A la fecha, no se vislumbra una candidatura estructurada que logre el favor de las mayorías.

Los partidos han perdido su vocación de poder, hoy son los candidatos quienes con sus iniciativas acometen intentos de posicionamiento para equilibrar el respaldo político.

En el Cauca el potencial de sufragantes es de aproximadamente 960 mil electores, de los cuales, según los datos históricos, 260 mil pertenecen a las estructuras partidistas y 120 mil a voto de opinión.

En Popayán son aproximadamente 250 mil electores de los cuales 70 mil pertenecen a  estructuras partidistas y 60 mil a voto de opinión.

Los votos de las maquinarias se equilibran milimétricamente para enfrentar sus contiendas con candidatos que apalanquen sus aspiraciones al Congreso de la República. El voto de opinión es en últimas el que hace la diferencia.

No hay pronósticos claros sobre el eventual alcalde de Popayán y gobernador del Cauca. Según una encuesta revelada el fin de semana, elaborada por encargo del precandidato a la alcaldía de Popayán, ingeniero Jesús Ancizar Calvo Castro, cuyos resultados aún no se revelan, hasta el momento ninguno de los precandidatos tiene reconocimiento  político que le garantice obtener el triunfo.

Los caucanos somos una sociedad en proceso de construcción que intentamos acomodarnos a las realidades del posconflicto, con una dirigencia caduca que defrauda la confianza y ha provocado tantas frustraciones por causa de sus egoísmos malquerientes, subsumidos en prácticas corruptas en un sainete de componendas para conservar estructuras de redes mafiosas que financian campañas para adueñarse del erario y la contratación estatal.

Nuestros partidos en crisis, no tienen mecanismos para escoger candidatos, ni cómo resolver las tensiones al interior de sus estructuras; en todos hay posiciones irreconciliables lo que les impiden el otorgamiento democrático de los avales, convirtiéndose en una mecánica de imposiciones, donde por lo general avalan advenedizos, carentes de identidad y compromiso, donde los ungidos son inquilinos eventuales que compran avales o líderes desechados por otras colectividades, eso sí, necesarios cuantitativamente para garantizar el umbral de listas disímiles, verdaderas torres de babel donde todos hablan, piensan y actúan de manera distinta, según sus propios intereses.

Los precandidatos no tienen aún una visión clara del porvenir, casi todos se han dedicado a posicionar sus nombres como actores de farándula con propuestas triviales o políticas públicas de obligatorio cumplimiento. En su afán de protagonismo, se toman fotos con animales, sembrando árboles, visitando ancianos, recogiendo mascotas abandonadas, tratando de convertirse en adalides del medio ambiente, el animalismo, la inclusión social y la cultura de paz; pero ninguno plantea puentes de unidad que garanticen un futuro esperanzador.

La mayoría construyen talanqueras para generar miedos, odios, revanchismos y desconfianzas y pescar incautos en río revuelto. Sus propuestas de campaña son monólogos e imposiciones, donde se destaca la habilidad discursiva para la especulación y no se indaga sobre el verdadero interés de la sociedad para trabajar en favor de sus legítimas aspiraciones; parecen sordos, no entienden que para un verdadero líder saber escuchar es básico.

Llegó el momento de deshacernos de gobernantes permeados por la cultura mafiosa que en su rol de capos de la inequidad cortan las alas de nuevos liderazgos, necesarios para sacar a nuestra sociedad del laberinto en el que estamos.

Nada impedirá que el pueblo cansado de soportar continuas frustraciones, enarbole las banderas del progreso y clame a los cuatro vientos que llegó la hora de forjar el  gran pacto por la restauración moral de la democracia caucana. Quien asuma con carácter este compromiso y logre ganar la confianza del voto de opinión, cansado de la corrupción y la politiquería, tendrá asegurado el triunfo.

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