Domingo, 7 de marzo de 2021. Última actualización: Hoy

El silencio de los inocentes

El domingo 24 enero, 2021 a las 1:18 pm

El silencio de los inocentes

El silencio de los inocentes

A principios de los años noventa del siglo pasado, el ciudadano globalizado del común daba cuenta y consumía el nuevo producto de Hollywood llamado originalmente The silence of the lambs, una película de suspenso traducida y mercadeada en español con el título original del libro: El silencio de los inocentes.

El suculento plato de morbo protagonizado por, la ya no tan virginal meretriz, Jodie Foster (Taxi Driver – 1976 – Scorsese) y el muy flemático Anthony Hopkins (The two popes-2019-Meirelles), relataba la truculenta historia de un psiquiatra asesino en serie y caníbal que ayuda a capturar a otro psicópata asesino en serie.

Traigo a colación no tanto la trama de la película, como sí su título, traducido literalmente del inglés: El silencio de los corderos, para intentar llamar la atención del preocupante talante del colombiano promedio, quien al igual que los corderos aludidos en la película por el odioso personaje Hannibal Lecter, sólo atinan a dar lastimeros lamentos en su inevitable tránsito al matadero.

Ya son cientos, miles, las víctimas de los psicópatas asesinos seriales al servicio de oscuros intereses, de esos otros psicópatas sedientos de la sangre de los corderos que se oponen a la trapisonda, a la exclusión, a la inequidad, al despojo y paradójicamente, a la violencia, que les ciega su vida, ejercida en contra de esos otros corderos, que somos todos, quienes ocasionalmente y dependiendo del grado de sadismo del asesinato o del número de víctimas de la masacre, solo atinamos a lamentarnos en línea por las redes sociales, tal como los corderos de la mencionada película.

Terror, horror, indignación y rabia, pronto le dan paso a miedo, temor, precaución, conformismo y silencio. Y es que los matarifes, al igual que sus poderosos amos, ya son inmunes a los balidos de sus víctimas corderos y a los lamentos de los demás. De hecho, dependiendo de su conveniencia, hasta los espolean para que balen, se lamenten y hasta se nieguen a seguir su ruta al matadero, para vender la apariencia de generosidad democrática o de extremismo de centro.

Tristemente, por obra de los matarifes y sus aliados, se nos están acabando las Clarissa Sterling (Jodie Foster en la película), que aún intentan salvar a los corderitos más pequeños y más indefensos (ver: Amenazan de muerte a niño de 11 años en Colombia por hablar del medio ambiente | La Verdad Noticias), los están matando. Y mientras tanto, paisanos del común chocan entre sí, confundidos, asustados por el miedo a la muerte a plomo o por una peste que ni a matarifes, ni a amos, les da la gana atender, porque a ellos sólo les interesa que antes de pasar al matadero, los corderos compren, consuman y produzcan para llenar sus arcas y bolsillos, para así poder comprar más matarifes salidos del rebaño, para controlar y faenar, cuando sea necesario, a las ovejas negras del castrochavismo.

Aterra muchísimo más que en la película de marras, constatar el implacable incremento en la cuenta de asesinados, que día a día engrosan la ominosa lista de las víctimas de esta violencia promovida por los señores de la guerra, que se oponen a la necesaria paz, incluso en medio de una pandemia, mal manejada y excelentemente vendida por los aplaudidores oficiales de un inepto gobierno, que cual morboso espectador de corrida de toros, peleas de perros o de gallos, solo atina a quedarse tras el burladero o a darse la vuelta para ir a leer el libreto de sus jefes de los gremios o del siniestro señor del Ubérrimo, en su programa diario de auto aplausos y ficción. Aterra este masivo silencio de los inocentes.

*********************

Otras publicaciones de este autor en Proclama del Cauca y Valle:

Omar Orlando Tovar Troches
Sigue a Proclama en Google News
    También te puede interesar
    Deja Una Respuesta
    Abrir el chat
    1
    Paute aquí
    Hola 👋
    ¿En que podemos ayudarte?