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Jueves, 22 de octubre de 2020. Última actualización: Hoy

El reloj de la muerte

El lunes 15 junio, 2009 a las 3:23 pm
Por Fabio Arévalo Rosero, M. D. *

La edad cronológica (la del calendario) casi nunca coincide con la edad biológica (la real). No todos los organismos humanos envejecen al mismo ritmo. Además de la condición genética, en la mayoría de individuos la edad efectiva depende del estilo de vida, de las costumbres y de las actitudes. Esto podría ser una buena noticia, porque significa que, con inteligencia, estamos en capacidad de «manipular» o controlar nuestra edad en un margen importante.

Múltiples investigaciones científicas sobre longevidad han permitido establecer parámetros sobre los cuales se puede evaluar la expectativa de vida de las personas. Ello significa que se han logrado determinar con alto nivel de precisión los factores que más influyen en el envejecimiento y que pueden medirse en cualquier persona. Entre ellos están el comportamiento emocional, la nutrición, los hábitos y el condicionamiento físico.

El manejo de las cargas de estrés, las relaciones personales y las conexiones espirituales afectan el estado del cuerpo. Las emociones desencadenan acción fisiológica, con efectos directos en el sistema cardiovascular, motor del organismo humano. Una elevada secreción de adrenalina, por ejemplo, puede aumentar la presión arterial y provocar taquicardia, lo que mina el trabajo del corazón, con el consecuente desgaste.

De la calidad de la nutrición dependen la salud y la construcción corporal. «Somos lo que comemos», dice un aforismo, pero este es un tema muy difícil de enfrentar en Colombia por unas costumbres alimentarias nocivas, demasiado arraigadas, que generalmente son defendidas de manera populista por gobernantes y muchos medios de comunicación. Promueven la comida chatarra folclórica, llena de grasa animal y frituras, como patrimonio cultural, en uno de los más aberrantes actos de engaño y mala educación a la comunidad (bandeja paisa, empanadas fritas, vísceras, etc.).

El consumo de alcohol y el de tabaco, por ser malos hábitos (adicciones) socialmente aceptados, se han masificado e inciden en la degeneración temprana de los organismos. Sus efectos son desastrosos por la cantidad de dolencias que desencadenan. Es fundamental determinar el grado de relación o dependencia que las personas puedan tener con estas sustancias, incluyendo a los fumadores pasivos.

La condición física de una persona es definitiva, ya que afecta el metabolismo integral y el funcionamiento corporal. Un buen nivel de actividad física podría ayudar a contrarrestar la mayoría de eventos anteriores. El sedentarismo, además de provocar sobrepeso, obesidad, lentitud y daño cardiovascular, lleva a degeneración orgánica temprana. Es, por lo tanto, una variable determinante de la expectativa de vida útil.

Cada uno de estos factores puede evaluarse en una persona, mediante pruebas y tests prácticos, para calcular su edad biológica. A partir de las investigaciones científicas hemos podido ponderar y tomar referentes para formular ítems de valoración con alto nivel de precisión. Ello permite diagnosticar el estado general y, especialmente, la expectativa de vida y mostrar lo que muchos han dado por llamar «el reloj de la muerte». Es decir, cuánto tiempo nos queda de vida.

Imagen: ingenuityoasis.wordpress.com/…/curiosidades/

Una compañía de relojes ha desarrollado un dispositivo (como un reloj), que, a partir de a varios factores, como la nutrición, el estrés, el estado físico y otros, calcula el tiempo de vida medio que vivirá la persona que lo porte. Lo interesante es ver cómo si mejoramos el estilo de vida, el tiempo se prolonga. Pero si fumamos, somos sedentarios, incrementamos el consumo de grasas y nos llenamos de carbohidratos simples, las posibilidades de vida se acortan. Se motiva así una oportunidad para tomar una decisión sabia frente a la vida de cada uno.

Aunque estamos en otras manos aún más sabias, esto es útil para tener mayor responsabilidad, buen autocuidado, ser más productivos y cumplir una misión en la vida. Es decir, tenemos a la mano formas efectivas para hacer que al reloj de la muerte no se le acaben las pilas antes de tiempo.

*Experto en rendimiento humano
fabio121@gmail.com

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