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El negro que se quedó con la Casa Blanca

El martes 4 noviembre, 2008 a las 7:25 am

El nuevo inquilino de la Casa Blanca del país más poderoso del mundo es el primer afroamericano en lograr la nominación presidencial por uno de los dos partidos políticos más importantes de Estados Unidos. Pese a su trayectoria política relativamente corta, el discurso social multirracial de este abogado demócrata de 46 años y su imagen fresca, fueron algunas de sus principales armas en la durísima y costosa contienda electoral que ya hizo historia, ser el primer presidente negro de los Estados Unidos de Norteamérica.

Su carrera en la política no abarca más de 10 años. Primero fue electo diputado federal por un distrito de Illinois, Chicago, en donde se le distinguió por ser un defensor de las políticas sociales, que serían la bandera de su campaña hacia el Senado de Illinois, al que llegó en 2004. Tras vencer a otros seis candidatos demócratas, Obama se convirtió en el quinto senador negro de la historia norteamericana. Y hoy es el negro más famoso del mundo que se quedó con la Casa Blanca.

El joven candidato demostró su congruencia como senador y ha renovado la sensación de que sí hay esperanza de otras formas de gobierno más humanistas. No se necesita ser economista para entender que las políticas de un país impactan a las del resto del mundo. Los recientes rescates bancarios y las estrepitosas caídas de las bolsas internacionales han demostrado que la globalización del materialismo violento fomentado por los gobiernos de derecha en el mundo entero, tiene eco en los más remotos poblados de la tierra. La globalización llegó para quedarse.

El mundo, desde Alaska hasta Indochina, está habitado por hombres y mujeres que, al igual que Barack Obama, piensan que la paz, el equilibrio del ecosistema, la equidad y la diversidad son posibles.

George Bush y Mcain fueron derrotados estruendosamente pues se dedicaron a buscar enemigos como ellos, quienes en nombre de un dios cruel y guerrero, hacen la guerra para apropiarse de territorios y bienes materiales. Para acumular poder comprando guerras estratégicas, quizá muchos estadoudinenses votaron por Obama para votar contra Bush.

Las elecciones norteamericanas del 4 de noviembre pueden cambiar al mundo. No se equivocan. Obama con amplio favoritismo ha logrado compartir una idea simple y profunda que se refleja con el eslogan de su campaña: “No sólo te pido que creas en mi habilidad para cambiar al país, sino en la tuya propia para cambiar al mundo”. Más allá del resultado electoral y que las encuestas le vaticinan un contundente triunfo, el joven demócrata de origen multirracial nos recordó la posibilidad de globalizar la esperanza.

Obama gana por un amplio favoritismo y popularidad mundial que hasta el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que espera que Barack Obama sea presidente de Estados Unidos y le pidió al “hombre negro” que elimine el embargo a Cuba, saque las tropas estadounidense de Irak y cesen lo que califica los ataques de Washington a Irán y Venezuela. La victoria anunciada de Obama también se traduce en una victoria relativamente sólida para los demócratas.

banalufe@hotmail.com

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