Lunes, 5 de diciembre de 2022. Última actualización: Hoy

EL LEGADO POÉTICO DE GLORIA CEPEDA

El viernes 18 agosto, 2017 a las 8:49 am

Gloria Cepeda en blanco y negro. Foto El Liberal

Hemos estado coordinando ideas para sacar a flote la publicación de la obra completa conocida e inédita de nuestra poeta recientemente fallecida, Gloria María Cepeda Vargas. Su hijo Fernando Cabrera Cepeda, quien vivía en su misma casa, amablemente ha puesto a disposición el acervo de libros, cuadernos, notas en computador y hojas sueltas que dejó la autora de inmemorables versos y poemas.

Compilar, lograr entresacar del cúmulo de escritos que ella escribió desde los siete años cuando apenas estudiaba primaria y escribía porque las palabras le bullían, como hormigas en su cabecita, como ella lo dijo un día, será una odisea maravillosa. No es buscar monstruos ni sirenas. No era su estilo. Será buscar las letras que en su intimidad escribió para dar descanso a su febril afán de darle valor a sus horas.

Gloria Cepeda era una escritora compulsiva. Lo mismo que lectora y conversadora incansable. La palabra le llenaba su existencia, la compelía a tener en su mano como una brida para guiar ese animal que se llamaba escritura. Si a alguien se le puede conocer porque se entregó al asombroso oficio de escribir es a esta hija de Cali y amante de Caracas y Popayán, en ese orden.

Las palabras como que la perseguían desde el interior de su casa, por las calles, los bulevares, los cafés donde se sentaba a comer platillos típicos, como la «cachapa», o en el jardín de su casa en Popayán desde donde divisaba el roble y los guayacanes que guarecían a los pájaros cantores en las mañanas. La comida no importaba. Sus carnes insuficientes la delataban. Era casi una ermitaña. Su compañía eran los recuerdos, las memorias de la vida citadina en su Caracas, los dulces y bocadillos ligeros, las anécdotas que le quedaban de sus lecturas de autores castellanos o peruanos o franceses o argentinos. No interesaba. Su gran ídolo, María Cano, la seguía por festivales y teatros.

¿Que cuántos libros escribió o entregó a los libreros para su publicación? Quizás unos diez. Tal vez una docena. No importa. Su dimensión humana rebasó su afán por lucir en una librería. Nunca le interesó la fama o pasar a la historia. Su risita de niña traviesa disimulaba su modestia cuando se trataba de evaluar su talento o producción.

Se trata de empezar a abrir ese santuario de su casa donde vivió estos últimos años. Allí dejó su testamento poético. Tal vez sus hijos guarden algún lingote de oro que haya dejado vertido en poesía en Caracas. Fue lo único que tuvo de valioso en su vida: su fina y vibrante Poesía. Nada que le reportara comodidad material. Algo de su vida interior, mucho de sus vivencias familiares, trenos por la suerte de Colombia y cantos de amor y de esperanza como los que nos dejaron la mayoría de poetas colombianos y foráneos.

Antier estuvo en mi apartamento Claudia Rodas Ferrer, embajadora literaria, para precisar detalles y empezar el proceso de búsqueda para lograr la publicación de la Obra Poética completa de esta ruiseñora de voz de fuego. Tendrá que ser una alianza entre Universidades, Alcaldías de Cali y Popayán y editores privados como Bancos e Industria o particulares que patrocinen la publicación y su distribución en Bibliotecas y Colegios. Porque Gloria Cepeda se erigió como la Poeta más alta y lírica de Colombia en los últimos años. Su obra merece exaltarla y conservar su memoria en su siglo.

17-08-17                           5:10 p.m.

Sigue a Proclama en Google News
También te puede interesar
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?