ipt>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Jueves, 9 de abril de 2020. Última actualización: Hoy

EL JUEGO SUCIO TRAS LAS CURULES DE NEGRITUDES

El lunes 19 marzo, 2018 a las 10:28 am

EL JUEGO SUCIO TRAS LAS CURULES DE NEGRITUDES

EL JUEGO SUCIO TRAS LAS CURULES DE NEGRITUDES

Escrito por Gustavo Andrés González Viáfara / @GustavoAndresG_

La invisibilidad que históricamente han sufrido las comunidades negras en Colombia, ha ocultado la macabra estrategia que grupos políticos han creado en torno a las curules de circunscripción especial de comunidades negras, en lo que las autoridades electorales y judiciales poco o nada han hecho por direccionar el camino de una propuesta bien intencionada, pero que como lo dijera la ponente y proponente de estos dos escaños en el Congreso, Piedad Córdoba, salvo pocas excepciones, no le han servido a los negros de este país.

El momento más oscuro para este espacio que ha venido pasando de ser un fortín para lo que muchos han llamado la afro farándula y luego a manos de organizaciones con dudosas alianzas que se han encargado de desarraigar el verdadero sentido de estos escaños, se vivió hace cuatro años, cuando la organización política de Yair Acuña se llevó las dos curules en cabeza de dos mestizos de quienes nunca se conoció su participación en procesos relacionados con este grupo poblacional.

Los críticos de esta elección que se impuso a través de una arrolladora votación, no solo cuestionaban que María del Socorro Bustamante, ex candidata a la alcaldía de Cartagena y Moisés Orozco, conocido por haber sido parte del bufete de abogados de grandes capos del narcotráfico del norte del Valle, hubieran sido elegidos por comunidades negras a pesar de ser mestizos, sino que además llamaron la atención sobre la dudosa reputación de estas personas, como se oyó en la voz de líderes como Gustavo de Roux y Juan de Dios Mosquera.

El resultado desató una batalla jurídica que hasta ahora se podría decir no se ha resuelto, porque aunque finalmente Gustavo Rosales sucedió a María del Socorro Bustamante y el Consejo de Estado le concedió una silla en el Congreso a la ex reina Vanesa Mendoza, que junto al ex representante Heriberto Arrechea estuvieron enfrentados por ocupar este cargo luego de que sus dos titulares ilegítimos fueran destituidos y ambos murieran en situaciones aisladas, a Vanesa no se le han reconocido plenamente sus derechos y ni truena ni suena en el Congreso a pesar de las dificultades por las que atraviesa la población negra en Colombia.

En medio de esta tormenta se pasaron los cuatro años constitucionales sin que los negros tuvieran quien los representara en el Congreso y finalmente llegó una nueva elección en la que nuevamente los grupos que desde hace tres periodos se vienen peleando este espacio, pusieron a andar sus maquinarias. Por un lado, en el Pacífico, el ex senador Juan Carlos Martínez dividido con su ex escudero Heriberto Arrechea, se tiró como dicen popularmente a la calle en busca de votos que le permitieran revivir políticamente.

Arrechea hizo lo propio de forma independiente, mientras que en la costa norte, el gamonal político Yair Acuña puso a funcionar también su artillería, con tal de recuperar estas dos curules.

Al mismo tiempo, casi como lo que se podría llamar una tercería, el ex director regional del ICBF Valle Jhon Arley Murillo, quien dos años atrás había renunciado a su cargo y se metió a la baraja política, inició un maratónico recorrido por todo el país, la suerte ya estaba echada, o Acuña repetía su hazaña y se llevaba las dos curules, o las compartía con su antiguo aliado Juan Carlos Martínez o Murillo daba una sorpresa y lograba arrebatarle una curul a uno de estos dos jefes políticos del Pacífico y el Atlántico colombiano.

Sin embargo, con la elección ocurrió lo impredecible, de los más de 210.000 votos que hubo por comunidades negras, la lista del ex director de Bienestar que se enfrentó con 41 más, arrebató 32.000 votos que lo pusieron como ganador indiscutible de una de las curules, pero la mayor sorpresa la dio la lista de Hernán Banguero Andrade, quien con poco reconocimiento, logró 23.000 votos, llevándose la segunda curul, no solo dejando por fuera del juego a Acuña y Martínez, sino que devolviéndole a este espacio de representación negra, la dignidad de contar con personas con hojas de vida sin cuestionamientos, que puedan aportar al desarrollo de una de las comunidades más abandonadas de Colombia.

EL JUEGO SUCIO TRAS LAS CURULES DE NEGRITUDES

Jhon Arley Murillo y Hernán Banguero, representantes afros electos el pasado domingo / Imagen de: http://bit.ly/2u1WXj1

Jhon Arley Murillo es abogado de profesión, especializado en derecho administrativo y candidato a magister en gestión pública, fue auditor de la Contraloría, abogado litigante y por ocho años director regional del ICBF Valle y durante dos años simultáneos de la regional Chocó. Su paso por la gestión pública lo ha dejado bien posicionado sin que haya cuestionamientos a su hoja de vida lo que habla bien de lo que podría ser su paso por el Congreso.

Por su parte, Hernán Banguero es biólogo genético de Univalle, licenciado en Bioquímica de la Santiago y magister en Educación, con una vocación cristiana y ex militante del Centro Democrático. De él poco se conoce, pero su curriculum académico causa expectativa.

A buena hora estas dos personas reviven las esperanzas de una población que con los paros en Buenaventura y Chocó y ahora con la elección de sus dos representantes en el Congreso, demuestra que está cansada del manoseo al que la han sometida por años y que espera que sus nuevos líderes cambien la página de una historia, marcada por la violencia, la pobreza y el abandono que se ven reflejados en el atraso que se espera empiece a resolverse, con la posibilidad de que los nuevos congresistas de los negros, lleguen con propuestas que le devuelvan la dignidad a esta comunidad que pide a gritos un cambio absoluto en su porvenir.

Sigue a Proclama en Google News
También te puede interesar
Deja Una Respuesta