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EL FANTASMA DE LA ÓPERA (1925)

El sábado 22 diciembre, 2018 a las 11:34 am

EL FANTASMA DE LA ÓPERA (1925)

EL FANTASMA DE LA ÓPERA (1925)

   El amigo Neftalí Sandoval Vekarich, poeta (Paul Disnard), dice «que el cine mudo conserva una buena ración de poesía; lejos de toda verborrea, la imagen es más sincera y convincente». Totalmente de acuerdo.

   En El fantasma de la ópera, por ejemplo, filme de 1925, la actuación de Erik (el fantasma) y de Christine, cantante de ópera, parece una danza lenta, teatral. La mudez de la película obliga a fijaciones en las cuales uno se ve determinado a observar cada escena con más atención en la minucia de la imagen. Toda la historia es un pasar de escenas fantásticas, interrumpidas por ocasionales textos que ocupan toda la pantalla, pocos pero suficientes para entender la totalidad de la trama expuesta, como en todo cine mudo.

  Y así, la relación con el espectador es íntima compenetración sensitiva, absorción del sujeto en el objeto, absorción total, como ocurre con toda obra sensible expuesta a la experiencia de un sujeto que conoce.

   En ello, todo arte genuino es diestro artífice en esta forma de conocimiento: contemplación, vivencia y reflexión; tres momentos unitivos, tres formas en las que la conciencia del sujeto se devela como experiencia estética.

   Basada en la novela de Gaston Leroux, dirigida por Rupert Julian, y con extensa y expresiva música de Gabriel Thibaudeau, esta película, no exenta de algunos momentos cómicos, ha sido hermosamente restaurada, de tal forma que los ojos contemporáneos la pueden «degustar» como a un especial licor fílmico, intenso, de atractivo sabor.

   La leyenda del «fantasma» Erik (el actor Lon Chaney), que se enamora obsesivamente de la cantante Christine (la actriz Mary Philbin), siempre es el rumor que tiene sus desenlaces violentos originados por los celos de él, un criminal que cubre con una máscara su horrible rostro desfigurado, y se esconde en los subterráneos del Palacio de la Ópera de París.

   El célebre cuento se resuelve y vivencia aquí, magistralmente, con el interesante proceso del séptimo arte.

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Otras publicaciones de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/rodrigo-valencia-quijano/

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