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El curioso caso de Roy Barreras

El sábado 14 marzo, 2009 a las 12:40 am

Por Daniel Mera

Para ‘justificar’ la alusión a Benjamin Button: conocí al representante Roy Barreras cuando estaba preocupado por el equilibrio de poderes, una posición política adulta, y ahora su prioridad es que el pueblo pueda elegir quién manda (sin importar cómo), una posición política menos adulta.

Roy Barreras anda en Cartagena, en el seminario sobre reforma política. Aquí donde comienza hoy la convención de Cambio Radical, su partido, a la que no fue invitado por Vargas Lleras. Seguro las cámaras de televisión lo buscarán y él, un hombre mediático, tendrá algo llamativo para el titular.

No sé si Roy es un hombre de puestos, pero sí adivino que su orgullo es la habilidad con las ideas. Así que le pregunto: ¿cuál es la idea que justifica la reelección?

“La democracia directa”. Ciertamente si la mayoría de los colombianos saliera a la calle y levantara las manos en señal de ‘reelegimos al Presidente’, nos tendríamos que ahorrar el referendo, la campaña y las elecciones. Es mi manera gráfica de entender su idea, no es que Roy esté delirando.

Pero como eso no va a suceder … la reelección es una aproximación. Y todas estas objeciones sobre las formas (que las cuentas del referendo, que el equilibrio de poderes, que la alternación) simplemente ignoran que el pueblo está a punto de salir a la calle con la mano levantada, y tal vez arrolle sin querer a los objetores.

Al principio, le reaccioné con cara de “no fregués”, pero ya veo que “democracia directa” puede ser fascinante.

Barreras apoya el texto original del referendo, cuya redacción no refleja bien el espíritu de los firmantes para el 2010. Y cree que Uribe debe seguir gobernando. Salva la contradicción diciendo que busca un espacio de interpretación de la Corte Constitucional y de propósito del Gobierno para reequilibrar los poderes. “En ese caso, lo primero sería que no insista en otra reelección”. Y volvemos a la voluntad popular que se va a imponer … a la democracia directa.

Le cuento que usaré la analogía de Benjamin Button . “La primera que estará contenta es mi señora … por la comparación con Brad Pitt”.

La reforma que sacaría a Petro de la política

En este momento, la reforma política (art. 4 conciliado), que tiene rango constitucional, sacaría al senador Gustavo Petro de la política por haber sido condenado por delitos relacionados con grupos armados ilegales.

El senador Armando Benedetti tocó el punto en su intervención en este seminario. ¿Cuál es la historia?

El artículo tiene el propósito de impedir que los parapolíticos y los jefes paras condenados puedan en el futuro ser candidatos, servidores públicos o contratar con el Estado.

En el tercer debate (van 4, le faltan 4), Benedetti se reunió con Petro para revisar la redacción, que aprobó.

Pero al llegar a la Plenaria del Senado, la desconfianza en el Gobierno saltó. El senador polista Parmenio Cuéllar armó un tierrero porque creyó que la norma buscaba darles vida política a los paras (justamente porque los términos protegían a Petro).

No sabía que Petro había participado y estaba tranquilo. “Es que los del Polo se la pasan divididos y suicidándose”, dice Benedetti, junto con otras expresiones costeñas inadecuadas para este formato de comunicación, pero sí para el pasillo del claustro.

¿Usted confía en la maldad de Uribe?, me pregunta el senador Cuellar, mirándome a los ojos, cuando le señalo que al parecer el artículo no tenía la intención que él creyó.

Benedetti no recuerda qué dijo Petro en el debate cuando Parmenio armó el tierrero, ni tiene a la mano la redacción acordada con Petro (tiene un vaso de jugo de guayaba agria).

El punto es que lo que salió aprobado en cuarto debate deja por fuera a Gustavo Petro (y a los paras, claro). Ahora tendrán que cambiar la redacción para que aplique a los paras y no a los desmovilizados de los años 90s.

¿Va a invitar a Parmenio a arreglar la cosa? “Sí, y que la redacte él si le da la gana”.

Con ánimo amarillista, le pico la lengua a Parmenio. “Claro que la hacemos con Benedetti, pero me va a tocar enseñarle a leer y a escribir”.

Al menos por este frente, Petro puede dormir tranquilo. El costeño y el pastuso lo van a proteger.

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