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El Cauca encantado

El martes 10 agosto, 2021 a las 8:50 am
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El Cauca encantado

Nelson E Paz A

El Cauca encantado en el arte de su literatura social

Siempre ronda la pregunta de cómo es el Cauca para quienes se interesan por el mundo asombroso y al parecer incognito de este territorio con macizos hídricos, volcanes nevados, tierradentros ancestrales, territorios ignotos, valles inmensos, ciudades monumentales; en donde las parábolas rondan la vida y la muerte desde el instante mismo del poblamiento humano.

El mundo nativo, con su magia de selvas, mitos y ritos, que choca con una fuerza invasora de conquista, con violencia, dominación y sumisión, que impone la pujanza peninsular en un lugar en donde no tuvo espacio el reconocimiento, menos la tolerancia, porque solo imperó el terror con toda su carga instrumental.

Después, la colonia siglos en los cuales se maduró el deseo de separarse de la monarquía, una clase criolla en una coyuntura, que le permite terminar los virreinatos, y establecer sus propias anarquías, dando lugar a las leyendas de los próceres y los héroes, por las luchas locales del poder y su relación con los intereses económicos, bajo la falacia de la independencia.

En la etapa de formación de la república, para consolidar el nuevo poder bajo el concepto de Nación y Estado, sustituyendo el origen de la autoridad como legado de Dios, por la ficción de ubicar su razón de ser en la voluntad soberana de los pueblos, a través de otra invención la democracia, significo un fuerte sacrificio para la población de esta región en todo sentido, y la segregación de zonas de alta productividad por los intereses económicos de otros centros poblados y desde luego por la consolidación de las castas que gobernarían cien años.

Así el Cauca resume a Colombia, quien quiera conocer este país, debe venir a esta región, Popayán su capital es un verdadero Campus Universitario,  en la zona norte se asientan sofisticados parques industriales, la más extensa agroindustria del azúcar y de la piña, en la meseta de Pubenza las inconmensurables plantaciones de bosques comerciales de la irlandesa Smurfit Kappa,   en contraste con una caficultura de noventa y dos mil familias que pretenden avanzar y salir adelante en minifundios de menos de una hectárea.

Estas condiciones sociales, a la vez son también el resultado de la resistencia india frente a la intensión de extinción; de los afros en los escondites de la sobrevivencia, como sentido de conservación y de libertad.

De una clase media mestiza, culturalmente convencida o mejor condicionada a la creencia de lo indispensable del aparato estatal, llámese nacional, departamental o municipal, que la politiquería tradicional incentivó para beneficio de su manejo al acrecentar la dependencia de los habitantes a la relación burocrática o clientelista con el sector público, que afectó la posibilidad de una visión creadora, limitando el emprendimiento y fomentando la subordinación.

Estas circunstancias propician la creación de la literatura social que describe los hechos que se suceden en todos los lugares y tiempos con sus respectivos encantamientos, las editoriales de las universidades tienen producciones de investigaciones que sorprenden, con cuyos resultados se debe adelantar la estrategia del desarrollo regional, es allí donde está a no dudarlo, una de las más fuertes estrategias de creación de riqueza del Cauca.

La producción histórica, económica, la narración de todas las situaciones que acompañan la cotidianidad en todos los aspectos culturales, con sus personajes, sus artes, sus músicas, sus cultivos, sus esperanzas y sus desdichas, se convierten en la presentación del mundo real que todos quieren conocer, el efecto emocional de la diversidad del país, solo está aquí en todas sus manifestaciones.

El Cascajal de Marco Antonio Valencia, las almas de los Violines Negros de Paloma Muñoz, las historias de Guido Enríquez, las culturas fluviales de Alfredo Vanín, las visiones de Victoria Paz Ablanque, esclavitud y libertad en el valle del rio Cauca de Mateo Mina y otros, las narraciones de Fredy Zúñiga sobre el costumbrismo del municipio de Bolívar, los destellos y suspiros de Elkin Franz Quintero, los relatos del pueblo de Silvia de José Elder Fernández, las cotidianidades de Jesús Astaiza, son escritos frescos que se suman a las más de trescientas publicaciones de la creación universitaria del Cauca de los últimos años.

La expectativa actual, es oportuna para difundir la literatura social que aporta el trasfondo a la interpretación de las realidades y que se convierte, además, en pilar fundamental para una estrategia de mediación hacia el futuro.

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