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El Cauca del difuso emprendimiento eléctrico

El viernes 8 mayo, 2020 a las 8:07 pm

El Cauca del difuso emprendimiento eléctrico

El Cauca del difuso emprendimiento eléctrico

“Los muertos no se ven, porque están detrás de la montaña”.

El Cauca Grande pudo haber sido próspera región, y su capital, la de la República, pero, reducido después de la Constitución de 1886, quedó el que está en las cartillas y en los mapas, el que se muestra hoy, el que perciben en Cali y en Bogotá. Hay otro oculto y otro que esta generación tiene disipado, esfumado, ensoñado.

Hay protesta por las alzas en las facturas de energía, se dieron cuando nunca debieron darse, no solo porque no hay con qué pagarlas, sino por los otros mensajes: el primero, de ganancias por encima de toda consideración; el segundo, la parte despreciativa hacia la sensibilidad de la población en medio del agobio, lo de fondo: la medida de la sumisión… hasta dónde aguantan los usuarios.

El expresidente Valencia, quiso La Salvajina para el Cauca; el centralismo y después el Valle, la envolataron. “Se refundió”. Igual sucede con Micay, Julumito y más reciente con la represa del Patía. Todo un tema para un “Manual de Caucanidad- Cómo se perdió Centrales Eléctricas del Cauca- CEDELCA- Geografía e historia en las hidroeléctricas y en la política”.

La liquidación de CEDELCA, todo un atropello. Parte de la dirigencia local colaboró por migajas. ¡Qué infamia! La intervienen por ser supuestamente inviable, y después aparecen empresas, todas de miles de millones de utilidades.

La compañía comercializadora CEO, Vatia, la UTEM, que mató el tigre y se asustó con el cuero, y se conserva Mini-Cedelca para que recaude los cánones de arrendamiento, con los que no se sabe qué se hace.

Ante la imposibilidad de derrotar al gobernador en la junta de Cedelca, se valieron de la debilidad y torpeza del Gobierno de Pastrana y en silencio, a espaldas a las gentes del Cauca, propiciaron y auparon una espuria intervención a cargo de un superintendente de servicios públicos que terminó preso y condenado. No los menciono para no darles tarima, pero ellos saben a quiénes me refiero y pende sobre su conciencia este enorme expolio al patrimonio público del Cauca.

El propio Agustín Codazzi definió ruta y costo vía López del Micay en 1860 en escrito al gobernador del Cauca. Desde entonces no hemos sido capaces de lo que sí lograron Nariño, el Valle, el Chocó, Antioquia: llegar al Mar de Balboa vía terrestre. Para el Pacífico somos la Bolivia de Colombia, llegando al mar por el vecindario o por las trochas para mulas que abrió y a diario recorre el narcotráfico.

El departamento es dueño de ocho plantas, que construyó la generación anterior a la nuestra, que producen el 10% de la energía que se consume: “PRUEBA DE QUE SE PUEDE”.

Podía el Cauca ser productor, sin embargo, someten la zona centro a fluido de pésima regularidad y al costo más alto del país. Es lo que no permite instalación de industrias, pese a los millonarios subsidios que por las condiciones territoriales, paga la nación a la comercializadora, que es donde está el verdadero negocio, no en las tarifas. Son esos negocios ocultos a las comunidades.

De qué sirve el “cuento poético” de producir el 70% del agua del país, si nunca se supo para qué, ni la universidad, ni la institucionalidad, ni el sector privado. La aprovecharon los antioqueños.

Para qué hablar de “EMPRENDIMIENTO”, si profesionales y técnicos, no tienen espacio. ¿Cuántos jóvenes laboran en las empresas concesionadas en Popayan? y ¿cuáles los encadenamientos productivos en el Cauca? Cantaleta engañosa.

Lo interesante se entregó en medio de negociados. Es un buen momento para la recuperación, con la dirigencia local, acompañándola pero presionándola.

Cómo así que la propuesta para la represa del Patia tiene tres opciones, según la extensión que se inunde, dependiendo de la altura de la represa. El aporte del Cauca: suelos y desplazamiento. Nada de retribución a la población.

El aislamiento, puede contribuir a formar una mentalidad perspicaz, una actitud digna, irreverente, reflexiva; agudizar la memoria para proyectar un Pensamiento Caucano Intrépido; cambiar el círculo de los relatos peregrinos que nos acompañan indolentes; como la fantasía de la Carretera al Mar y otras ilusiones, iniciadas hace cien años y que harán tiempo cien años más, si no aplicamos el tiempo de la meditación.

SI MORIMOS POR EL CORONAVIRUS DEJEMOS LA INQUIETUD.

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