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Miércoles, 5 de octubre de 2022. Última actualización: Hoy

Ejemplo de perseverante espíritu bomberil

El viernes 2 septiembre, 2022 a las 4:51 pm

Ejemplo de perseverante espíritu bomberil
Capitán y doctor Guido Enríquez Ruiz: el oficial de bomberos colombiano con mayor antigüedad

Por Eduardo Gómez Cerón, especial para “Proclama del Cauca”
(Fotografías de Campo Elías Belalcázar, y de archivo)

Ejemplo de perseverante espíritu bomberil

Vinculado primero al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Popayán (desde 1967) y luego al de Santander de Quilichao (desde 1975), el capitán y doctor Guido Enríquez Ruiz es el oficial de bomberos más antiguo de Colombia. En ambas organizaciones ha sido presidente del Consejo de Oficiales. En la segunda le ofrecieron la Comandancia, pero no aceptó.

Ejemplo de perseverante espíritu bomberil
Sentados, de izquierda a derecha: capitán Alfredo Palta Morales y oficiales Guido Enríquez y Alfonso León López. Acto en el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Popayán, 1973.

Desde los 65 años de edad no es operativo en bomberos, como disponen las normas vigentes. Pero eso no implica que hayan mermado, su dedicación y compromiso. De hecho, según las normas, la persona que alcanza y rebasa esa edad, puede tener encargos administrativos, si para ellos lo designan y acepta.

El Cuerpo de Bomberos de Santander de Quilichao es el tercero más antiguo del Cauca (fundado en 1957; siendo el de Guapi, Costa del Pacífico, el primero, de 1948; y segundo, el de Popayán, de 1950).

Los bomberos de Santander estimularon no sólo la fundación de los Cuerpos de Bomberos Voluntarios de las localidades del norte del Cauca, como Buenos Aires, sino de otras zonas del centro y el sur del Departamento, como los de Tunía, Piendamó, Timbío y El Bordo, entre otros.

Ejemplo de perseverante espíritu bomberil
Hermandad entre directivos de los Cuerpos de Bomberos del Cauca: Alfonso Ulchur, comandante en Timbío; Henry Holguín, comandante en Santander de Quilichao; y Guido Enríquez, presidente del Consejo de Oficiales de Popayán.

Precisamente en 1983, el año del terremoto que afectó a Popayán y a una amplia zona de influencia en la meseta central del Cauca, fue fundado el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Timbío. Este fue el cuadro directivo del inicio: comandante: Luis Alfonso Ulchur; sub-comandante: Marino Hoyos; secretario: Silvio Pacheco; presidente del Consejo de Oficiales: Ricaurte Bravo; oficial: párroco Iván Molano; subtenientes: Carmen Alicia Renella (tesorera) y Guillermo García, personero.

Cuerpos de Bomberos: pasaron de vivir de limosna a recibir transferencias municipales. Y generan recursos propios

Desde que los Cuerpos de Bomberos fueron asociaciones sin ánimo de lucro declaradas de utilidad pública, pueden, por ley, recibir transferencias de las tesorerías municipales, sin perjuicio de que son administrados como empresas y generan recursos propios. Además, la normatividad vigente recomienda a los concejos municipales concederles auxilios, en la medida de lo posible y cuando por sus acciones así lo ameriten.

En el de Popayán hay bomberos de planta, asalariados (pero la mayoría siguen siendo voluntarios); en el de Santander de Quilichao hay unos 60 voluntarios y algunos reciben bonificación.

Ejemplo de perseverante espíritu bomberil

Anota el capitán Enríquez que en los nuevos voluntarios se constata no solo entusiasmo y voluntad para capacitarse y servir, sino un mejor nivel educativo. Y resalta el hecho de que ya es corriente que personal de bomberos vaya al exterior a hacer cursos. Por ejemplo, de Santander de Quilichao han ido a entrenamiento a Estados Unidos (por supuesto, se trata de voluntarios con dominio del idioma inglés).

Gratos recuerdos de pioneros y antiguos comandantes

Preguntado sobre sus mejores recuerdos en lo que respecta al personal del Cuerpo de Bomberos de Popayán, el capitán y doctor Guido Enríquez hace memoria del cofundador y segundo comandante, Enrique Mosquera Wallis (fue prácticamente el primero porque al capitán Luis Carlos Barrera, cofundador y primer comandante, pronto lo cambiaron de sede: en 1950 se desempeñaba como comandante de la Policía, Departamento Cauca).

El señor Mosquera Wallis fue un líder empresarial y cívico: la minería y la ganadería estaban entre sus campos de actividad económica. Fue, además, muy generoso con los emprendimientos ciudadanos en los que se comprometía: para el inicio de la operación de la entidad recién fundada, aportó de su dinero y el primer vehículo del Cuerpo Bomberos de Popayán, fue un antiguo tractor de su propiedad, reformado y adaptado como máquina extintora.

Otros antiguos dirigentes de bomberos cuyos nombres resalta el doctor Enríquez son: Luis Hernando López Luna, apodado cariñosamente “Balín”, quien fue también comandante; Alfonso León López Ramírez, hábil mecánico y tan firme como los anteriores en su compromiso con los bomberos; y Jaime Bronstein, un joven bombero de mucho arrojo y gran disponibilidad para los servicios. Desapareció trágicamente.

Tuvo amistad también, el capitán Guido Enríquez, con el capitán Miranda, abogado y ganadero pastuso que fue comandante nacional de Bomberos.

El doctor Alfonso Medina, fundador en Santander de Quilichao, y otras personas admirables del norte; compañeros y amigos

Capitán abogado Alfonso Medina
Capitán abogado Alfonso Medina, fundador en Santander de Quilichao. Pintura del maestro Adolfo Torres.

En cuanto a personas admirables del norte y sus compañeros y amigos, resalta el nombre del doctor Alfonso Medina, fundador en 1957 del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santander de Quilichao bajo el lema: “Voluntad y disciplina” (el doctor Guido Enríquez es autor de la biografía del abogado Medina Medina, exalcalde de la principal localidad nortecaucana, magistrado y exrector de la Universidad del Cauca). También resalta el nombre de Henry Holguín David, quien fuera largamente comandante, y el de Álvaro Mendoza Ruiz, parlamentario y persona igualmente entusiasta con los asuntos referidos a la entidad.

Como pasa con el Cuerpo de Bomberos de Popayán, el de Santander de Quilichao cada vez más cuenta con personal femenino, entusiasta y preparado. Ahora mismo, la comandante es la capitana y educadora Esther Inés Fernández y, en el pasado, los bomberos de esa localidad del norte del Cauca tuvieron una brigada femenina que se destacó por su animación y abnegación.

En cuanto a máquinas, a la fecha de hoy, agosto de 2022, la entidad está dotada de 22, cinco de las cuales son ambulancias.

Colegaje con bomberos que son también escritores

Precisamente en Santander de Quilichao coincidió con el también capitán, médico Álvaro Álvarez, autor de la obra “La lógica del niño y la razón del adulto”. El doctor Enríquez, por su parte, es autor de varias obras en el amplio ámbito de las humanidades y las artes. Una de sus más recientes publicaciones es: “Historia de las artes plásticas en el Cauca en el siglo XX”. Así que con el doctor Álvarez, que alguna vez se desempeñó como director del Salud del Departamento, son colegas por partida doble.

Ya que anotamos que el capitán Guido Enríquez es escritor, traigamos a cuento un párrafo de un escrito suyo, referido a la Ley 322 de 1966 y publicado por sus colegas de Santander de Quilichao; allí define a los cuerpos de bomberos como “obra de ciudadanos de inmenso espíritu cívico que han dedicado esfuerzos, inteligencia, tesón y dinero para servir a la comunidad sin esperar ninguna retribución”. Agrega que “deben tener por lo menos la satisfacción de ver a sus instituciones organizadas y garantizadas por el respaldo del Estado”.

Guido Enríquez Ruiz

Por cierto, preguntado sobre ¿Cómo hace un bombero para combinar obligaciones laborales y familiares y, a la vez, cumplir con la institución?, dijo que ahí está la clave del voluntariado: al que le gusta, le saca tiempo.

Emergencias en las que le correspondió actuar, sobre todo en su especialidad de rescatista

Ejemplo de perseverante espíritu bomberil

Muy recién vinculado al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Popayán, le tocó encabezar la respuesta a una grave emergencia: incendio en la mina de azufre de “Puracé”, prácticamente en “las faldas” del volcán. Para que no se propagara más el gas sulfuroso, que es muy tóxico y amenazaba la salud y la integridad de mineros y bomberos, mandó tapar los socavones. La estrategia dio resultado.

Al capitán Guido Enríquez, en repetidas ocasiones le ha correspondido socorrer heridos en accidentes de tránsito: salvamento es su especialidad en bomberos, aunque debió aprobar todos los cursos del entrenamiento obligatorio, que son unos de los requisitos de forzoso cumplimiento para ser ascendido a capitán, al igual que los servicios prestados y el tiempo en la institución.

Hechos muy impactantes

De su servicio voluntario, tanto en el norte como en Popayán, tiene recuerdos de hechos muy impactantes: en proximidades de Santander de Quilichao pasó que un automóvil en el que viajaban varios miembros de una familia, conocidos, por exceso de velocidad y otras fallas, prácticamente “se incrustó” debajo de un camión grande y alto. Murieron los cuatro ocupantes. Para poder recuperar los cuerpos, debieron pedir prestado, al Cuerpo de Bomberos de Jamundí, un extractor.

Y en Popayán le tocó actuar cuando se accidentó precisamente un subteniente de bomberos, el médico, de origen boliviano, Jaime Claros Peñaranda, quien iba con dos amigas. El vehículo tipo automóvil quedó debajo de una volqueta. Las acompañantes del doctor Claros murieron en el acto; el conductor fue subido a una ambulancia aún con signos vitales, pero en el trayecto hacia el hospital, dada la gravedad de las heridas y la pérdida de sangre, igualmente falleció.

En tiempos como los mencionados, para comunicarse utilizaban aparatos de wolkie-talkie. Hoy en día celebra que puedan disponer de la telefonía celular con conexión satelital instantánea: facilita mucho las cosas (siempre y cuando se disponga de cobertura, de señal de internet).

Recuerdo relacionado con el capitán José Joaquín Salas

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En el relato que es ilustrado con esta fotografía de archivo, el capitán y Dr. Guido Enríquez, refiere una anécdota relacionada con el también capitán e ingeniero José Joaquín Salas (izquierda). En el centro de la gráfica, presidiendo un acto en el Cuerpo de Bomberos de Popayán, el comandante Dr. Pedro Sussman.

Otro recuerdo de operación bomberil tiene que ver con el también capitán José Joaquín Salas, de largas y reconocidas ejecutorias en el Cuerpo de Bomberos de Popayán (subcomandante en el periodo del comandante doctor Pedro Sussman): en un incendio estructural estaba a punto de desprenderse una viga encendida; el capitán Guido no tuvo más remedio que empujar al ingeniero Salas, que no se había percatado del peligro. La viga cayó sin lastimar a nadie, afortunadamente.

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