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Eduardo Gómez Cerón: Un periodista de vocación

El miércoles 29 noviembre, 2023 a las 1:17 pm
Eduardo Gómez Cerón: Un periodista de vocación
Eduardo Gómez Cerón: Un periodista de vocación

Por: Leidy Capote López y Felipe Solarte Nates

Aunque se graduó como abogado en la universidad del Cauca, desde que era estudiante su inclinación fue hacía el periodismo y la docencia alternándolas a lo largo de su vida de estudioso académico.

Fue corresponsal de El Tiempo, El Espectador, jefe de redacción de El Liberal de Popayán, cuando lo dirigió Gerardo Fernández Cifuentes y desde 1980 su director, debiendo afrontar la tragedia que para la ciudad y el diario significó el terremoto del 31 de marzo de 1983.

Se jubiló en la universidad del Cauca, donde fue docente y director de Posgrados en la Facultad de Educación y docente en el área de Comunicaciones de la Facultad de Derecho

Eduardo Gómez Cerón: Un periodista de vocación
Eduardo Gómez Cerón: Un periodista de vocación

Además de escribir editoriales y columnas de opinión, ha escrito numerosos artículos sobre docencia y políticas de paz publicados en varias revistas y libros.

Actualmente se desempeña como catredrático en la Facultad de Comunicación social de Unicomfacauca.

Eduardo Gómez Cerón, periodista y docente universitario: Estudié derecho en la Universidad del Cauca, hice simultáneamente estas cosas desde que estaba estudiando derecho entre 1972 y 1975 pues trabajé como periodista. En el año 1973 comencé a escribir en el periódico y antes de terminar la carrera fui jefe de redacción de El Liberal, cuando sus directores eran Gerardo Fernández Cifuentes y después, Francisco Lemos Arboleda. En esa época tenía la ventaja de que los estudios eran en la mañana, entonces podía trabajar en la tarde.

Proclama Cauca y Valle: ¿Qué recuerda del terremoto de 1983 cuando era director del periódico?

E.G.C: Yo había comenzado antes, en el año 1980, o sea que para 1983 llevaba 3 años en el periódico y nos tocó el terremoto, que fue un desafío en todos los sentidos, porque el terremoto dañó  la sede, no la destruyó, pero la averió, no se pudo seguir imprimiendo allí y tuvimos que ir a Cali, entonces teníamos que ir redactando en el camino, digitar, armar e imprimir, ya tarde en la noche devolvernos con los ejemplares impresos para repartirlos a los suscriptores.

PCV: Fue compañero de estudio de Gustavo Wilches Chaux y de muchas aventuras periodísticas y culturales.

E.G.C: Sí, claro, pues Gustavo es una persona muy especial, muy importante, es ambientalista de los líderes de Colombia y entonces una publicación mensual que se llama Aqua, con artículos sobre temas ambientales y muchas otras cosas. Gustavo es un hombre del mundo y científico, pero también del mundo cultural. Es un destacado poeta y un gran experto en desastres. A raíz del terremoto él fue becado para la Universidad de Bristol, en Inglaterra y la BBC.

 P.C.V: ¿Cómo fue el inicio de la docencia en la universidad?

E.G.C: Siendo periodista, ya hacía clases de cátedra, luego tuve una larga vinculación administrativa con la universidad. En el año 1975 comencé con un overol puesto en el servicio de publicaciones. En esa época no había fotocopiadoras, entonces en mimeógrafo se imprimían las publicaciones de los profesores. Luego hice carrera en la universidad,  llegué a ser secretario general en la rectoría del ingeniero Hernán Otoniel Fernández, como profesor en la Facultad de Educación para el campo de comunicación y educación y luego fui transferido a la Facultad de Derecho y ahí me pensioné, en el año 2015.

P.C.V: ¿Fue profesor universitario en comunicación?

E.G.C: Sí, fui profesor en algunas ocasiones en comunicación que hace parte de la Facultad de Derecho, pero en docencia pasa como en el fútbol: el dueño del pase es la facultad, entonces, si me necesitaban en derecho, no me daban permiso para ir a trabajar en comunicación, pero sí lo hice y fue gratísimo.

P.C.V: ¿En el largo tránsito por el periodismo, cómo ha visto los cambios acelerados que se han registrado en la última década?

E.G.C: Tremendo, extraordinario, con el internet. Tiene de bueno y de malo; de bueno que antes si no nos publicaban, estábamos perdidos. Había un refrán que decía, «no hay nadie más solo que un periodista sin medio». Solo existía prensa, televisión y radio y si no te publicaban estabas perdido. Hoy en día con el internet, todo mundo funda un blog, hace redes sociales, dice lo que quiere decir, eso es lo bueno.

Lo malo es que así como antes se decía, «el papel puede con todo», ahora la web puede con todo, de modo que el bloque de mentiras y de babosadas es enorme también, pero uno tiene que ser capaz de discernir lo importante, lo que le conviene, lo que es verdad y pertinente, estamos en un momento absolutamente inimaginado de la historia de los medios, en educación lo aprovechamos muchísimo.

Qué íbamos a pensar hace años que el diario El Tiempo y la Revista Semana, fueran medios que con solo leer un titular uno sabe que están mintiendo. Explícitamente mienten, porque eso hace parte del juego político de los dueños de esos medios. Por ejemplo, esa carátula de la revista Semana, donde sale Gustavo Petro con la cara ensangrentada culpándolo de la explosión social del año 2021, todo mundo sabía que eso no es cierto. Son capaces de hacer una caratula que ni en los tiempos de los medios viejos, entonces antes el que hacía eso o lo hacía por chiste o quedaba vetado, hoy en día se trata de medios que por su propio poder económico siguen mintiendo todos los días. 

P.C.V: ¿Ha seguido trabajando con la universidad del Cauca? 

E.G.C: Desde 2015 que me  pensioné, no tengo ningún nexo. Me ofrecieron ser el profesor de cátedra, pero ya doblé la página, tengo un nexo en el doctorado porque soy director de una tesis de doctorado de Edgar Camacho, y de resto hago clases en Unicomfacauca, una universidad que va muy bien, tiene acreditación de alta calidad.

P.C.V: ¿Y con la Editorial de la universidad del Cauca? 

E.G.C: Están publicando una serie llamada Posteris Lvmen, recogiendo la cultura escrita sobre el Cauca de todas las épocas. Entonces, ahí he podido colaborar, por ejemplo, se publicó la obra literaria de César Uribe Piedrahíta, que hace 90 años fue rector de la Universidad del Cauca, ahí tengo un escrito sobre ese desempeño muy importante, él fue un rector muy rompedor, sus alumnos lo recordaban con un gran impacto y en la propia historia de la universidad, escrita por Arcesio Aragón.

También me correspondió hacer la antología «Catalejo», de la obra literaria y periodística del doctor Fernando Solarte, en ese caso mi trabajo fue mayor porque hice la antología, sobre todo periodístico y también literario, y escribí el prólogo. Ha sido gratísimo retomar la figura de Fernando Solarte, escritor sumamente importante que de esa manera va a llegar a generaciones que no lo conocieron, porque lamentablemente hace décadas falleció. 

P.C.V: Hablemos sobre su obra

E.G.C: Soy autor de innumerables artículos y ensayos, pero no los he reunido, cada vez que quiero ponerme a hacer la recopilación, me surge un artículo nuevo, entonces no he tenido tiempo.

Está publicada mi tesis de Maestría en Educación por la Universidad Libre en Bogotá. Hay un libro, llamado Cauca, con textos míos acompañado de fotografías de Patrick Rouillard, un importante fotógrafo francés. También en un libro del PNUD sobre el tiempo del conflicto armado con las FARC, llamado «Callejón con salida»  que explica las iniciativas de paz de las comunidades.

Escogieron el Cauca como modelo para una experiencia específica, o sea, hicieron el informe de PNUD de Desarrollo Humano Nacional y un libro sobre el Cauca, donde hay un escrito mío sobre las iniciativas de paz de la gente en medio del conflicto armado, acciones pequeñitas que logran muy poquito, pero algo intenta la gente para que el conflicto no fuera tan destructivo y  de efecto tan duradero.

Eduardo Gómez Cerón: Un periodista de vocación
Eduardo Gómez Cerón: Un periodista de vocación

 P.C.V: Hablando de conflictos, ¿cómo ve el proceso de paz total? 

E.G.C: Tremendo, porque se trata de interlocutores. Bueno, será que uno cuando ya ve la paz firmada tiene mejor opinión sobre los viejos interlocutores, pero los de ahora son de una terquedad… ¿Cómo podemos calificar las acciones de ELN? Yo no las comprendo, luego se disculpan.

Yo creo que la gente está cansada. Esos grupos armados deberían adherir al acuerdo de paz que se suscribió con las FARC, ahí está todo lo que pueden ellos pretender, pero no ha ocurrido. Debe ser horrible para el gobierno estar en esa lidia con interlocutores tan intratables y tan asesinos, porque cada vez que recrudece algo es simplemente asesinatos. 

P.C.V: ¿Qué decirles a las nuevas generaciones en cuanto al periodismo, con tanta tecnología que actualmente absorbe a los periodistas?

E.G.C: Creo que el reto del periodismo es el mismo de siempre, un par de ex alumnos míos; Edinson Bolaños y Alejandro Córdoba, han hecho investigaciones seriamente, han ido al fondo, pues el trabajo que hicieron, sobre el tema de falsos positivos es muy importante, les mereció un premio de periodismo y hay un estupendo video sobre el tema.

Entonces, lo que estos jóvenes están haciendo, desde antes, es investigar concienzudamente para informar, la tecnología no reemplaza eso, o puede ser un periodista superficial, usando los medios para decir tonterías o repetir cosas no comprobadas, chismes.

El verdadero periodismo sigue siendo el de antes, el de investigar, constatar en si es posible, con puntos de vista contrastados, todo eso para ofrecer un resultado creíble que se sostenga.

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