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Dos años de paz y de odio

El viernes 26 octubre, 2018 a las 12:57 pm

Dos años de paz y de odio

NUESTRO AIRE EN PELIGRO

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Este viernes 26 de septiembre de 2018, se cumplieron exactamente dos años de la firma del acuerdo final de paz, entre el expresidente Juan Manuel Santos y las antiguas “Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia” (Farc), al mando del jefe máximo de esa guerrilla, Rodrigo Londoño Echeverry “Timochenko”, en la explanada de banderas del Centro de Convenciones de Cartagena. Recordemos como dato anecdótico que los dos personajes históricos ante Colombia y los ojos del mundo, estamparon sus firmas con el famoso balígrafo, que es una bala convertida en lapicero que se volvió símbolo de la paz.

El suceso antes descrito, pasó a la historia de Colombia como la mejor noticia que le devolvió algo de tranquilidad y de una paz relativa al país, luego de 54 años de un conflicto que parecía eternizarse hasta el infinito, sin encontrar la luz del túnel. Ese día por lo menos la vimos y la disfrutamos un poco, respirando con algo de tranquilidad y sosiego, después de un largo infierno dantesco con más de 260.000 muertos, 8 millones de víctimas, 80.000 desaparecidos y 6 millones de hectáreas despojadas, más que todo por políticos y empresarios (según el analista político Ariel Ávila).

Durante estos dos años transcurridos desde esa firma histórica y como consecuencias directas y benéficas de ese acuerdo final de paz, calificado como modelo por la opinión internacional y por algunos sectores del país, le han ocurrido a Colombia sucesos fundamentales y de gran repercusión que le han quitado mucho de esa mala imagen que antes teníamos en cualquier parte del mundo, condenándonos al ostracismo. Así por ejemplo, hubo desarme completo de la mayoría de los frentes rebeldes, quienes decidieron agruparse en las zonas veredales, junto a sus grupos familiares; disminución de los secuestros, de los constantes enfrentamientos con las fuerzas militares y cese de los ataques a las poblaciones; aumento del turismo nacional e internacional; concesión del premio Nobel de Paz al expresidente Santos; visita del Papa Francisco; creación y reglamentación de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), durante 15 años, conformada por 51 magistrados, cinco órganos y una secretaría administrativa.

Y aunque usted no lo crea, al estilo Ripley, durante estos dos años del acuerdo de paz, tan importante para Colombia, también tiene un grupo de enemigos colombianos declarados, encabezados por el  expresidente Uribe y su séquito de amaestrados servidores y lacayos, reunidos en la cofradía llamada Centro Democrático, quienes desde un comienzo se lanzaron lanza en ristre contra la JEP, atacándola por todos los flancos posibles, siempre queriéndole hacer daño de cualquier manera con modificaciones caprichosas, siendo en mi concepto enemigos de Colombia, puesto que, como ya no hay con quién pelear, pues no hay Farc, ahora pelean contra esa jurisdicción. Así por ejemplo, “ellos” acordaron eximir a los expresidentes para no ser juzgados por la JEP, después se les ocurrió que fueran los terceros (quienes no participaron del conflicto), luego los militares y ahora dizque está prohibido pedir información extra a cualquier entidad sobre temas de reserva.

 ¿En qué país del mundo civilizado se han visto semejantes “chambonadas”? Solamente en Locombia, de parte de ese “señor” y sus lacayos. ¡Líbranos, Dios mío y apiádate de Colombia! 

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