Martes, 9 de marzo de 2021. Última actualización: Hoy

Donald Trump

El miércoles 1 febrero, 2017 a las 3:54 pm

Diógenes Díaz Carabalí

Cuando se escucha o se lee sobre Donald Trump la primera imagen que viene a la memoria es de un hombre anclado en 1945, con alas de murciélago gringo vencedor en la guerra. Lo de Trump no es de un visionario que empuja el mundo recién salido de los complejos laberintos de las ideologías extrañas, del comunismo como disculpa para campear como dictador, justificado en que los caros intereses de la civilización contemporánea necesita un salvador; es un estilo dinosáurico que busca imponer su razón a la fuerza y profundizar las diferencias en el contexto mundial.

Desde sus universidades, los gringos nos educaron para pensar el mundo “como una aldea global”; ahora, Trump, nos sale con restricciones proteccionistas creadoras de tanta diferencia entre pueblos y países. Los modelos de apertura, de globalización, de acuerdos de libre comercio fueron concebidos para provocar una competencia mundial que permitiera el desarrollo equilibrado de las naciones, donde el capitalismo mercado es el paraíso de la libertad y la democracia. El flujo de productos y servicios se amplió a las personas, en el entendido de que la mano de obra es una mercancía con capacidad de competir en un medio de recursos escasos. Fue en esencia lo que movió la academia economicista de los últimos cincuenta años, que desde sus creadores se buscó desvirtuar otras opciones, dejándonos con la duda de si eran conscientes de la aventura.

Esos principios, de “América para los americanos”, ventilados igual por Hitler en su instalación del Reich con “Alemania para los alemanes”, son altamente peligrosos. El considerarse mejores, con capacidad de subyugar a los otros; el constituirse en ejemplo de nacionalismo racista, desestabiliza la paz de papel que vivimos, para transformarse en una papa caliente muy delicada de tocar con los antecedentes de policía mundial con que cuentan los Estados Unidos. Ya desde México se expande una campaña internacional antigringa al sentirse agredidos con el proyecto de la construcción del muro en la frontera; Europa toma una prudente distancia con expresiones de su capacidad de definición autónoma; los árabes, por lógica razón, se alistan para la guerra, buscan rearmar sus fanáticos ejércitos celestiales para anteponerse a las decisiones del gobierno americano; China mueve las fichas de su ajedrez para continuar con su crecimiento indetenible.

Por nuestro lado, se puede ver que este cuatrienio del gobierno Trump será el peor para América Latina, si muchos estados y sus gobiernos de derecha dependen del apoyo Norteamericano. La idea de Trump de que los Americanos no tienen que arreglarle los problemas a nadie, quita los apoyos políticos y militares, con el debido riesgo de caer en sistemas populistas que tanto daño han hecho en la región, culpables de crecientes despolitizaciones, profundización de la pobreza, despilfarro de recursos, manejos irresponsables de las economías, campeante corrupción, sistemas nepotistas, agresivos procesos de explotación indiscriminada de recursos naturales con el lógico detrimento de las reservas bio-habitables, será el riesgo que de alguna manera el modelo americano posibilitaba, para mantener nuestras frágiles democracias.

Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?