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Doña Colombia, una víctima más del maltrato machista

El lunes 25 junio, 2018 a las 8:26 pm

Doña Colombia, una víctima más del maltrato machista

Doña Colombia, una víctima más del maltrato machista

Doña Colombia, una víctima más del maltrato machista

La señora Celeste Colombia desde hace rato ha vivido y, aún hoy, vive una serie de relaciones de esas que algunos especialistas en temas del corazón, (el sagrado de Jesús y el otro) denominan como tormentosas o tóxicas.

Celeste desde siempre ha sido apetecida por varios pretendientes, la mayoría de ellos señores y recientemente (por eso de la modernidad fuera del clóset) señoras, de noble y alta cuna y de deslumbrante prosapia, todos ellos y unas muy poquitas ellas, son miembros de un reducidísimo circulo de gente bien; de hecho, algunos pretendientes de la señora Colombia, hasta han heredado sus amores y pretensiones a su descendencia. No obstante, a Celeste, de un largo tiempo para acá se la ve flaca, ojerosa, cansada y sin ilusiones.

Aunque algunos expertos en temas del corazón (el sagrado y el otro), cuando no eluden el tema, hasta se atreven a afirmar que es todo lo contrario, que Ella siempre ha estado bien, que ahora está como un lulo, que esos son bochinches de pretendientes de muy baja laya, que no han podido conquistarla.

Sin embargo, y no es por hablar mal de doña Colombia, hay muchos en la comarca que afirman sin sonrojo alguno, que sus últimos pretendientes, aunque con platica en el carriel, ya no son gante tan bien; y no por sumarme al cotilleo general, se dice por ahí que son de lo que llaman algunos “levantados”, es decir, con riqueza y amistades que dejan mucho que desear y sí mucho que decir.

La verdad es que se la ha visto últimamente en las redes con mal semblante, sobre todo en la foto que subió a la internet su amigo, el doctor don Galindo, en la que se le pueden apreciar algunas magulladuras azulosas, y eso que don Juan Carlos es de los íntimos de misiá Celeste, ojo, amigos nada más.

La tan mentada foto permite ver los manoseos abusivos de que ha sido víctima tan decente dama. Si bien es cierto que algunos de sus últimos pretendientes han salido a defender el honor de tan célebre señora, aduciendo que esas son habladurías de la chusma comunista, atea y envidiosa, lo cierto es que el nuevo compañero de la señora Colombia, un joven muy preparado y todo, pero que genera sospechas al verlos juntos, ella una gran señora, mayorcita por cierto y él un mozalbete inexperto, mucho pero mucho más joven, a pesar de su maquillaje para verse mayor, ha despertado habladurías en la barriada.

Como cualquier ciudadano preocupado por defender el honor y el buen nombre de las damas, me di a la tarea de investigar a qué se debía tanto barullo. Efectivamente sí. Doña Celeste Colombia tiene un nuevo compañero. Sí, es casi un polluelo, teniendo en cuenta las expectativas de la dama en cuestión y finalmente sí, resultó ser una especie de ahijado o algo así, de uno de los anteriores compañeros de doña Colombia, un tipo de carriel, poncho, sombrero y crocs, que dizque es de mal genio y templado. Que quede la constancia, que no se juzga la vida sentimental de la señora Colombia, sino su mal gusto al escoger compañeros, según entendidos.

Entre averiguación y averiguación con especialistas en el maltrato, es muy posible decir que la venerable señora, doña Celeste Colombia pueda estar presentando lo que llaman los doctores de la mente como el ‘perfil de mujer maltratada’ (*), es decir, tiene Indefensión aprendida, pérdida del control, baja respuesta conductual y me dicen que lo que es peor, sufre de identificación con el agresor.

La conversa con los doctores sicólogos me dejó muy preocupado, parece ser que tanta belleza, tanta alegría entre partido y partido de la selección de futbol, vueltas a Italia, a España, tantos reinados, ferias y fiestas, no es más que pura apariencia de señora bien, como efectivamente lo es Celeste Colombia. Preocupa darse cuenta que ella no se ha dado cuenta de lo mal que la han tratado y celebra una y otra vez las agresiones, parece que estuviera sufriendo eso que llaman Síndrome de Estocolmo (ver: https://www.proclamadelcauca.com/el-sindrome-de-estocolmo-de-colombia/).

Pero calma pueblo, no todo está perdido, existen amigos, amigas y pretendientes de la señora Celeste Colombia, dispuestos a ayudarla a salir de su enfermedad, firmemente convencidos de que lo del último compañero que se ha conseguido no es sino embeleco, causado por el susto de juntarse con gente no tan fina, sin tanta plata y con apellidos desconocidos, distintos a los tres o cuatro de siempre, lo que es comprensible si se tiene en cuenta lo que dicen por ahí sobre uno de sus exnovios. Cuentan que cuando cayó en manos del malevo de crocs hasta casi queda turuleta, pero enferma como está, se dejó enredar con sus cuentos de culebrero y se dejó meter entre ojos a este imberbe pichón de señor y le dio por echarse unas canitas al aire, las de ella, porque las de él se caen con agua. Amanecerá y veremos, como dijo el ciego.

(*) Tomado de: https://psicologiajuridicaforense.wordpress.com/tag/perfil-de-mujer-maltratada/

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Otras publicaciones de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/omar-orlando-tovar-troches/

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