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De la administración municipal de Popayán

El jueves 1 agosto, 2013 a las 3:26 pm
Carlos E. Cañar

CARLOS E. CAÑAR SARRIA – carlosecanar@hotmail.com

Después del primer año de gobierno del alcalde de Popayán, Francisco Fuentes, parecía que la administración aún no despegaba, pero por lo visto ya despegó, presuponemos, que para no parar.

Las vías y calles de la ciudad están caóticas, es cierto. Muchas incomodidades en la movilidad urbana por las obras de optimización de las redes de alcantarillado de la ciudad. Quien quiere remodelar o reparar su casa debe preparase para el desorden y el caos. Así pasa con las ciudades, si queremos obras de beneficio social tenemos que incomodarnos y tener un poco de paciencia. No se puede negar que el cierre de calles por motivo de realización de obras de infraestructura perjudica ostensiblemente al sector comercial y genera incomodidades a la ciudadanía. Comerciantes que viven de sus negocios, dan empleo y pagan impuestos, ven afectados sus ingresos por el cierre de las vías. Del producto de las ventas se pagan también los empleados y en no pocos casos, los arriendos de los locales comerciales.

La gente se queja del hecho de que es consuetudinario que se inicien obras y quedan inconclusas hasta que San Juan agache el dedo. Son abandonadas o no se terminan oportunamente y por eso se presenta el desespero. “No más obras inconclusas”, sentenció hace unos meses el presidente Santos. En esto debe ser contundente la administración municipal de Popayán, al exigir cumplimiento a las empresas contratistas.

Da gusto recorrer por el barrio o ciudadela La Paz debido al magnífico arreglo de sus calles y avenidas. Un problema de muchos años que por fin se resolvió, no obstante algunos intentos de anteriores administraciones. Lo mismo al ver que se adelanta la construcción de la segunda etapa de la Vía Pomona. Indiscutiblemente, Alcalde Fuentes, “estas son las obras que generan progreso para la ciudad”. Tiene licencia para seguir ‘desordenando’ la ciudad en procura de realización de obras de fuerte impacto social. Presuponemos que después seguirá un agresivo plan para reparación de la malla vial por toda la ciudad, cuyas calles y avenidas dejan mucho qué pensar y qué desear.

Al ver maquinaria y hombres trabajando por toda la ciudad, sentimos optimismo y pensamos que el alcalde Fuentes va por buen camino. Sin duda en lo que le resta de gobierno le cambiará la cara a la ciudad y aspiramos además, se den avances en la construcción de ciudadanía, en la atención del desempleo que no es responsabilidad absoluta de la administración local y en seguridad ciudadana, aspectos en que la actual administración ha evidenciado tropiezos.

De otro lado, dejamos la inquietud a Secretaría de Salud Municipal y a Asoinca, sobre el pésimo servicio médico de Cosmitet. No se respetan las citas de los pacientes porque algunos médicos reiteradamente no asisten a las consultas y dejan a los docentes esperando. Muchas trabas para formular medicamentos y para la atención especializada que requieren los usuarios. El sitio y la atención en Urgencias son una vergüenza. Ese lugar parece una “perrera”, pero no para seres humanos. Uno no entiende cómo en un sitio de Urgencias, tan feo, desaliñado e inadecuado, los pacientes tienen que esperar que lleguen los médicos y si es en horas de la noche, peor.

En los sitios de consulta externa, en Los Quingos, hay que hacer colas o filas para todo trámite. Hay irrespeto a los horarios de atención médica. En la farmacia, se tiene la manía o la modalidad de postergar la entrega completa de las fórmulas médicas. Ponen a los pacientes a voltear: “Vuelva en diez días”, se regresa a los diez días y otra vez lo mismo. Esta indignante “mamadera de gallo” para entregar los medicamentos a los pacientes, no tiene otro objetivo que aburrirlos y cansarlos para que procedan a comprar los medicamentos. Tal sucede, por ejemplo, con medicamentos esenciales para controlar la hipertensión arterial. No se entiende cómo una empresa como Cosmitet que recibe millones de pesos que les son descontados a los docentes de manera oportuna, se caracteriza por un inadecuado servicio. Insistimos, la Administración Municipal y Asoinca deben pronunciarse.

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