Lunes, 16 de septiembre de 2019. Última actualización: Hoy

De eso ya no hay

El viernes 11 enero, 2019 a las 11:59 am

De eso ya no hay

De eso ya no hay

De eso ya no hay

Quienes nacimos antes de 1950 hemos tenido que soportar un vendaval de cambios tan radicales que solo la esperanza del renacer espiritual puede alentarnos a no quedarnos tan atrás como muchas veces lo sentimos.

A nosotros no se nos enseñó a usar el dedo pulgar. Eso lo hacían los orangutanes.

Ahora quien escriba en su smart con el dedo índice no solo es anticuado sino lento.

Íbamos al teatro para ver cine, Netflix nos arrebató ese placer y además nos busca las películas que preferimos gracias a la dictadura del tal algoritmo que hasta confundimos con la tabla de logaritmos o la regla de cálculo que nadie volvió a usar.

Ya no buscamos en las páginas amarillas ni en la Enciclopedia Británica, mister Google nos resuelve toda duda y nos abre las puertas del conocimiento.

Tampoco usamos despertador de campana, ni el beeper ese de las intercomunicaciones cuando comenzó la traquetería.

Ahora programamos el smart para que nos despierte o nos recuerde las citas.

Al fax, que nos hizo saltar casi que al abismo del susto cuando llegó, lo reemplazaron los scanner.

Los pasajes aéreos y las reservas de hoteles los compramos por internet o entramos a Trivago.

Las páginas web y los portales de contenido están perdiendo la batalla con el Facebook y el YouTube llevándose de paso por los cachos la televisión.

Hace rato que estamos viendo que no venden radios y que nadie quiere que le escojan la música, cada quien lo hace por Spotify o por ITunes o por el mismo YouTube, que sirve hasta para remedio.

Y ni qué decir de cómo wasap reemplazó los diálogos telefónicos.

Vamos a las carreras a eliminar el lenguaje verbal para ser dominados finalmente por el señor Google y por el aparatico ese que nadie quiere dejar en casa.

Es la modernidad y aunque nos facilita todo, nos pone en otra era muy distinta a la que entramos cuando descubrimos que teníamos uso de razón y nos refugiábamos en los motivos del alma para enamorar mirándonos a los ojos, no buscando en Tinder la pareja.

@eljodario / gardeazabal@eljodario.co

********************************

Audio:

Listen to «DE ESO YA NO HAY, columna de Gardeazábal ADN, enero 11 2019» on Spreaker.

********************************

Otros contenidos de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/gustavo-alvarez-gardeazabal/

Deja Una Respuesta