Domingo, 25 de julio de 2021. Última actualización: Hoy

Cuba

El miércoles 21 julio, 2021 a las 8:29 am
Protestas en Cuba
Getty Images.

Cuba.

Alejandro Guzmán Maldonado

Hace algunos años (antes de los acuerdos de La Habana) tuve la oportunidad de viajar a Cuba con un grupo de campesinos nortecaucanos en un intercambio de experiencias entre productores. En Provincia de La Habana, visitamos fincas lecheras Estatales, cooperativas campesinas de hortalizas y granjas en usufructo de especies menores. También conocimos algunos centros de investigación y algunas organizaciones de asesores técnicos de campesinos cubanos.

Claramente, nuestros hermanos cubanos nos habían prepararon una visita que promovía el trabajo y los proyectos del régimen comunista. La ONG y los franceses con quienes trabajaba estaba repitiendo los mismos errores de los activistas campesinos de los años 70’s cuando asesoraron a la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) ideologizándola y fragmentándola.

Me salí de la agenda de la vista para investigar por mi cuenta la situación cubana y entreviste a una serie de personas que me ayudo a contactar Agustín Lao un amigo puertorriqueño experto en el tema étnico-cultural latinoamericano y profesor de Sociología en la Universidad de Massachusetts-Amherst. Así, tuve unas conversaciones maravillosas con historiadores, arquitectos, artistas y escritores cubanos que me formaron una perspectiva más equilibrada de la realidad cubana.

Explicar como se ha mantenido el régimen cubano durante tanto tiempo solo tiene una explicación: el bloqueo de los Estados Unidos. El régimen se soporta, como cualquier dictadura, en la política del miedo (como me contaron unos arquitectos que conocían muy bien la obra de Rogelio Salmona) por un lado, pero también y paradójicamente en la resistencia de la cultura cubana y caribeña que quiere su autonomía e independencia frente a una cultura dominante y homogenizante como la gringa. Por ejemplo, estuve en el lanzamiento de un libro en la Casa de Artistas Cubanos del poeta Amié Cesaire. Aunque Cesaire es de Martinica, es símbolo y ejemplo de la resistencia de la cultura caribeña y toda la discusión giro entorno a este tema.

¿Cómo más explicar la resistencia cubana bajo una economía de guerra? Al poder cultural hay que destacar la extraordinaria solidaridad que hay entre los cubanos. Las familias cubanas algunas deben fragmentarse espacialmente ante la escasez de vivienda y el hacinamiento, al menos en La Habana. Y todos los miembros del hogar se rebuscan ingresos para sostener a toda la familia.

Salí con una chica cubana que me presento un amigo artista primero al bar de Jazz la Zorra y las Uvas y luego a una discoteca. Me dolió en el alma al darme cuenta mientras hablaba con ella que los 8 dólares de la cerveza que yo y ella nos tomábamos era equivalente a un salario mínimo mensual en Cuba. Al final de la noche ella me pido plata para el taxi devuelta a su casa a las 4 am, yo le di la plata pero ella nunca cogió el taxi.

El salario mínimo mensual en Cuba no alcanza para satisfacer las necesidades básicas. La producción nacional se planifica anualmente y se distribuye a través de unas bodegas. Los cubanos van a estas bodegas para obtener los productos pero estos productos no alcanzan para todos. Parece ser un problema de incentivos ya que en varias ocasiones el régimen ha tratado de eliminar algunos mercados pero le ha tocado restablecerlos por que el Estado no logra satisfacer la demanda.

Para mantener los mercados el régimen tuvo que introducir dos monedas el peso Cubano CUC que es convertible y el peso cubano que es la moneda local. El CUC es para los turistas y el peso local para los cubanos. Como el salario mínimo no alcanza, a los cubanos les toca que rebuscarse en el mercado de los turistas lo que les hace falta para vivir. Hay entonces una economía ilegal que vende por ejemplo ron y tabaco de manera ilegal a los extranjeros, o también venden debajo de cuerda todo tipo de paseos o las jineteras venden sus cuerpos para servicios sexuales a los turistas.

La apertura de la economía hacia una economía mixta no ha sido suficiente, por ejemplo, con la inversión española en hotelería. La inversión extranjera no ha podido atraer las divisas necesarias para poder comprar lo que la isla no produce.

Las generaciones nuevas se diferencian de las viejas porque como tienen un futuro por delante, estas, si luchan por un cambio. Además el bloqueo cultural en estos momentos de la historia tecnológica produce un proceso de aculturación en los jóvenes imparable. Los jóvenes están muy bien formados en colegios y universidades muy buenas, son más cultos que cualquier persona, digamos, de la clase socio económica más alta de Colombia, y quiere proyectarse al mundo y vivir mucho mejor materialmente pero no a través de puestos con el Estado cubano. En definitiva, la nueva generación quiere ser libre.

Ojalá la transición hacia la democracia y hacia una economía más prospera se de pronto y sin mayores traumatismos para esta maravillosa cultura caribeña.

Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?