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Crisis humanitaria en la frontera la utilizan con fines electorales

El martes 25 agosto, 2015 a las 4:20 pm

Alfonso J. Luna GellerPor Alfonso J. Luna Geller

Los problemas internos que padece el gobierno venezolano; el derrumbe socio-económico de esa nación; la incontrolable megalomanía que atormenta al señor Maduro frente a la progresiva pérdida de credibilidad ante su pueblo; las próximas elecciones legislativas que se realizarán el 6 de diciembre para renovar los 167 escaños de la Asamblea Nacional, teniendo en cuenta que la oposición estaría por encima del 70%, y la eterna, y siempre bien calculada pelotera, como de vulgares choferes o sirvientas, que mantiene el venezolano con el expresidente Uribe, que en resumidas cuentas es una estrategia de ambos para posar de insustituibles héroes y sostenerse como ‘mesías’ necesarios ante una parte de la opinión pública sometida con fanatismo al deleznable liderazgo que todavía representan, todo eso, mas otros asuntos que se intentan ocultar, condujo a una profunda crisis humanitaria, a la desgracia, a la fatalidad sufrida por casi un millar de familias colombianas que por muchas y obvias razones, tienen que permanecer desarraigadas a uno y otro lado de la frontera colombo-venezolana.

Y las víctimas de este enfrentamiento seguirán apareciendo, mientras el Gobierno Nacional se prepara para afrontar el nuevo conflicto. En este caso, la autoridad soberana de Colombia ha sido manoseada por los contendores, que arrastran en su ramplón mano a mano pre-electoral a comunidades enteras para que sufran persecuciones. Uribe, desde el puente que une a Colombia con Venezuela en Cúcuta, le grita a Maduro, megáfono en mano: “Así como Hitler infundió odio contra los judíos diciendo que eran la base del mal y una raza inferior y todo terminó con el asesinato de seis millones de judíos, la dictadura castro-chavista de Venezuela está dedicada a infundir odio contra el pueblo colombiano llamando a nuestras mujeres prostitutas y a nuestros compatriotas paramilitares”, y previendo la reacción afirmó: «Yo diría que no hay nada más peligroso que un fracasado en apuros como está Maduro». Por su parte, el supuesto dictador “castrochavista”, había calificado al expresidente Uribe de anticolombiano, paramilitar, ‘capo’ del narcotráfico, asesino, y hasta «cómplice de muchos asesinatos», justificando entonces las determinaciones adoptadas por su gobierno para enfrentar la inseguridad en la frontera, porque, según él, se había convertido en «una dictadura terrorista» de los paramilitares y las bandas criminales de Colombia.

Por otra parte, una fuente muy bien informada opinó sobre el  asunto: “el problema que está ocultando Maduro fue una pelea entre unos narcotraficantes de la Guardia Nacional Venezolana y otro grupo de narcotraficantes del Ejército Bolivariano; nada tenemos que ver los colombianos en ello, pero somos los chivos expiatorios para distraer la atención. Y pensar que hay colombianos que le están haciendo el juego al gobierno veneco”. Peleas entre torcidos, de todas maneras.

El Gobierno colombiano entonces, rechazó el cruce de agravios reconociendo que los enfrentamientos afectan de manera considerable el momento tan tenso que se vive en la frontera colombo venezolana, argumentando que “tampoco se entiende que se pretendan sacar beneficios políticos de una lamentable situación de nuestros compatriotas”.

En el comunicado emitido por la Cancillería, Colombia también exige respeto por los derechos humanos de los connacionales deportados del vecino país, al tiempo que solicita a la dirigencia política de ambas naciones no utilizar la crisis humanitaria en la frontera con fines electorales, reiterando que espera avanzar a través de los canales diplomáticos, en el diálogo con el vecino país, especialmente con la cumbre de cancilleres que se cumplirá este miércoles en Cartagena, donde buscan coordinar gestiones para que los connacionales deportados puedan rescatar los bienes y enseres que tuvieron que dejar.

“No es cerrando la frontera ni deportando colombianos como vamos a resolver los problemas de estas zonas. Es a través de la cooperación y no de la confrontación como lograremos de manera conjunta combatir con éxito fenómenos como el de contrabando que nos afecta por igual a ambas naciones”, concluye el comunicado.

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