Jueves, 24 de septiembre de 2020. Última actualización: Hoy

Consulta anticorrupción con intereses ocultos

El sábado 18 agosto, 2018 a las 9:24 am

Consulta anticorrupción con intereses ocultos

Consulta anticorrupción con intereses ocultos

Consulta anticorrupción con intereses ocultos

No hay ningún colombiano sensato que no esté a favor de una paz legítima y totalmente en contra de la corrupción rampante. En ello no hay duda, incluyendo al mismo ‘uribismo’ y sus más recalcitrantes integrantes. El meollo del asunto es que estos temas han sido ‘utilizados’ de forma descarada para ejercer actos de competencia política desleal y también lo que se llama vulgarmente como ‘politiquería’.

En esa trampa han caído representantes de todos los partidos y tendencias ávidos de nutrir el máximo de polarización y sacar ventajas más personales que colectivas. Es vergonzoso el manejo que se da a temas sensibles de la comunidad para ejercer acciones populistas (o populacheras) de bajo nivel que sirven para manipular a la gente y engatusar incautos. Lastimosa actuación de tantos que quieren mostrarse como los supuestos adalides de la verdad cuando lo que hacen con esa máscara no es más que un vil acto de corrupción: manipular a la opinión pública para hacerla actuar erráticamente. O lo que es peor, espantar a la mayoría que les daría pereza ejercer un derecho ciudadano.

Lo grave en el atentado contra el patrimonio del Estado es engañar, mentir, ofender, calumniar, injuriar, insultar, señalar, estigmatizar y muchos más pecados capitales, que no son más que la base ideológica de dos enemigos públicos: la guerra fratricida y la corrupción orientada. En ese punto es donde supuestos políticos (o politiqueros) de la corriente que sea, pierden credibilidad y confianza y deberían recibir la sanción social que merecen. Como dicen popularmente, ‘al que le caiga el fiambre, que se lo zampe’. Y claro con la natural indigestión.

El más claro ejemplo de estas actuaciones es la actual consulta popular anticorrupción. Una propuesta montada sobre algo que naturalmente afecta a la gente. Eso es ni más ni menos que preguntarles a las personas si quieren tener salud, es obvio que sí, salvo excepciones de algún orate. El problema de la consulta es que la vocería se la tomaron políticos tradicionales típicos, con contradicciones. Aprovechan una necesidad enorme de la población para sobre la misma mostrarse como si fueran los únicos en contra de la corrupción y que de allí para allá los demás están a favor (¿serían corruptos?). Mensaje equivocado que no muestra buenas intenciones políticas frente a los contradictores. Son comportamientos políticos que esconden realidades, lo cual sería una forma de corruptela.

Es absolutamente necesario que una consulta con enorme interés público no sea ‘liderada’ por los mismos políticos tradicionales sino por la sociedad civil, por el alto riesgo de polarización y de fracaso popular. Es notorio que hay un gran afán propagandístico entre quienes se toman la vocería de una necesidad a gritos. Es como si fueran los gestores contra el hambre del mundo. Viéndolo en profundidad es un acto vil aprovecharse de las necesidades primarias de las personas. Es allí donde entran las dudas frente a los promotores ‘políticos’. ¿Son sinceros?, ¿No hay evidentes intereses ocultos?

Se habla de una belicosa promotora que estaría utilizando semejante plataforma para buscar una candidatura a alcaldía capital. Ello sería mostrar el más bajo instinto político para utilizar a la gente incauta, al tiempo que se le hace el cajón a un compañero que ya está en campaña. El juego sucio, también es corrupción.

El día de la votación se confirmará si la gente les cree, si ese es el camino legítimo para intervenir la corrupción o es una vía equivocada. Son más de 36 millones de potenciales votantes. En teoría si el trabajo se hizo bien, una consulta de estas deberá tener más de 20 millones de votos. Pero si ni siquiera se llega a los 12 millones (algo probable por la mala campaña, sectaria y polarizada, dividiendo entre buenos y malos), sería un golpe para la nueva politiquería colombiana o nueva generación de políticos tradicionales con las mismas viejas costumbres.

Esto mostraría que para una genuina consulta anticorrupción se escogió el camino equivocado. Una campaña con nuevos políticos tradicionales polarizantes y recalcitrantes. El pueblo colombiano será en últimas quien los califique el 26 de agosto. Lo ideal es que una propuesta de estas NO SEA CONTAMINADA por políticos que generan amores impostados y profundos desamores. Es la SOCIEDAD CIVIL quien debería liderarla y echársela al hombro, solo así la gente tendría mayor confianza y seguridad.

Los políticos que dicen impulsarla han sido egoístas, no han invitado a promoverla a las facciones legítimas para estos casos y quieren mostrarse (con su ego inflado) solo ellos. Esto ofende a buena parte de la población. A estas alturas nos preguntamos: ¿por qué no tuvieron en cuenta a quienes técnica y científicamente ya han realizado un trabajo de años en estos avatares? Allí está por ejemplo la Red Universitaria Anticorrupción REDUVA, con una joven líder independiente, Daniela León.

O haber apelado a una Iso Antisoborno, más exactamente la NTC ISO 37001 dirigida por el inglés Neil Stansbur. Tiene altísimos estándares con un prestigio inigualable, nada que ver con la forma desordenada, agresiva, a las carreras y empírica con la se intenta persuadir a la población para ir a las urnas el 26 de agosto, casi a la brava. Esta Iso tiene un fuerte estatuto antisoborno el cual está incluido en el marco del Pacto Global de Naciones Unidas que tiene cuatro pilares: derechos humanos, estándares laborales, medio ambiente y anticorrupción. O también haber tomado en cuenta a una ONG colombiana con carácter civilista e independiente como ‘CONCIENCIA’ que la ha promovido un hombre valioso como Carlos Alejandro Maya, exdefensor regional del pueblo.

Pero al parecer pudieron más el egocentrismo y las vanidades, que los intereses de la gran mayoría de ciudadanos que evidenciarán su inconformidad el 26 de agosto, en contra de otra forma de corrupción oculta. De los 36 millones de ciudadanos aptos para votar, al menos 20 millones, rechazarán sutilmente una convocatoria pendenciera, lo cual le quita legitimidad.

Apostilla: Este 28 de agosto en el club Uniandinos, en el marco de los ‘Diálogos Uniandinos’ se presenta el inglés Neil Stansbur, compartiendo el marco de trabajo y acción de la ISO ANTISOBORNO que dirige para el mundo. Qué gran oportunidad anticorrupción.

**********************

Otros artículos de este autor: https://www.proclamadelcauca.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/fabio-arevalo-r-md/

Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta