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Concejala de Bogotá Ati Quigua: «He dejado mi piel sobre la arena»

El miércoles 1 abril, 2020 a las 2:05 pm
Concejala de Bogotá Ati Quigua «He dejado mi piel sobre la arena»

Concejala de Bogotá Ati Quigua: «He dejado mi piel sobre la arena»

Víctor Hugo Lucero Montenegro – Colweb

La concejala de Bogotá y lideresa indígena Iku (Arhuaca), Ati Quigua denunció que viene siendo discriminada en el interior de la corporación, cuando los voceros determinaron que ella solo tenía voz más no voto. Sobre el presidente del Concejo de Bogotá, Carlos Fernando Galán dijo que ha presentado impedimentos para participar de debates estructurales de Bogotá por conflictos de intereses, cuestionado de paso su independencia.

Reveló que los médicos y especialistas mayores de 60 años pertenecientes a la Subred Norte no les serán renovados sus contratos de prestación de servicios.

Estos y otros temas como el agua y la tierra fueron abordados por la concejala Ati Quigua, en entrevista con Primicia Diario que se desarrolló en los siguientes términos:

¿Qué opinión tiene de la pandemia del Coronavirus?

El COVID_19, desde la visión de la Sierra Nevada de Santa Marta (Chundwua) es el tiempo para mirar hacia adentro, interiorizar la Ley de Origen, aunar esfuerzos por garantizar el derecho natural al sustento, a la vida, al mínimo vital que tienen todos los seres y especies de la tierra a un hábitat seguro y limpio, y declarar la soberanía y seguridad ecológica hídrica y alimentaria como un asunto de salud pública, esta emergencia sanitaria es el reflejo de que los seres humanos hemos perdido el vínculo con la tierra, con el agua, es una oportunidad para armonizarnos con la madre tierra.

¿Qué opina del manejo que le ha dado a la emergencia el Presidente Duque?

Ha hecho falta tener en cuenta a las organizaciones sociales como aliados para la articulación de acciones en favor de garantizar los vitales, es así, como los comunales, consejos de vecinos, de propiedad horizontal, colectivos de derechos humanos, barras futboleras, cabildos, y otras formas de organización indígenas, comunidades de fe, entre otras, deben ser protagonistas para la construcción y materialización de este sistema de Apoyo y Soporte Vital, el esquema de «Mínimo Vital de sustento», que debe pasar por extender el Consumo Vital Gratuito de agua potable en las ciudades y territorios, garantizar la alimentación a toda la población, previniendo las quemas indiscriminadas y la contaminación de la mega minería en tiempos de emergencia, usando los mecanismos de los que dispone las administraciones locales y el Gobierno para tal fin.

El sistema de Apoyo y Soporte Vital para las comunidades en situación de fragilidad económica frente a la crisis que proponemos, deberá tener en cuenta enfoque diferencial y poblacional. También atender de manera efectiva a la población Wayuú, tantos decretos no han demostrado efectividad para atender a la gente que históricamente ha estado afectada por el terrorismo ecológico corporativo y política cómplice de los gobiernos. El agua es una barrera contra el virus, así como una fuente de vida y sanación… sin el acceso a la fuente vital no existe red social posible, en la Guajira como en muchos territorios por el extractivismo de la megaminería no hay agua, no hay condiciones para subsistir. La geopolítica de la sed y el hambre a destruido la economía de subsistencia de las comunidades locales, las ha empobrecido, solo han dejado enfermedad, servidumbre y esclavitud, los municipios más pobres de Colombia son los municipios mineros. Necesitamos pasar de la escasez a la abundancia y para ello debemos aprender que la inteligencia humana debe cooperar con la inteligencia de la naturaleza. Superar el paradigma antropocéntrico que ha impuesto occidente.

¿Qué opina del manejo que le ha dado a la emergencia la alcaldesa de Bogotá Claudia López?

Opino, que la Alcaldesa Claudia López, al igual que mencionaba el Gobierno Nacional, debe garantizar la inclusión social, la crisis ante la cual nos enfrentamos no es solamente sanitaria, tendrá consecuencias sociales, económicas, y solo con las fuerzas vivas de la ciudadanía será posible hacer frente a los retos para superar esta emergencia.

Es necesario garantizar el empoderamiento de las comunidades y diversos sectores de nuestra ciudad que no pueden verse sólo como objeto de la política, de la focalización humanitaria del gobierno distrital, sino como actores, artífices, «sujetos políticos», capaces de entender, asumir y transformar sus realidades, esto significa superar la doctrina neoliberal y garantizar la universalización de nuestros derechos; frente a ello el Movimiento Alternativo Indígena y Social – MAIS, ha propuesto un liderazgo circular, más femenino, más colectivo, más cercano a la tierra, a los territorios y su gente. Estamos comprometidos con un proceso de acupuntura, sanación, en nuestros cuerpos, comunidades y territorios.

Estamos inmersos en la crisis y afrontarla es un asunto de todos y todas. Esta crisis nos evidencia la necesidad de cambios estructurales donde debemos reorientar las prioridades definidas, en el mismo Plan Distrital de Desarrollo. Así como en temas presupuestales, es necesario que los vitales de la población sean el eje estructurador y estructurante del actuar ya veremos. Por otro lado, desde el POT, llegó el momento que el patrimonio inmaterial de los pueblos indígenas sea base del ordenamiento territorial, organizarnos en torno al agua, a los alimentos saludables, a los suelos vivos, al aire limpio, volver a las culturas anfibias, avanzar hacia una hidrópolis es un horizonte transformativo que orienta nuestros esfuerzos.

¿El Concejo de Bogotá si está ayudando a la ciudad en la emergencia?

Hemos visto la necesidad de que el sector cooperativo, y otras formas de abastecimiento como los mercados sociales y solidarios que han sido desconocidos en esta crisis por la normatividad extraordinaria de nivel nacional y local, sean mecanismos protegidos y reforzados. Los productos que lleguen allí deben impulsar una alimentación limpia. Para ello desde el Concejo de Bogotá estaré promoviendo una ruta de orgánicos que permita revitalizar y crear suelos vivos, así como reimpulsar y sostener a los mercados campesinos y las huertas urbanas.

¿Qué gestión o control político ha hecho el Concejo para que las autoridades atiendan las necesidades de la gente?

Desde el pasado viernes 27 de marzo en el Concejo de Bogotá hemos creado un foro permanente sobre la emergencia del coronavirus donde cada día citamos por sector a un Secretario de la Administración Distrital, para que nos presente un informe completo de cuáles son las acciones que se han hecho y cuáles son los retos frente a la emergencia sanitaria, este foro será un debate de control político permanente para garantizar a la ciudadanía el derecho del acceso a la salud y las necesidades básicas, y de igual manera para apoyar a la Administración Distrital en las medidas que se tomen para controlar esta problemática.

¿Qué opina Usted de la gestión que viene cumpliendo el presidente del Concejo Carlos Fernando Galán?

Ha presentado impedimentos para participar de debates estructurales de Bogotá por conflictos de intereses como en el caso del Debate del METRO, que para mí, dejan en cuestión la postura de independencia que manifestó en campaña a la alcaldía, después de verlo como jefe de debate de Enrique Peñalosa, o ser directivo nacional del Partido Cambio Radical; Peñalosa talo aproximadamente 11.000 árboles, desmonto la red pública hospitalaria, esas decisiones las dejo a consideración de la ciudadanía en la actual emergencia sanitaria donde el derecho a respirar un aire limpio prevalece sobre los interés del negocio leonino de Transmilenio y las empresas inmobiliarias. Desde mi primer ejercicio como concejala de Bogotá, he dejado mi piel sobre la arena por el derecho natural al sustento a la vida, al mínimo vital, y espero que en la actual emergencia ambiental podamos unirnos en torno a una agenda vital todas las fuerzas políticas y no a los intereses que financian los partidos. Mi total disposición para avanzar en temas que sirvan para enfrentar la coyuntura y que permitan labrar caminos para buscar soluciones estructurales para las necesidades que enfrenta nuestra población y que hoy se han hecho más claras que nunca.

¿Cree que las sesiones virtuales funcionan?

Las sesiones virtuales son una oportunidad para que la ciudadanía se entere de las acciones que realizamos desde el Concejo de Bogotá, nos permite interactuar con los capitalinos y familiarizarnos a todos los concejales y concejalas con el buen uso de las herramientas de la información y comunicación.

¿Se ha sentido discriminada por ser indígena?

Sí, la junta de voceros del Concejo de Bogotá, estableció que yo tenía voz y que no tenía voto como representante del Movimiento Alternativo Indígena y Social – MAIS, por lo que superar la violencia directa, como el desplazamiento, la violencia sexual, el asesinato selectivo a los líderes y lideresas sociales e indígenas, la violencia estructural, como la invisibilización de nuestra agenda política, la discriminación como la minimización de nuestras propuestas del Buen Vivir frente a discursos hegemónicos como el desarrollo, el progreso, la estigmatización de nuestras cosmovisiones producto del colonialismo, la visión eurocéntrica, de la superioridad racial del hombre blanco y la exclusión de nuestras prioridades de la agenda pública

¿Cómo enfrenta esta discriminación?

La enfrento todos los días queriendo desde distintos sectores reducir a un lugar de «pataleo insignificante» la lucha por un territorio con derechos o los Derechos de la Naturaleza, una tierra libre de transgénicos y agrotóxicos, la libertad de nuestras semillas de patentes, el derecho a un aire puro, al mínimo vital de agua, a un hábitat seguro y limpio, relegándonos a una agenda de ciudadanos de segunda, cuando la crisis que enfrenta la humanidad como proyecto civilizatorio nos aproxima cada vez más, a una visión común de futuro. Necesitamos una ética transcultural para aunar esfuerzos por un mundo saludable, justo sustentable y en paz. Hablar de sanar la madre tierra es hablar de salud pública.

¿Usted está de acuerdo con el senador Petro, o con la alcaldesa de Bogotá?

Yo estoy de acuerdo con una política de salud pública que vaya más allá del fortalecimiento de la red pública hospitalaria y tiene que ver con las determinantes sociales, ambientales y económicas de la salud. Nunca estaré de acuerdo al negocio de los vitales, a vulnerar el derecho a un ambiente sano por intereses económicos, el único camino es cuidar la madre, sin ella no hay vida.

¿Alguna denuncia tiene como concejal de Bogotá de alguna irregularidad?

Varios médicos y especialistas mayores de 60 años pertenecientes a la Subred Norte quienes indican no serán renovados sus contratos de prestación de servicios, situación que podría extenderse a todas las sub-redes de la ciudad, un ejemplo de ello es el hospital de Engativá (uno de los 32 hospitales de la red distrital) del cual son 20 los afectados por la medida, la cual potencialmente afectaría a más de 600 médicos y especialistas. El argumento que ofrece la administración según comentan los médicos, es que son población de alto riesgo, pero no puede implicar la desprotección social y económica de los adultos mayores que trabajan en el área de la salud.

¿Cuál sería la solución?

Es necesario mantener en el sistema de salud y emergencia al personal con la experiencia que es vital en tiempos de crisis, y a respetar a los mayores, valorar su sabiduría para enfrentar cualquier contingencia, lo cual podría potenciarse a través de tele consultas, participación en paneles virtuales, asesoría y acompañamiento por diferentes plataformas. Invite al Concejo de Bogotá a coadyuvar mi solicitud a la Administración Distrital para que estudie y actué en favor de la estabilidad laboral de las y los trabajadores de la salud en el marco de la emergencia sanitaria.

¿Cómo enfrentar el tema del agua?

Debemos enfrentar la decisión en la cual se presenta una manera habitual de relacionamiento de nuestras ciudades con el agua, cuya tendencia ha sido desecarla, canalizar, pavimentar, urbanizar, un desprecio a la presencia del agua en la ciudad considerando sus cauces como mero sumideros o basureros. No obstante, frente al actual desafío que representa la pandemia del coronavirus para la humanidad en su conjunto, estamos obligados a estimar al agua. En efecto, por primera vez la humanidad pasa de la amenaza de la vida, a la certeza de un inminente exterminio masivo a manos de un enemigo diminuto, que sólo la estructura química del agua puede combatir eficazmente.

¿Qué invitación formula a la ciudadanía?

Como mujer indígena comprometida con el cuidado de nuestra madre tierra, invito a la ciudadanía a recuperar la memoria hídrica de la humanidad. El mar como la madre, la matriz de la humanidad, invito a todas y todos los ciudadanos de cualquier lugar a interiorizar la ley de origen y crear acuerdos de armonía y convivencia al interior de los hogares, potenciar los rituales de conexión con el agua, con el territorio, trabajar en una salud intercultural con un horizonte saludable, justo, sustentable y en paz.

Nuestro retorno a una cultura del agua requiere repensar no sólo la relación con la naturaleza que hemos heredado de la Modernidad, sino la relación entre nosotros mismos, hacia la consolidación de una sociedad solidaria y cooperativa donde el acceso y la convivencia con los vitales constituya su valor fundamental.

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