Martes, 19 de junio de 2018. Última actualización: Hoy

Columnas, tamales y democracia

El viernes 9 marzo, 2018 a las 2:25 pm

Columnas, tamales y democracia

Columnas, tamales y democracia

Otras publicaciones de este autor: http://bit.ly/2F9Lwen

Coincidimos con los autores del minimalismo, y, por supuesto, nos preocupa ser extensos, tanto que escuchamos las sugerencias de nuestros amigos y pasamos de las columnas kilométricas a las columnas sin refuerzos complicados, para sostener los mismos temas que semanalmente nos convocan.

Hemos llegado a la conclusión que someter a un lector a leer ochocientos caracteres de una columna periodística es una tortura y la tortura es calificada como un crimen internacional por los estatutos del Tribunal de Núremberg, la Constitución Política de Colombia y la Corte Penal Internacional.

Hay que recordar que sobre la tortura, en Stricto sensu, fue sometido el candidato presidencial Gustavo Francisco Petro Urrego durante el gobierno de Belisario Betancur, en noviembre de 1985 y, más precisamente, en la Escuela de Caballería de las canteras de Usaquén, mientras en el centro de la ciudad, para esas mismas fechas, ocurría la toma del Palacio de Palacio de Justicia,- acontecimiento que nunca debió ocurrir-, vale decir que el exconcejal de Zipaquirá no tenía el don de la ubicuidad, como lo sostienen algunos nigromantes.

Comencemos hoy conversando con Epicuro, que en griego significa camarada.

El camarada Epicuro decía hace 300 a. de C.: “Llegará el momento en que creas que todo ha terminado. Ese será el principio”.

De igual manera, como para esta época de coimas, raponazos y desfalcos gigantescos al Tesoro público, nos dejó esta frase: “¿Quieres ser rico? Pues no te afanes por aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia”, alegoría que parece recoger el espíritu de la doctrina Turbay Ayala de elevar la corrupción a las “justas proporciones” que, en otras palabras, fue el eslogan que utilizó un candidato colombiano en la época más arrasadora del “roba roba” de la Hacienda pública: “Yo robaré poquito”, proclamó y, ante la gigantesca y desoladora corrupción que existía en el país, fue declarado electo. (Viva la democracia).

Desde luego, no dejaremos el mundo de la política y continuaremos con nuestra indeclinable amistad con Marx, nos referimos a Groucho Marx, la neumonía más brillante y humorística de todos los tiempos, y no al de Tréveris, por quien profesamos inmenso respeto, escritor cuya contribución a la política lo resumió en esta frase: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”, como aconteció con el Puente de Chirajara, que fue galardonado en el año de 2010 con el Premio Nacional de Ingeniería.

Y como la temperatura política está “in crescendo”, después de la visita del ex presidente Uribe al Puente del Humilladero, donde encontró fieles admiradores, escuchemos a Marco Aurelio Almazán quien nos dice a los caucanos, payaneses y colombianos: “La política es el arte de impedir que la gente se meta en lo que sí le importa”.

Y para terminar, fieles a la brevedad, va nuestra modesta solicitud: voten a conciencia por la democracia, aunque solicitarlo en épocas del tamal y del miedo al “castro chavismo”, es como pedirle a un ateo que crea en los milagros.

Posdata: A doña Roberta, por su tradicional conocimiento de la Alta Cocina Electoral en La Ciudad Blanca, una agencia política le encargó cinco mil exquisitos tamales democráticos, e infortunadamente un Centro de Conciliación tendrá que dirimir el conflicto gastronómico de intereses presentado, si se tiene en cuenta que cuatro empresas electorales, con cédulas en mano, han solicitado haber formulado la misma petición, el tiempo apremia y ya no hay tiempo para prepararlos, lo que pone en alto riesgo un escaño parlamentario.

Hasta pronto.

También te puede interesar