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Cinco años de atrocidad: El triste final de Yuliana Samboní

El sábado 4 diciembre, 2021 a las 10:11 am
Cinco años de atrocidad: El triste final de Yuliana Samboní

Cinco años de atrocidad: El triste final de Yuliana Samboní.

Un 4 de diciembre de 2016 el país conoció la estremecedora historia del triste final de la niña caucana Yuliana Samboní, una pequeña de 7 años que estaba jugando con su primo en un popular barrio de Bogotá cuando fue raptada y obligada a subir a una camioneta para luego ser torturada, violada y asesinada a manos de Rafael Uribe Noguera.

La indagación de las autoridades los llevó hasta un apartamento (Penthouse) del edificio Equus 66, ubicado en un exclusivo sector del norte de la capital colombiana. Allí se encontraron con la impactante escena: una menor muerta, con signos de tortura, que coincidía con la descripción de la niña reportada como desaparecida horas antes.

Rafael Uribe Noguera fue capturado en la Clínica Navarra donde había sido llevado por sus hermanos, al parecer, para desviar la investigación. El sujeto fue condenado a 58 años de prisión, pena que hoy cumple en la cárcel de máxima seguridad de Valledupar.

La familia Samboní, el señor Juvencio y su esposa Anely acababan de llegar desplazados por la violencia, aporreados por la pobreza, pensando que en Bogotá construirían un mejor futuro con la pequeña Yuliana y sus dos hermanitos, pero se encontraron con un diablo llamado Rafael Uribe Noguera.

Tras el atroz crimen, los padres de Yuliana se trasladaron a una vereda apartada en el municipio de Bolívar, departamento del Cauca y allí, junto a sus otros dos hijos, siguen su vida en medio de la pobreza y los terribles recuerdos.

Hoy el asesino de Yuliana Samboní está recluido en la cárcel La Traumaca, centro penitenciario de máxima seguridad ubicado en Valledupar. Uribe Noguera fue trasladado allí para «mantener su seguridad», permanece vigilado por guardias del Inpec, no tiene contacto con ningún otro recluso, sale de su celda una vez al día durante un máximo de una hora y dedica su condena a labores artesanales para redimirse con trabajo, dicen fuentes cercanas al caso.

Hoy, Yuliana tendría 12 añitos, pero la atrocidad de una mente retorcida truncó sus sueños.

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