Miércoles, 8 de febrero de 2023. Última actualización: Hoy

Cesar Uribe Piedrahita y la Universidad del Cauca

El jueves 31 marzo, 2022 a las 2:34 pm
Universidad del Cauca
Imagen: Desde el Malestar.

Cesar Uribe Piedrahita y la Universidad del Cauca.

Felipe Solarte Nates

Cinco años después de celebrar el centenario de fundada en 1827, en el ascenso a la presidencia, de un liberal, después de casi 40 años de dogmatismo católico y atraso científico característico de la hegemonía conservadora, con numerosas investigaciones sobre medicina tropical, arqueología, lenguas indígenas y con un posgrado en la universidad de Harvard, llegó a Popayán, uno de los rectores que intentó despertar a la universidad del Cauca del largo sueño feudal y nostalgia de lo importante que fue el departamento en el siglo XIX, cuando de su facultad de derecho egresaron numerosos presidentes.

Se trata del médico, científico y novelista Cesar Uribe Piedrahita, del que, en breve biografía de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, extracto lo siguiente: “En 1932 el gobierno de Enrique Olaya Herrera lo nombró rector de la Universidad del Cauca por un lapso de año y medio. Durante el tiempo que permaneció a cargo de la institución desarrolló reformas que al parecer no fueron muy bien recibidas por ciertos sectores de la sociedad payanesa, bastante conservadora y clerical; rescató un laboratorio para los estudiantes que se convirtió en uno de los mejores del país; se preocupó por dar impulso al deporte, especialmente a la gimnasia; reorganizó el museo de piezas arqueológicas; dotó y actualizó a la biblioteca para dar estímulo a la investigación; fomentó las artes e inauguró las clases y exposiciones de pintura cerámica y escultura. Adicionalmente invitó a importantes conferencistas nacionales y extranjeros a disertar sobre diversos temas; estableció las cátedras de higiene y educación sexual y permitió la representación estudiantil en los consejos administrativos de la universidad. En suma, produjo un vuelco al interior del centro educativo para modernizarlo y ponerlo a tono con los últimos desarrollos científicos.

“En 1932, mientras permanecía en Popayán al frente de la Universidad, organizó una excursión al cráter del Puracé, en la que se recolectaron rocas, plantas y pequeños especímenes animales. En 1933 escribió su novela Toá y en 1935 apareció Mancha de aceite, publicada en Bogotá por la editorial Renacimiento con ilustraciones del pintor Gonzalo Ariza…”.

Ad portas del bicentenario (2027), la universidad del Cauca, necesita un rector(a) que reviva el espíritu del malogrado Cesar Piedrahita y de quienes como el sabio Caldas, desde el Seminario Menor y la Expedición Botánica, intentaron salir de los salones de clase e investigar los fenómenos naturales, los pueblos indígenas e innumerables riquezas albergadas en el subsuelo y fauna y flora de los diversos pisos térmicos propios del trópico americano.

Sin desconocer que, con la refundación de la facultad de medicina y creación de la facultad de ingeniería electrónica, promediando el siglo XX, unicauca dio pasos importantes para su modernización, el predominio de métodos anquilosados de conocimiento y enseñanza memorística, la llevaron a dormirse en sus laureles, tardar en salir de los claustros del centro histórico y vincularse a la enseñanza y estudio en el terreno de las regiones y apertura de nuevos programas académicos.

La reciente pérdida de miles de hectáreas de tierras donadas en el Naya a Unicauca, durante la presidencia de Simón Bolívar, para sostenimiento y estudio por parte de la institución, fue consecuencia de ese enconchamiento, que impidió a sus directivos de diferentes épocas, cogestionar ante los gobiernos y otras universidades del país y del extranjero, proyectos de investigación, estudio y aprovechamiento de esos terrenos.

Con la tímida descentralización hacía Santander de Quilichao iniciada en la rectoría de Danilo Vivas, la creación de nuevas carreras y posgrados relacionados con el agro, la salud, ingenierías, humanidades, comunicaciones, otras relacionadas al desarrollo tecnológico y científico actual, más la conformación de grupos de investigación científica en varias áreas, la universidad ha dado pasos importantes para modernizarse sin renegar de sus raíces.

Pero aún le falta mucho, que debe dinamizar el rector (a) que entre tres hombres y una mujer será escogido, para relevar a José Luis Diago, en momentos en que las universidades públicas luchan por su democratización. También para que el gobierno les asigne presupuestos apropiados y facilite que consigan otros, con el sector privado, fundaciones y en convenios con otras universidades nacionales y extranjeras, mediante la presentación de proyectos de investigación, ligados a la transformación creativa y sostenible de los recursos naturales, vinculando activamente a comunidades que habitan los territorios para que contribuyan con sus experiencias, trabajo y también reciban beneficios directos de las carreras ofrecidas, de las empresas que creen o de las que los empleen, en lugar de ser desplazados a la brava para ejecutar macro-proyectos minero- energéticos impuestos a los gobiernos por minorías.

Sigue a Proclama en Google News
También te puede interesar
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?