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Centro Democrático pide impunidad en el Senado

El miércoles 27 julio, 2016 a las 5:36 pm

Jose Obdulio y Pretelt

Alfonso J. Luna Geller

Por Alfonso J. Luna Geller

El senador del Centro Democrático José Obdulio Gaviria Vélez, primo de Pablo Escobar, el mayor delincuente que ha tenido la historia de Colombia, y harto conocido por su calidad de comodín incondicional del senador Uribe Vélez, sin criterio propio desde cuando éste fue presidente de la República, presentó ante la Comisión de Instrucción del Senado de la República una ponencia en la que pide la nulidad de lo actuado en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, y el archivo de la investigación que se le adelanta contra el magistrado de la Corte Constitucional Jorge Pretelt, expresidente de ése organismo, protagonista del mayor escándalo por corrupción registrado allí, en el máximo tribunal de Colombia.

José Obdulio en ningún punto de sus argumentos negó ni debatió sobre la comisión del presunto delito ocurrido cuando el magistrado Pretelt, su “defendido”, pidió 500 millones de pesos para favorecer el trámite de una tutela presentada por la empresa Fidupetrol en contra de una multa de 35 mil millones de pesos interpuesta por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.

Pero el asunto criminal al parecer tiene sin cuidado Gaviria Vélez, pues sembrando árboles que no permitan ver el bosque, y como fiel creyente y practicante del dogma uribista según el cual la mejor defensa, es un mayor ataque, decidió desviar toda la investigación y acusar al representante investigador del caso, Julián Bedoya: “…la idoneidad profesional de quienes se atrevieron a asumir semejante responsabilidad, como fue instruir una acusación contra el Presidente de una alta corte, queda en entredicho”. Y soporta la petición de nulidad y archivo por errores de ortografía, morfología, sintaxis y reglas de redacción, incoherencia conceptual, impericia, etc., argumentos que en nada se refieren directamente al delito cometido por el magistrado de la Corte Constitucional, Jorge Ignacio Pretelt Chaljub. “Semejante desgreño gramatical y ortográfico tiene su correspondencia en lo que respecta al estudio de los temas propiamente jurídicos. Aquí, la redacción fue a la gramática y la ortografía, lo que la indagación a la lógica o lo que los autos al derecho penal y al derecho procesal penal”. Hay que recordar que el abogado costeño Jorge Pretelt fue elegido magistrado de la Corte Constitucional como ‘premio de consolación’ por la derrota que había tenido cuando quiso ser Fiscal General, siendo el candidato del presidente Álvaro Uribe.

La estrategia del mayor ataque como medio de defensa también la registró en su momento Abelardo De la Espriella, abogado del magistrado Jorge Pretelt, quien se abalanzó lanza en ristre contra el representante Bedoya cuestionando su profesión de abogado, tildándolo de torpe, politiquero y denunciándolo ante la Procuraduría. “Julián Bedoya no es un instructor imparcial, es un politiquero que busca catapultarse sobre la violación del debido proceso de un hombre que como Jorge Pretelt no ha cometido ni un delito”, dijo. “A Bedoya se le presentó una queja disciplinaria la semana pasada porque ha violentado el Código Disciplinario y estamos preparando una denuncia penal porque Bedoya es un prevaricador, es un politiquero que lo único que pretende es catapultarse políticamente sobre las cenizas de Jorge Pretelt y no lo vamos a permitir porque quien patrocina una injusticia, tarde o temprano es víctima de ella”, sostuvo.

El abogado defensor de uribistas, De la Espriella, dijo además que las pruebas de la Fiscalía, en las que se demostraría que el magistrado Pretelt sí pidió dinero a cambio de favorecer una tutela, se presentaron a destiempo, lo que quiere decir que la acusación no estuvo suficientemente sustentada. Tampoco niega la comisión del supuesto delito.

José Obdulio Gaviria Vélez, en su táctica para ganar tiempo, engañar y crear cortinas de humo que favorezcan la impunidad, simplemente argumenta, sin demostrarlo, que el proceso estuvo viciado y que por eso debe ser anulado y regresado nuevamente a la Cámara de Representantes. En ninguna parte de la defensa presentada por el ponente habla de los 500 millones ni de Fidupetrol, ni de Víctor Pacheco, ni desvirtúa el expediente que la Fiscalía presentó ante la corporación con el que demuestra que Pretelt sí pidió dinero a cambio de actuar delictuosamente. A propósito, en aquella ocasión dijo en el Congreso el Fiscal General de la Nación (e), Jorge Fernando Perdomo: “Para nosotros es claro dentro de la investigación que hubo la solicitud de dinero y que eso lo declaró Víctor Pacheco y pudo ser corroborado con muchos otros elementos materiales de prueba”.

Para senador uribista José Obdulio, este asunto es apenas una cuestión de ortografía y gramática, no de escandalosa corrupción agenciada por su pupilo en la máxima instancia de justicia de este país, por lo cual en su ponencia tampoco hace reseña alguna sobre la intervención ante la plenaria del Senado del representante Julian Bedoya, investigador del caso, cuando afirmó que Fidupetrol contrató al abogado Víctor Pacheco para hacer lobby en la Corte Constitucional y aprovechar su amistad directa con el magistrado Pretelt: “La empresa Fidupetrol constituyó todo un plan para permear la Corte Constitucional y lograr una decisión favorable a sus intereses. Víctor Pacheco no fue contratado por sus avezados conocimientos en derecho constitucional sino por su capacidad de lobby y cercanía a algunos magistrados de la Corte Constitucional y especialmente por su amistad con el magistrado Jorge Pretelt”, sostuvo, pero eso nada tiene que ver en el escrito de José Obdulio.

Para concluir, el senador instructor confiesa por anticipado el cargo de conciencia que le deja el mandado hecho, al referirse a los periodistas y medios de comunicación que hemos de analizar su trabajo en favor de la impunidad: “No hay que pronosticar que una jauría de políticos y medios de comunicación se lanzarán como fieras contra el senador instructor y contra a Comisión y la Plenaria del Senado en caso de que obtenga la aprobación del proyecto de auto que declara la nulidad de lo actuado. No sería pronóstico, porque ya la jauría ha actuado, sobre la base de una ilegal e indignante filtración del primer documento de trabajo presentado para su estudio a la Comisión”, concluye olímpicamente el senador Gaviria Vélez. El ataque es la mejor defensa, es el credo uribista.

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