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EL CAUCA SE RESPETA: ¡CARAJO!

El viernes 29 septiembre, 2017 a las 7:33 am
CREPITACIONES 2017

EL CAUCA SE RESPETA: ¡CARAJO! / Lic. Javier Enrique Dorado Medina

Hace unos días, exactamente el pasado viernes 22 de septiembre de 2017, apareció publicada en El Espectador, en su sección de Opinión, una breve columna que lleva el nombre genérico de “Sirirí”,  titulada “Sufre, Cauca, sufre”, escrita a la carrera, según me pareció a primera vista por lo que allí comenta, por el periodista y columnista vallecaucano Mario Fernando Prado, la cual lógicamente me produjo un escozor espiritual muy grande apenas la leí, acompañada de muchas palpitaciones a la enésima potencia por lo que allí comenta, junto a un sentimiento acalorado de patriotismo por ser mi patria grande, mi departamento y mi sección territorial donde nací y a la cual amo, defiendo a capa y espada y quiero tanto, por los siglos de los siglos, amén.

Comprendo y respeto las intenciones del connotado periodista para escribir su columna, sabiendo que son buenas en primera instancia, pero se le fue la mano desde un comienzo, al colocarle ese título tan pesimista y catastrófico, sabiendo que ahora en Colombia estamos tratando de levantarnos del ostracismo y de los malos tiempos oscuros, buscando con afán esa “segunda oportunidad” garcíamarquiana, queriendo levantar vuelo hacia otros confines más claros, plenos de tranquilidad y llenos de remansos de paz y de progreso. Nuestro departamento en la actualidad está sintonizado, en buena onda, con otras perspectivas, soltando las amarras que lo anquilosaban a un pasado turbulento y pleno de incógnitas. En alguna ocasión comentaba, que el Cauca estaba en punto Cero, quieto, estático, sin esperanza alguna (incluso, ella se había perdido), pero ahora es diferente. Estamos en punto Cinco, creo en forma personal y siguiendo adelante. Respiramos otro ambiente y ya estamos despegando, a Dios gracias.

Lógicamente que el autor en mención, después de ese título tan negativo sobre nuestro gran Cauca (así se llamaba antes nuestro bello departamento, en virtud de su extensión e importancia), empieza a citar la gran lista negra de nuestras dificultades, afirmando en principio que “somos muy de malas en los últimos años”. Al contrario, los caucanos le pusimos el pecho a todo lo malo, soportamos con estoicismo las penas y penurias y salimos fortalecidos, por nuestra raza corajuda, valiente y nuestra paciencia infinita. Tuvimos tres pruebas de fuego, las cuales cincelaron nuestra alma caucana y la volvieron invencible para lograr grandes metas y de las cuales salimos triunfantes: el olvido oficial eterno y sin sentido, la guerrilla que se aprovechó de ese olvido y paseaba como Pedro en su Cauca y la desidia de los políticos caucanos, que nada meritorio han hecho hasta ahora por la causa caucana. Frente a esas pruebas tremendas, los caucanos nunca hemos perdido la fe ni la dignidad, ni la perderemos.

Al final de su columna negativa sobre el Cauca, afirma que “en este territorio… la paz sigue siendo esquiva y en donde no se avizoran soluciones distintas a la Fuerza Pública”, sabiendo que es al contrario, pues ya se insinúan testimonios de paz, como la inauguración en días pasados del Parque Tecnológico de Innovación en Café, en Cajibío, único en Colombia y tal vez en Suramérica, que beneficia a 500 familias de manera directa y a 35 mil productores del café en 8 municipios del centro del Cauca.

Por último, sintámonos orgullosos de nuestro departamento del Cauca, nuestra magnífica patria grande y cambiemos el titular negativo comentado por “TRIUNFA, CAUCA, TRIUNFA”. Y cantemos con alegría “CAUCA: MI TIERRA ES UN PARAÍSO”, del autor Carlos Rivas, de Mercaderes (Cauca).

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