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Casi medio siglo vendiendo suerte

El sábado 11 agosto, 2018 a las 12:27 pm

Casi medio siglo vendiendo suerte

Casi medio siglo vendiendo suerte

Por Dayana Ossa Sánchez

Álvaro Rojas lleva 48 años en la Lotería del Cauca y reconoce a esta institución como su segundo hogar. Admira la labor de su gerente, Miguel Eduardo Muñoz Guevara e invita a sus clientes a disfrutar del sorteo el 01 de septiembre.

¿Alvarito, tiene mi número? es la pregunta que le hace una mujer en el edificio de la Lotería del Cauca a Álvaro Rojas, un lotero con mucho carisma y sobre todo muchos clientes. Su memoria es excepcional, y no titubea en responderle que sí. Conoce exactamente los números de chance o lotería que siempre juegan algunos de sus compradores.

Casi medio siglo vendiendo suerte

No está seguro si le dicen ‘Alvarito’ por cariño o por su estatura, pues no alcanza el metro 50cm, seguramente es por las dos razones. Tiene 80 años, nació en la ciudad de Bogotá, pero es caucano de corazón y por adopción. Ya son 48 años viviendo en la ciudad blanca de Colombia, los mismos años que lleva vendiendo Lotería del Cauca.

Llegó a este departamento huyendo de las malas amistades y del vicio del licor, “debo decir la verdad: en Bogotá tenía buenos puestos de trabajo, pero el alcohol me hacía tener malas conductas y despilfarrar el dinero” dice mientras recuerda que, por estas costumbres perdió su hogar.

“Aquí en Popayán vivo con mi hija mayor y mi nieta, aunque en el Cauca tengo 10 nietos y un bisnieto. Fueron 7 hijos en total los que tuve” expresa orgulloso de que todos tuvieron educación, y parte de ello fue posible gracias a su oficio como lotero.

Casi medio siglo vendiendo suerte

Siempre ha hecho deporte y nunca ha fumado o consumido sustancias psicoactivas, cree que por eso goza de tan buena salud a sus 80años, “tengo gracias a Dios la presión estable, la memoria buena y la vista también” asegura mientras alardea entre risas que tiene memorizados más de veinte números de celular.

Su día inicia elevando una oración a Dios, vive agradecido por las bendiciones recibidas, luego la ducha normal, hace un poco de gimnasia, se alista, desayuna, se dirige a Coopechance, luego a Acertemos para pagar lo vendido del día anterior, a la Lotería del Cauca y de allí comienza su recorrido…

Más ventas, más dinero

Álvaro Rojas está feliz por la noticia del sorteo especial para el 01 de septiembre. Serán 4.222 millones de premio mayor y la posibilidad de ganar con el ‘raspa y gana’ un carro 0km, bicicletas, televisores, equipos de sonido, un viaje a San Andrés y bonos de 200 mil, comprando solamente dos fracciones de la Lotería.

Premio-Mayor-Lotería-del-Cauca

“Mucha gente ha ganado conmigo, sobre todo chance, por eso y por mi amabilidad tengo tantos clientes. Con los sorteos especiales como el que viene para septiembre la gente se anima y me va mejor” expresa mientras cuenta de las propinas que ha recibido por parte de ganadores, y agrega que la mayor clientela la tiene en Lotería y Contraloría.

Su chaleco amarillo, sombrilla, máquina de chance y billetes de lotería siempre acompañan sus recorridos. Camina de 6 a 8horas, unos 15 kilómetros diarios. Puerta a puerta visita las casas de los barrios las Américas, Centro, Valparaíso, Primero de Mayo, Nuevo Japón, José Hilario, San Rafael, Limonar (…) “y cuando la venta está regular repito el recorrido, ¡todo caminando!”, asegura.

 

La honradez es una de sus banderas y principios. Hay quienes le pagan por adelantado; otros que juegan el número, pero no reciben por distintos motivos el billete o chance; algunos no conocen el monto a ganar; y, Alvarito siempre habla y actúa con sinceridad en cualquiera de los casos.

Son al menos 100 fracciones las que debe vender al día para que sea un buen día en materia económica, y muchas de las que vende son de la del Cauca por su jugoso plan de premios.

La Lotería, su segundo hogar

“Yo vendo de todas las loterías porque hay que vender para poder comer el postre Eduardo Santos” expresa saboreándose por ese dulce tan reconocido en Popayán, a propósito del Congreso Nacional Gastronómico que se acerca.

Alvarito recuerda que hace 15 años no había series en los billetes y por eso era más fácil ganar, eso desestabilizó algunas loterías y quebraron. “La lotería del Cauca ha sabido mantenerse, tiene buena imagen, es solvente y está entre las tres mejores del país” indica vanidoso de hacer parte de tan respetada institución.

Casi medio siglo vendiendo suerte

Este abuelo, se graduó junto a un grupo de 34 personas de bachiller a los 70 años y ocupó el primer puesto de la promoción, Alvarito es un ejemplo de vida, de superación, entrega y compromiso. “Soy agradecido de pertenecer a la cooperativa Coopechanche y a la Lotería del Cauca, ellos me han acogido como parte de sus familias”, dice con la voz entrecortada.

El actual gerente de la Lotería del Cauca, Miguel Eduardo Muñoz valora el trabajo de los loteros y es consciente de su importancia para la entidad “ellos son la fuerza y el motor, quienes llevan el mensaje y la suerte para nuestros compradores y Alvarito es un estandarte, un personaje muy querido para esta empresa”.

Casi medio siglo vendiendo suerte

Hoy es el vicepresidente de la Cooperativa y sigue vendiendo orgulloso puerta a puerta sus chances y loterías. Sabe que además de llevar alegría a las familias caucanas con los premios, también aporta a la salud y al deporte de los habitantes de esta región, “puedo decir con sinceridad que en todo el tiempo que llevo como lotero he hecho clientes, amigos, dinero y experiencias. En realidad, he podido tener una vida digna”.

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