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Miércoles, 20 de noviembre de 2019. Última actualización: Hoy

Cáncer y emociones: Un mundo por descubrir

El lunes 21 octubre, 2019 a las 1:24 pm

Por: Jhormen Lorena Orejuela Mera.

Alguna vez mirando mensajes relacionados con el tema del cáncer de mama, me resonó el siguiente que les comparto:

¿Por qué se recomienda no hablar del cáncer como una batalla?

Batalla, lucha y otras metáforas bélicas son utilizadas con frecuencia para referirse a las personas que sufren de distintos tipos de cáncer. Sin embargo, psicólogos especializados y el Grupo Español de pacientes con cáncer (GEPAC) sugieren no hablar de la enfermedad en estos términos”. 

Desde mi vivencia como mujer quién hace cinco años pasó por un cáncer de mama en el seno izquierdo, sostengo que mi mirada a pesar del impacto del diagnóstico y riesgo de metástasis, con descargas de mucho miedo y sobre todo con las rumiantes preguntas que venían a mi cabeza ¿Por qué a mí? ¿Me voy a morir? ¿Qué va a pasar conmigo?, fueron los motivos oportunos para que no me quedara estancada, paralizada por la rabia, la culpa, la victimización y así poder darle un vuelco a mi vida, reinventarme, desapegarme y hacerme cargo de cosas de mi existencia que no había sanado, recuerdos cargados de rencores, resentires hacia personas, de falta de perdón hacia otros y principalmente hacia sí misma.  

Se necesita algo más que “Pensamientos positivos”, para mantener el control de tu cuerpo y de tu vida. Es importante para tu salud y tu bienestar que cambies tu forma de pensar y te concentres en los pensamientos vitales y positivos. Además de eliminar los siempre presentes y extenuantes pensamientos negativos”. Lipton, Bruce H. (2007), La Biología de la Creencia y la Liberación del Poder de la Consciencia, la Materia y los Milagros. Madrid Ediciones Palmyra.

Durante el tiempo que vivencie mi cáncer como una ‘oportunidad’ para sanar y porque no ¡Sí! Para morir, morir a todo aquello que venía arrastrando del pasado que me hacía carga y no me dejaba ser yo.  La dimensión espiritual, emocional y física es una estructura indivisible del motor de mis células donde todo se transfiere, recuerdo que al evocar pensamientos de momentos que fueron difíciles por situaciones personales, contemplaba cómo al poner mi mano sobre el seno afectado, los tumores se movían. 

Con el tiempo y para hacerle duelo a esta parte tan significativa para mí, antes de la cirugía le hablaba a este trocito de mi vida y en voz alta le ofrecía perdón por todo lo que me había quitado la paz, la tranquilidad y la felicidad. 

Más allá de la profesional, está el alma de una mujer que con el transcurrir de la vida ha ido aprendiendo cada día a existir. He ido comprendiendo que ya no soy una extraña ocupando un cuerpo desconocido, he ido comprendiendo el gozo pleno de aceptarme y aprender a habitar mi ser.

Hoy siendo una mujer más madura, manifiesto lo siguiente: Al cáncer se le comprende y se le abraza, más que hacerle la guerra es aprender a tratarlo. 

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