Martes, 9 de marzo de 2021. Última actualización: Hoy

Campañas políticas en la etapa final

El martes 15 octubre, 2019 a las 2:23 pm
Campañas políticas en la etapa final
Imagen cortesía de: https://bit.ly/32iHlof

Campañas políticas en la etapa final

Campañas políticas en la etapa final

Faltan dos semanas para las elecciones del 27 de octubre. Las diferentes campañas se disponen a dar el impulso final. Colombia es un país de coyunturas y nada puede estar definido. Un solo acontecimiento, una sola actitud, una sola ligereza o imprudencia de los candidatos pueden lograr cambiar todo lo esperado y proyectado.

Las encuestas son indicadores importantes como mecanismos de medición de intención de votos, pero no son la última palabra; la última palabra se produce el día de las elecciones cuando los votos potenciales se vuelven reales.

En lo referente al proselitismo político en el Cauca, observamos mucha actividad. Adhesiones hacia uno u otros bandos, renuncia a aspiraciones, reforzamiento de equipos de trabajos y de estrategias y los denominados “acuerdos programáticos”, variables sobre las cuales podemos hacer algunas consideraciones.

Muy activos y entusiastas los congresistas caucanos que no se les despegan a sus candidatos durante las distintas correrías. La verdad, jamás se les ve tanto la cara como en estas épocas electorales; después de los comicios, desaparecen como por arte de magia. Su ausencia se escucha, se ve y se siente en los demás momentos y escenarios, sobre todo en épocas cruciales y en momentos de los agitados conflictos que son comunes en nuestra región, relacionados con los movimientos sociales en la lucha por el reconocimiento de los pueblos.

Los actuales caciques políticos siguen utilizando el mismo discurso prometedor de años atrás sin que las condiciones socioeconómicas del departamento cambien para mejorar.

El Cauca, infortunada y tristemente sigue fungiendo entre las regiones más atrasadas de Colombia en desarrollo humano, cuya población se debate entre la indigencia y la pobreza, factores que en alguna manera están relacionados con las causas objetivas de la violencia.

Para la Alcaldía de Popayán, en un comienzo, varios candidatos, algunos dieron un paso al costado.  Ante la evidencia de falta de representatividad, se adhieren al que, según su criterio, tenga más opción, por si el posible ganador les tiene en cuenta a la hora del repartimiento del pastel burocrático.

Que un candidato a la Alcaldía de Popayán suba en las encuestas y crezca en adhesiones, pero en la práctica significa involucionar 30 años. 

Otros gustan, pero no atraen quienes les respaldan y rodean. No vamos a decir nombres, porque queremos ser consecuentes de no convertir las columnas periodísticas en espacios electoreros.

Con aquello de los “acuerdos programáticos”, no se sabe, qué inspiran, si risa o indignación. Piensan que todos los ciudadanos somos imbéciles y les vamos a creer. A leguas se ve, se huele y se siente que lo que realmente buscan es a sí mismos.

La utilización de las redes sociales se ha hecho muy común en las campañas políticas. Algunos coequiperos en lugar de hacer bien a sus candidatos, por sus comentarios imprudentes, sin pretenderlo, les están haciendo mal, como si estuvieran jugando a perder: en la vida y en la política hay que saberse rodear.

No falta quienes están haciendo política despotricando del gobernador actual y del alcalde de Popayán; olvidan que fueron los mismos que apoyaron su elección. Seguramente, cuando se les acabe el periodo de gobierno a los que ganarán próximamente, los mismos personajes que hoy los avalan y alaban estarán haciendo lo contrario.

Independientemente de las deudas pendientes con la justicia que tenga el alcalde de Popayán César Cristian Gómez, no se le puede desconocer su aproximación a las comunidades con obras y realizaciones, en escuelas e instituciones educativas, en vivienda y saneamiento básico, en infraestructura vial, en cultura ciudadana, en los eventos culturales, etc. Durante todo su periodo la ciudad ha estado en obra, hombres trabajando por todo lado y todo esto y otras cosas más habrá que reconocerle, así a pocos les duela.

Sólo falta esperar el próximo 27 de octubre, que la gente elija bien, a los mejores, a los más capaces, a los más honestos, a aquellos que tengan mayor sensibilidad social y que conciban el poder y la política como el medio para servir y no para servirse de ella. Que tanto la Asamblea Departamental y el Concejo municipal de Popayán requieren de renovación es una verdad de a puño y la oportunidad no se debe desaprovechar. Las asambleas departamentales consuetudinariamente han sido una de las corporaciones públicas más inoficiosas y costosas, que infortunadamente, a pesar de los intentos, no se han podido suprimir.

Los concejos municipales no deben olvidar ejercer el control político y demás atribuciones que les concede la constitución. Necesitamos un concejo renovado.

En los momentos cruciales de la historia es cuando más se necesita la interacción entre los líderes y los pueblos. Desafortunadamente, en no pocas ocasiones, cuando hay pueblo no están los líderes y cuando hay líderes no existe pueblo.

Para leer otras publicaciones del autor aquí:

clic
Sigue a Proclama en Google News
También te puede interesar
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?