ipt>(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
Domingo, 21 de abril de 2024. Última actualización: Hoy

BUENA GOBERNAZA

El viernes 25 agosto, 2023 a las 8:16 am
BUENA GOBERNAZA
BUENA GOBERNAZA
Foto: Semana

BUENA GOBERNAZA

Guido Germán Hurtado Vera

El 23 de agosto se realizó en Santander de Quilichao el Encuentro por una Buena Gobernanza-2023. La invitación se dirigió a candidatos y candidatas a las Alcaldías de algunos municipios del sur del Valle y norte del Cauca.

El evento fue organizado por una serie de donantes nacionales e internacionales, entre ellos, PLAN INTERNACIONAL, la Unión Europea, Foro Nacional por Colombia, Save the Children, USAID, ProPacifico, INCAUCA, en alianza con la Fundación Tengo Ganas, Otra Escuela y las Plataformas de Juventudes y Consejos Municipales de jóvenes de Suárez, Buenos Aires, Santander de Quilichao y Jamundí.

El propósito del evento era generar un espacio de reflexión para que candidatos y candidatas a alcaldías municipales comprendieran el significado, conocieran los actores y la importancia de una Buena gobernanza para la ampliación y fortalecimiento de un sistema democrático.

En el evento intervinieron Ángela Anzola de Toro (Fundación PLAN), Marcela Restrepo Hung (Foro Nacional por Colombia), Gilles Bertrand (Embajador de la Unión Europea en Colombia) y se realizó una puesta en escena de un grupo de jóvenes representando los conflictos que hoy viven en sus territorios. Los expositores mostraron una serie de argumentos sólidos sobre la fuerza política de una Buena Gobernanza.

Este artículo sirve para delinear, sucintamente, otras ideas que, sumadas las trazadas por los expositores, merecen ser discutidas para que una Buena Gobernanza permita la construcción de sociedades más justas, equitativas y en paz.

En primer lugar, creo que el debate entre gobernabilidad y gobernanza tiene aún un espacio en el debate. Es necesario precisar que en Colombia se usa casi siempre el término de gobernabilidad y no el de gobernanza. Históricamente la gobernabilidad tiene una connotación negativa, las crisis, el concepto de Estado fallido, el narcotráfico, la violencia, la corrupción, la mácula de los partidos políticos y la incapacidad del Estado para responder a las demandas sociales son factores que demuestran un vacío de gobernabilidad.

Después de la Constitución de 1991, centrada en la figura de una democracia participativa, los argumentos sobre este concepto dejan de lado dicha indicación negativa y privilegian la consolidación democrática y la redefinición del papel del Estado. Más que partir de valoraciones negativas, lo que se busca es corregir las fallas de la gobernabilidad y formular elementos para hacer coincidir el sistema democrático con el mejoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos.

En segundo lugar, se trata en este sentido de pensar no sólo la calidad de la gestión pública: eficiencia, eficacia y transparencia pública, sino también de valorar la capacidad de la autonomía de los gobiernos regionales y locales de actuar según los principios democráticos inspirados en la Carta de 1991. Hoy esta es una tarea pendiente.

En tercer lugar, el concepto de gobernabilidad hace tránsito al concepto Buena Gobernanza con el fin de cambiar un conocimiento limitado al examen de parámetros técnicos por otro con vínculos con lo políticamente correcto. El juicio es que una gran mayoría de gobiernos regionales y locales no han interiorizado este asunto. Otra tarea pendiente

En cuarto lugar, el desafío de renovar lo político mediante una Buena Gobernanza es poder articular verdaderamente los Planes de Desarrollo con las discusiones sobre el conflicto armado y sus violencias, la participación ciudadana, la exclusión social, la pobreza, la inequidad, entre otras, para llegar al restablecimiento de relaciones políticas de confianza y cooperación entre distintos actores sociales y entre ellos y las instituciones estatales para supera las crisis existentes.

Finalmente, para lo anterior es transcendental examinar las innovaciones del Estado en el nivel regional y local, y sus apuestas frente a grupos de pobladores locales, tal como son percibidas por éstos. Al mismo tiempo, estudiar la relación entre los niveles nacionales e internacionales con los regionales y locales. Es decir, cómo grupos concretos de pobladores de los territorios se relacionan con las ofertas estatales del nivel nacional y gestionan las relaciones con las autoridades políticas.

En este sentido, el evento dejó por sentado que una Buena Gobernanza implica la adopción de políticas diáfanas, solidarias, inclusivas y participativas para gestionar los asuntos públicos, incluyendo en la toma de decisiones a las comunidades, y en el caso particular con los jóvenes.

Finalizó con la presentación a los asistentes de un Decálogo por una Buena Gobernanza, construido participativamente ente sociedad civil y cooperantes, con el propósito de promover el desarrollo sostenible y mejorar la calidad de vida en las regiones.

En suma: un excelente evento para ampliar y consolidar el sistema democrático.

***************************

Lee otros artículos del autor aquí

Guido Germán Hurtado Vera
Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?