Domingo, 16 de mayo de 2021. Última actualización: Hoy

BREVIARIO DE LUCIÉRNAGAS

El viernes 6 noviembre, 2015 a las 9:57 am

Una noche…
En que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas. (…) J.A.S.
A Doris Amaya.

Armando Orozco Tovar

Armando Orozco Tovar

El 27 de noviembre José Asunción Silva cumplirá 150 años de nacido, el mayor poeta colombiano de todos los tiempos, que llegó en 1865 a la aldea bogotana a los 35 años de la muerte de Bolívar, a quien compuso un largo poema en Caracas a su estatua, donde fue enviado por el gramático conservador y redactor con Núñez de la Constitución, después de ganar la guerra del 86.

A Silva a quien bautizaron José Asunción Salustiano Facundo, nombre con el cual no hubiera resaltado tanto puesto que para un personaje real o de ficción es fundamental el nombre, contribuyendo a dar veracidad al protagonista en la obra, lo afirma Gabo, contando que salía de pesquisas en busca de nombres para sus relatos, por las plazas de mercado y cementerios. El poeta Bogotano pronto se lo cambió odiando el “Asunción”, que sirvió para burla de sus condiscípulos del Liceo de la Infancia, diciéndole: “José Presunción Silva”. Asistía a clases con sus negros bucles, zapatos de charol y carpetica de nácar como hijo de rico que era del comerciante mayor de la aldea bogotana.

José Asunción, quedó de primogénito después de la muerte de sus hermanos antecesores, fallecidos a causa de la viruela y el tifo, enfermedades  periódicas traídas por los miasmas del río San Francisco, riachuelo proveniente de los cerros cercanos con otros cuarenta, utilizados como cloacas por los  habitantes. Fue cuando a los 9 años compone su primer poema: Primera Comunión, y a los trece al fallecer su hermana Adriana, el titulado: “Crisálida”. Luego hará otro para invitar a la tertulia El Mosaico, de su padre Ricardo, el mejor escritor de Cuadros de Costumbres, convite  que se reúne en la trastienda de su casa  ubicada en el Parque Santander, donde queda hoy el Jockey Club, con una placa lateral conmemorativa, como para que nadie la lea. Al frente se encuentra aún la fuente –que servía de acueducto de la época, y más allá pasando la carrera Séptima la Iglesia San Francisco. El poeta se hace definitivo para las musas al escribir, crea y copiar a Bécquer y traduciendo del francés a Víctor Hugo, poemas consignados con dibujos de su puño en su cuaderno titulado Intimidades.

Al terminar secundaria su padre lo nombra socio de sus negocios, poniendo el aviso en su negocio: “Almacén de Ricardo Silva e Hijo”. Por lo cual Silva desde ese momento se dedica al comercio, abandonando los juegos infantiles. A los 20 años del 84 al 85 va a París invitado por su tío abuelo José María Fortoul, residente en la ciudad Luz desde el atentado a su abuelo un año antes de su nacimiento en su hacienda Ato Grande, ubicada al norte en la sabana de Bogotá. En París perfecciona su francés, lee autores prohibido por la iglesia en Colombia, asiste a eventos literarios, científicos y se relaciona con pintores de fama como Gustave Moreau, y el poeta Stefan Mallarme, a quien frecuenta para hablar y leer poesía en su apartamento de la calle Pigalle.

José Asunción Silva

Silva regresa en el 85 a la aldea bogotana en el momento en que la guerra contra los liberales dirigida por los godos y el clero, agota los recursos de los comerciantes, adentrándose en la ruina hasta el punto, que la familia Silva Gómez se muda a Chantilly, la hacienda familiar de Chapinero. Luego en arriendo se mudarán a una casa del barrio de La Catedral, hoy La Candelaria. Donde su padre morirá a los 52 años, dejándole sólo de herencia sus libros marcados con saldos rojos. El joven Silva saldará sus deudas con sus acreedores pagándoles hasta con sus finos trajes y lujosas pertenencias traídas de Europa, en medio de burlas y malquererencias de los envidiosos cachacos que lo califican de ateo y mal poeta, por no asistir a la misa en la Catedral a las cinco de la mañana, donde asiste todos los días Miguel Antonio Caro, quien lo ve como inmoral por sus versos eróticos, además por la su influencia francesa en sus versos.

Un día aparece en el Telegrama la noticia en primera página: “Cerrado por deudas el almacén de Ricardo Silva e hijo”. Completándose el cuadro de desgracias muere Elvira su hermana llevando a Silva a escribir su conocido “Nocturno III”, el cual para el escritor español Miguel de Unamuno, es un hito en la poesía en lengua castellana. Luego el poeta será nombrado de secretario de la Legación Colombiana en Caracas, donde permanecerá sólo seis meses, en Caracas estudiará idioma alemán y Ciencias Naturales, en la Universidad Central de Venezuela.

Al regresar a Bogotá con dineros prestados crea en Fontibón, población aledaña a Bogotá, una fábrica de baldosines, pero  al sentirse fracasado otra vez en sus negocios, y por otro laso despreciada su obra, que  no era entendida, ni incomprendida como trazadora del puente entre el Simbolismo Francés y el Modernismo Hispanoamericano, acosado por el clero y por Caro, el encargado presidencial de Núñez, y  perseguido por sus nuevos acreedores Silva se suicida al amanecer del 24 de Mayo de 1896, a los 30 años siete meses de edad, sin dejar ningún mensaje explicativo de su determinación, en el momento en que sin saberlo ha introducido por primera vez el eros y el humor y continuado la poesía infantil de Pombo, en la poesía colombiana.

Cuando aquel día domingo las personalidades residentes en el barrio de La Catedral, se enteran sin comprender los motivos de su muerte, y su tía materna Úrsula, al entrar a la casa dice en voz alta, para que todos la escuchen: “¡El muy degenerado se mató, dejándonos en la miseria!”, comenzó para el mejor poeta colombiano el ninguneo, hasta el día 86 del siglo anterior, cuando María Mercedes Carranza, creó la Casa de Poesía Silva para que el mundo nunca olvidara su obra.

Sigue a Proclama en Google News
Deja Una Respuesta
Abrir el chat
1
Paute aquí
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?